DIARIO: Tres semanas en EL SALVADOR y HONDURAS por libre Copan Ruinas

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre

En este DIARIO de tres semanas en EL SALVADOR y HONDURAS por libre, contamos nuestra experiencia en estos dos maravillosos países que muchos viajeros se saltan en sus travesías por América debido a la fama de inseguridad. Nosotros encontramos un vuelo económico y no lo dudamos, además de una escala corta en Frankfurt, y otra de 24 horas en Toronto, hicimos 20 días en autobuses y colectivos en una ruta circular por libre.

Viajamos del 1 al 23 de Octubre del 2016, con clima similar al de los pa√≠ses ecuatoriales, ya que tanto en Honduras como en El Salvador hay dos estaciones, temporada seca y lluviosa. Nosotros viajamos durante la temporada ¬ęfr√≠a¬Ľ y seca entre los meses de noviembre a inicios de febrero, aunque debe entenderse que para nosotros no hac√≠a fr√≠o en absoluto, apenas usamos la sudadera algunas noches.

Centroam√©rica es nuestro lugar del mundo favorito, y es que su naturaleza exuberante, su tranquilidad, su gastronom√≠a, su personalidad y su gente, nos enamoraron desde la primera vez. En este viaje por El Salvador y Honduras nos gastamos cada uno un total de 1080 euros, 492 en vuelos intercontinentales, 70 ‚ā¨ en la escala de Canad√° (hotel, visitas, coche de alquiler, etc..) y el resto en alojamiento, comida, transportes, excursiones y dem√°s gastos.

DIARIO: Tres semanas en EL SALVADOR y HONDURAS por libre Volcan Santa ana

Así que esa fue la ruta desde que Salimos de Bilbao (sin las escalas Frankurt y Cataratas del Niágara en Toronto) dispuestos a disfrutar de América latina una vez más, y este es el DIARIO de tres semanas en EL SALVADOR y HONDURAS por libre que escribió Saioa:

D√ćA 1: FRANKFURT, ESCALA R√ĀPIDA Y CORREBUS

Llegamos al aeropuerto bien de tiempo. Los aitas de Katz nos dan una bolsa con una tortilla (con un cuchillo de plástico, eso es preparación) y una tableta de chocolate. La chica de facturación muy maja nos da a elegir asientos para el trayecto largo y nos da ya las tres tarjetas de embarque, incluida la de Toronto a San Salvador.

Aterrizamos en Frankfurt y vamos al tren. Compramos el billete de grupo de d√≠a, que a pesar de ser dos nos sale 3 eur menos. Katz me cuenta que a su aita le gustaba mucho cuando viv√≠a en Alemania el ‚ÄĚcorrebus‚ÄĚ, y que cree que se refiere a la salchicha al curry o ‚Äėcurry brust‚Äô. Salimos de la estaci√≥n y llueve. Breve paseo por el centro, viendo esa zona de la ciudad.

Viajar por libre a Alemania 0004. Katz y Saioa, PS, Símbolo del euro, Frankfurt

CARLOMAGNO Y CORREBUS

Llegamos hasta un puente, desde donde se ve la zona financiera‚Ķ En √©l est√°n inaugurando una estatua de Carlomagno que han tenido retirada durante 10 a√Īos por restauraci√≥n, pero despu√©s de esperar un rato nos tenemos que ir sin verla. De vuelta a la estaci√≥n, en la calle principal, Katz se coge un lamacum (pizza turca) para comer. Ya dentro de la estaci√≥n, y a punto de entrar al subterr√°neo del tren, Katz ve un puesto de salchichas.

Viajar por libre a Alemania 0007. Saioa, Pano, Frankfurt

Para all√° que nos vamos, nos toca pedir‚Ķ ‚Äėa ‚Äúcorrebus‚ÄĚ please‚Äô (diciendo ‚Äúcorrebus‚ÄĚ literalmente) le dice Katz‚Ķ el chico le mira‚Ķ ¬°y le entiende! De vuelta al aeropuerto primero control policial. Son los controles m√°s exhaustivos que he pasado nunca, con scanner corporal incluido. Una poli me quita las botas mientras me palpa los pies y las piernas.

Vuelo de Frankfurt a Toronto con pocas turbulencias, no vemos Groenlandia. La comida mala, aunque la merienda mejora, hay a elegir pizza o salchichas de ‚Äúcorrebus‚ÄĚ y con ese delicioso men√ļ ya casi llegamos a Toronto‚Ķ

Viajar por libre a Alemania 0013. Saioa y el correbus, Frankfurt

D√ćA 2: EMPIEZAN LAS 24 HORAS EN TORONTO, CANAD√Ā

Cuando aterrizamos seguimos las instrucciones de la compa√Ī√≠a de alquiler, y en 15 minutos aproximadamente (y con tranv√≠a incluido tipo monta√Īa rusa) estamos ya junto al tel√©fono. Les llamamos y nos preguntan que d√≥nde estamos‚Ķ ¬ŅPues d√≥nde va a ser? En breve llegan, y vamos a la oficina que est√° a unos 10 minutos.

Nos toca un Toyota Yaris, Katz pregunta c√≥mo funcionan las marchas y‚Ķ ¬°Para adelante! ¬ŅA d√≥nde vamos? ¬°Al centro de Toronto! Al principio despacio con el coche, aqu√≠ los sem√°foros son diferentes a los europeos‚Ķ ¬°Aqu√≠ est√°n despu√©s del cruce! Y con sem√°foro rojo puedes girar a la derecha haciendo como un ceda el paso‚Ķ

Tengo anotado que la puesta de sol es a las 19.00, y a esta hora tendr√≠amos que estar ya en un parque que llevo anotado para disfrutarla‚Ķ Pero a√ļn estamos entrando en Toronto, con un tr√°fico de la leche. Cuando el GPS indica poco para llegar, me doy cuenta que no ha pillado la direcci√≥n correcta. Yo quiero ir a un puerto en un lateral de la ciudad, y estamos en pleno centro entre rascacielos. Lo busco de nuevo y no estamos tan desviados, vamos hacia all√≠.

Al llegar vemos que está el Circo del Sol y hay un montón de coches. Aparcamos en el parking de un super y vamos hacia el parque. Damos un mini paseo de 10 minutos hasta el parque estirando las piernas. Las vistas desde el Parque Jennifer Kateryna Koval’s Park merecen la pena, aunque sea de noche.

Viajar por libre a Canada 0021. Katz, Toronto de noche

DE TORONTO A CATARATAS DEL NI√ĀGARA

De vuelta al coche, preparamos el GPS y‚Ķ ¬°Rumbo al Glengate Hotel, en Ni√°gara Falls! El trayecto lo hacemos en menos de 2 horas, pero en Bilbao ser√°n las 3 √≥ 4 de la ma√Īana. Se me cierran los ojos, intento no dormir para darle charla a Katz. En varias ocasiones cabeceo.

El viaje se me hace largo, de noche con bastante tráfico, todas las luces de los coches, la lluvia… ¡Y es que conducen muy muy rápido! Llegamos a la primera al hotel, aparcamos al lado y a hacer el check-in. La habitación (la 210) está genial.

Cenamos tortilla, y aunque con pereza y mucho sue√Īo, hacemos un esfuerzo y vamos a ver las cataratas iluminadas. La calle principal verifica mi recuerdo de un ‚Äúmini Las Vegas‚ÄĚ a pie de cataratas. Una l√°stima. Todo neones, m√ļsica‚Ķ La iluminaci√≥n de las cataratas es con los colores del arco iris pero muy pobre. As√≠ que volvemos a la habitaci√≥n que por hoy el d√≠a nos ha cundido. Son las 24:00 horas en Toronto, 06:00 en Bilbao‚Ķ ¬°Hasta ma√Īana!

Viajar por libre a Canada 0024. Pano, Cataratas de Ni√°gara de noche

D√ćA 3: CATARATAS DE NI√ĀGARA Y RUMBO A EL SALVADOR

Amanecemos en Niágara, Canadá… Ducha y al desayuno. Es bastante completo, hay magdalenas, tostadas, bagels… ¡Y una máquina de gofres! Katz le pregunta a la chica por un cuchillo para cortar el bagel… ¡y también tienen una máquina específica para cortarlos! Jajajaaa. Subimos a la habitación y con todo preparado hacemos el check-out. Está lloviendo.

Viajar por libre a Canada 0076. Saioa, Pano, Cataratas del Ni√°gara

A VISITAR LAS CATARATAS DEL NI√ĀGARA DESDE ARRIBA Y DESDE ABAJO

Preguntamos al recepcionista si hay alguna zona donde podamos dejar el coche más cerca de las cataratas, y nos dice dónde. Ahí lo dejamos, y vemos en un jardincillo de al lado una ardilla negra. Vamos directos al barco que hace el recorrido de las cataratas, es increíble la cantidad de asiáticos que hay.

Empiezan a bajar los que estaban y nos fijamos a ver si están muy mojados, no parece. Entramos y subimos a la cubierta superior. Acabamos bastante mojados, pelo incluido. De aquí paseo a la torre Skylon. Entramos y hay que pasar por una zona de juegos de máquinas clásicos. Subimos al ascensor, es de cristal transparente, se ve la ciudad mientras subes.

Las vistas de las cataratas desde ahí son geniales, ves el río cómo se divide y cae. De vuelta en la calle vamos dando un paseo por la orilla del río hasta la caída… ¡Qué barbaridad! ¡Cae muchísima agua! Visto esto, paseo de nuevo por la orilla del río en dirección al coche. Vemos otra ardilla negra.

Viajar por libre a Canada 0074. Katz y Saioa, Cataratas del Ni√°gara

MULTA Y REGRESO AL AEROPUERTO

Llegamos al coche y‚Ķ ¬°Multa! Katz para un coche para preguntarle c√≥mo se paga. Tiene suerte, es un se√Īor majo y le explica que hay que pagarla en el departamento de polic√≠a, pero hoy domingo est√° cerrado. Katz le explica que nos vamos y no podemos ir a pagar la multa y el se√Īor se ofrece a ir ma√Īana a pagarla √©l. As√≠ que se queda con la multa y le damos 20 ‚ā¨ para que la pague.

El viaje de vuelta al aeropuerto se hace bastante bien, con menos tráfico. Paramos en una gasolinera cercana a cargar el depósito, y de ahí a Green Motion.

Rumbo al aeropuerto, y de nuevo el trenecito hasta la terminal. Llegamos muy bien de tiempo, y el vuelo lo paso bien, durmiendo un poco. Un bocadillito de jamón york y queso calentito.

Viajar por libre a Canada 0030. Katz y Saioa, Cataratas del Ni√°gara

ATERRIZAMOS EN EL SALVADOR

Aterrizamos en San Salvador y bofetada de calor al pasar del avión al finger. Vamos al control policial, el de extranjeros está casi vacío, casi todos los que llegan son nacionales. Después toca pasar a otro poli, y me hacen pulsar un botón. ¡Semáforo verde! ¡Nos salvamos del control y registro de equipajes! Salimos fuera… ¡Qué calor! ¡Qué humedad!

Me quedo esperando con las mochilas en un lado mientras Katz va a ver si encuentra a Edward, nuestro host de Couchsurfing. La primera impresión de Edward es muy buena, parece serio, responsable, simpático y consecuente con lo que tiene y quiere. Muy sincero. Vamos a un super que Edward necesita comprar cosas.

Hay una tormenta de la leche, cae much√≠sima agua. Los precios son bastante altos para el poder adquisitivo del pa√≠s. Pasamos por el centro de San Salvador a recoger a Xabi, su hijo de 10 a√Īos, y vamos a casa. El ni√Īo muy bueno y majo, nos enteramos de que el curso escolar aqu√≠ es de enero a noviembre, y las vacaciones son m√°s de la mitad de noviembre y diciembre.

Así era la entrada de nuestro anfitrión de Couchsurfing en las faldas del volcán San Salvador ⬇.

Viajar por libre a El Salvador 0112. Pano, Casa de Ed, Faldas de El Boquerón, San Salvador

ED Y XABI LOS MEJORES ANFITRIONES DE SAN SALVADOR

Tardamos en llegar, la carretera va hacia ninguna parte, y el √ļltimo tramo sobre todo es mal√≠simo, el coche va dando tumbos. Como es noche cerrada, no vemos ni d√≥nde estamos. Cuando nos bajamos del coche, Katz enciende la linterna para ver d√≥nde pisamos. Estamos en plena falda del volc√°n. Solo se ve tierra bajo nuestros pies. Edward abre la cancela, y viene corriendo y saltando Matt, su husky. Precioso.

Vamos a una caseta que es la cocina, trastero y ba√Īo. Todo funciona con una bomba, que hay que apagar cuando no se usa para que no consuma. Le damos el queso que hemos tra√≠do, y a Xabi una gorra y un bal√≥n de f√ļtbol. Como estamos cansados, nos ense√Īa nuestra habitaci√≥n. Y es que junto a la cancela tiene una casa hecha de madera con 2 habitaciones separadas, nosotros dormiremos en la de Xabi.

Nos despedimos y quedamos en vernos ma√Īana cuando √©l salga del curro, ya que ellos madrugan mucho (salen a las 5 para que Xabi coja a tiempo el bus al cole). Ed nos deja 15 $ (14,15‚ā¨) para poder empezar el d√≠a ya que no hemos podido cambiar. A dormir, los dos en una cama de 90 por si pasamos fr√≠o‚Ķ zzzzz

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Ed, Xavi, Katz y Saioa

D√ćA 4: VOLC√ĀN DE SAN SALVADOR EN EL BOQUER√ďN

De d√≠a la parcela se ve mejor, la caba√Īa m√°s cuidada de lo que parec√≠a. Ed me dijo que hab√≠a caf√© si quer√≠a, pero no me apetece hervir agua y filtrar y todo el rollo, as√≠ que salimos direcci√≥n Merliot para desayunar y cambiar dinero.

Cerramos la verja dejando a Matt dentro y cerrando el candado tal y como nos dijo Ed, ya que hemos quedado con √©l a las 5 para volver a casa. Al principio una peque√Īa cuesta embarrada, y luego a trozos asfaltado pero cuesta abajo, con mucho musgo y resbaladizo.¬†Vamos a la primera casa que hay a presentarnos a Mercy tal y como nos ha dicho Ed. Es la madre de C√©sar y Alcides, que luego nos acompa√Īar√° a ver el Boquer√≥n.

Quedamos en que sobre las 10:30 u 11 estamos para all√≠ para subir. Seguimos calle abajo, seguimos con la cuesta con musgo y con casas ‚Äúchabolas‚ÄĚ a los lados. Por fin tras 15 minutos llegamos a la carretera. Nos quedamos esperando el bus junto a una abarroter√≠a‚Ķ ¬°Que vende milhojas de merengue como las de Guate! Lo dejamos para luego, que no tenemos mucha pasta.

Saioa, Pupusería, Lichis, Merliot

DESAYUNO Y REDESAYUNO

Llega el bus y voy a la √ļltima fila para que Katz pueda estirar las piernas‚Ķ Pero mala decisi√≥n, porque bajan a toda velocidad y vamos botando. Por fin llegamos a Merliot y vamos al centro comercial a desayunar, aunque de camino vemos la primera pupuser√≠a‚Ķ ¬°Fichada!

Ahora a cambiar dinero‚Ķ ¬°No es tan f√°cil! Preguntamos en todos los bancos del centro comercial, 5 en total, y ninguno nos cambia. Todos dicen que s√≥lo cambian en el Banco de la Vivienda o el Central, pero ninguno de ellos est√° cerca de aqu√≠. As√≠ que vamos a un cajero y primeros 300 $ (283‚ā¨) en mano que tenemos.

Y para superar esto‚Ķ ¬°Vamos a la segunda parte del desayuno! ¬°Nuestras primeras pupusas, de queso y de ayote!¬†Alucinamos cuando unos salvadore√Īos que llegan m√°s tarde que nosotros se ponen a comer sus pupusas al momento de serv√≠rselas, cuando nosotros a√ļn estamos esperando que se enfr√≠en.¬†Ya con el est√≥mago lleno, a subir a donde C√©sar para ver el Boquer√≥n. Vamos a la parada de bus que nos dijo ayer Ed y esperamos. Al rato pasa un cami√≥n‚Ķ ¬ŅSubimos? ¬°Pues vamos!

Viajar por libre a El Salvador 0137. Camión, Faldas del Volcán San Salvador

CON ALCIDES AL BOQUER√ďN

Un cami√≥n de pasajeros es un cami√≥n peque√Īo con toldo por arriba y recogido en los laterales, y donde sube la gente de pie. Divertida experiencia. A la segunda ya nos montamos en un cami√≥n que es lo que nos dijo Ed que no hici√©semos jeje. Una vez en nuestra parada, con un silbido, el chico del cami√≥n que va atr√°s para cobrar avisa al conductor para que pare. Cuesta arriba, llegamos a la casa de Mercy, donde conocemos a Alcides, el hermano de C√©sar que nos guiar√° por el volc√°n.

El bus llega rápido, mientras subimos nos cuenta que quiere estudiar cocina y sacarse la licencia de coche. Última parada, el Boquerón. Botella de agua para nosotros y soda naranja para él en una abarrotería, y a subir. Llegamos hasta el primer mirador… ¡Wow! Se ve todo el cráter y todo verde…

Seguimos hasta otros miradores. Alcides nos cuenta que el 13 de enero del 2001 hubo un gran terremoto que pilló en ese cráter a un hermano que murió. Y el 13 de febrero del 2001, justo un mes después del primer terremoto, hubo una gran réplica. En el tercer mirador encontramos a una pareja de costarricenses que nos vio antes subirnos al camión, nos dice que tenemos que visitar su país que es muy bonito.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz, Alcides y Saioa, Volcán El Boquerón

INTENTO DE BAJAR AL CRATER DEL VOLC√ĀN SAN SALVADOR

Le preguntan a Alcides si se puede bajar al centro del volcán y él les dice que sí, pero al menos son 30 minutos de bajada y otros tantos de subida. Ellos rechazan bajar, dicen que es demasiado y se van. Nosotros le decimos a Alcides que no sabíamos que se podía bajar, y le preguntamos si podemos intentar bajar al centro del cráter. Comenzamos por una ruta fácil y circular que lo baja rodeando, hasta que nos encontramos con un campesino que nos avisa de que más adelante está el camino cortado.

Vuelta atrás, y cogemos otro camino más empinado. 45 minutos después llegamos a un punto en que, o bajas un árbol que luego hay que volver a subir a la vuelta, o camino cortado. Alcides baja rápido pero yo no lo veo claro y nos damos la vuelta con pena porque ya quedaba poco, pero contentos por haber conseguido llegar hasta ahí, ya que no era un camino fácil.

Al salir del parque hay varios puestos, y Katz se compra la camiseta de la selecci√≥n de El Salvador.¬†Una fanta grande compartida en un abarroter√≠a y un ratito sentados de relax. Vuelta a casa caminando.¬†Como es pronto a√ļn y estamos muy sudados preguntamos a Alcides si hay alguna forma de entrar en casa de Ed, y nos lleva a trav√©s de otra casa con la que comparte jard√≠n.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz, Pano, Volcán El Boquerón

CENA EN BUENA COMPA√Ď√ćA

Ducha, un ratito de descanso‚Ķ Y de nuevo a la carretera, donde un bus pasa sin pararnos. Mientras esperamos al siguiente, compramos lichas, 4 por la cora (25 centavos de d√≥lar (0,25‚ā¨)). ¬°Qu√© ricas est√°n! Al final bajamos en un cami√≥n, vamos tarde.

Encontramos a Ed esper√°ndonos fuera del centro comercial, montamos en el coche y pasamos por casa de unos amigos suyos. Tienen un perro como una bola gigante de algod√≥n. Tomamos unas cervezas y nos vamos a recoger a Xabi. Les invitamos a cenar en un mexicano famoso de la ciudad, no es muy all√°. Y a la casa a descansar. Nos despedimos de ellos y de Max que ma√Īana nos vamos a Ahuachap√°n y de ah√≠ a El Imposible.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y Saioa, Volcán El Boquerón

D√ćA 5: GUERRILLERO DE CAMINO A TACUBA, EL PUEBLO DE LA SELVA

Nos levantamos temprano para aprovechar y llegar cuanto antes a Tacuba. Con las mochilas puestas, vamos a la carretera por el camino del medio del monte, que nos ha gustado más que el otro resbaladizo. Vemos dos mariposas transparentes. Destino: la Departamental de Santa Tecla, un pueblo (o ciudad aquí) que está junto a Merliot. Lo primero que viene es un camión así que subimos y para Santa Tecla.

Al bajar nos dicen d√≥nde paran los buses a Ahuachap√°n, nos confirman que es el n¬ļ 210. En la parada hablamos con un chico que nos dice que existen los buses normales, que hacen bastantes paradas y tardan como 3 horas, y los buses especiales que van directos y tardan una hora y media. El primero son 90 centavos (0,85‚ā¨)y el segundo 2,30 usd (2,20‚ā¨). Preferimos esperar al especial y llega en breve.

Yo me quedo dormida, y mientras, Katz habla con un se√Īor de la zona, al que es dif√≠cil entender, pero que tiene una gran historia. Estuvo en el FMLN (Frente Farabundo Mart√≠ para la Liberaci√≥n Nacional) luchando en la guerra civil del El Salvador de los a√Īos 80, y adem√°s nos ense√Īa una foto de esa √©poca. Tremendos relatos…

Autobuses, Estación de Ahuachapán

LLEGADA AL HOSTAL DE MAM√Ā Y PAP√Ā Y MANOLO EN TACUBA

En la terminal es f√°cil, enseguida encontramos el bus n√ļmero 264 a Tacuba y nos montamos que sale ya. La primera parada es poco m√°s all√°, justo al comienzo del mercado. Ah√≠ empieza la locura. Suben un mont√≥n de vendedores: piruletas, frutos secos, fruta cortada, leche, papel higi√©nico (4 por 1$ (0,95‚ā¨)), gomas de pelo‚Ķ Pasan a toda velocidad por el pasillo anunciando su producto.

Durante los 16 kil√≥metros que hay entre Ahuachap√°n y Tacuba, que tardamos en hacer 40 minutos por el tipo de carretera, el autob√ļs va dejando y cogiendo gente por el camino. Parece mentira que por ah√≠ haya casas. Llegamos a Tacuba y nos bajamos en la √ļltima parada. Preguntamos a una chica y enseguida encontramos el hostal de Mam√° y Pap√° y Manolo. Entramos y conocemos a Osiris y Lidia (los propietarios) y a William que es el gu√≠a de los tours.

Preguntamos por el precio de la habitaci√≥n, son 20 $ (18,85‚ā¨), nos la ense√Īan y no est√° mal. Nos ense√Īan otra que son 18 $ (17‚ā¨) pero con el ba√Īo fuera, as√≠ que nos quedamos con la primera. El hostal es muy acogedor, con sillas, butacas, sof√°s, y hamacas en una zona cubierta para estar relajado. En el patio tienen tortugas y patos, y en la cocina loros.

Saioa, Pano, Ayuntamiento de Tacuba

EXCURSIONES A LA SELVA DESDE TACUBA

Antes de salir a visitar el pueblo, preguntamos por las excursiones. Hoy ya no se pueden hacer porque hay que salir pronto por la ma√Īana. Nos explican que hay 3 opciones de excursiones. La primera, la f√°cil, es un paseo por el Parque del Imposible hasta el Puente. La dif√≠cil es el Tour de las 7 Cascadas. Y la otra es una muy dif√≠cil que incluye escalar y rapelar, as√≠ que esta √ļltima queda descartada. Decidimos hacer el Tour de las 7 Cascadas, pero modificado.

Como William nos dice que en la cuarta cascada hay que tirarse de ella o bajar por las rocas de una pared bastante vertical, decidimos hacer s√≥lo de la cascada n√ļmero 7 hasta la cascada n√ļmero 4, dej√°ndonos las tres primeras sin ver, pero as√≠ no tenemos ni que saltar ni que escalar. Habiendo contratado la excursi√≥n, que era lo prioritario, vamos a ver si comemos algo.¬†Salimos y recorremos la calle principal.

Compramos una pieza de pollo en Pollo Campero, y al subir entramos en una pupusería. Pedimos nachos a compartir. Una quesadilla de queso y pollo para mí, y de queso y res para Katz. Los nachos normales, pero las quesadillas bueníiiiiisimas. Lidia nos ha comentado que no nos perdamos la visita a una iglesia abandonada en el centro de Tacuba, así que bajamos a ver si el guarda nos deja verla.

Katz, Pano, Tacuba

DE PASEO POR TACUBA

A√ļn no est√°, as√≠ que vamos a la habitaci√≥n a descansar un poco que hace much√≠simo calor. O√≠mos que llega alguien que se aloja en la otra habitaci√≥n. Le conocemos cuando salimos un rato despu√©s, es un israel√≠ que dice que no quiere aprender idiomas porque eso le aleja de s√≠ mismo. Lidia nos avisa que si le convencemos para ir ma√Īana a nuestra excursi√≥n nos baja el precio, pero no le apetece porque est√° cansado de subir el volc√°n Santa Ana.

Vamos a probar otra vez a entrar a la iglesia abandonada, bajamos hasta allí pero el guarda ya se ha ido. Damos una vuelta por Tacuba conociendo un poco este tranquilo pueblo. Volvemos al hotel, y se me ocurre preguntar a Lidia si alguien hace yuca frita. Van a confirmarlo y me dice que a la vuelta tienen.

Lydia me dice que con 1$ (0,95‚ā¨) es suficiente, as√≠ que vamos y le pedimos 1$ de yuca‚Ķ ¬°Nos da 4 bolsitas llenas de yuca frita! Es un mont√≥n, as√≠ que regalamos una a Lidia y comemos hasta hartarnos. No hay mucho que hacer as√≠ que a la habitaci√≥n y a las 7 estoy durmiendo.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y Saioa, Tacuba

D√ćA 6: TOUR DE LAS 7 CASCADAS EN EL IMPOSIBLE

Nos despertamos pronto, muy pronto, as√≠ que vamos a por el desayuno demasiado temprano. A las 8 puntuales salimos hacia la ruta. Vamos en un 4√ó4 o carro ‚Äúde doble‚ÄĚ como le dicen ac√°.

Nosotros montamos atr√°s en la parte descubierta junto con Rufino, y William al volante. Ni√Īos yendo a la escuela, gente yendo a los campos de ma√≠z a trabajar, mujeres haciendo pupusas‚Ķ nos miran, se r√≠en, nos saludan. El viento de cara, mariposas, paisajes impresionantes y carreteras sin pavimentar en bastante mal estado con desprendimientos incluidos.

Hacemos dos paradas para ver el paisaje, con el volcán Chingo compartido por Guate y El Salvador, incluso volcanes de Guate se ven desde aquí. Montamos en el carro a dos chicas y les llevamos un tramo. Estamos ya en una carretera, o mejor dicho camino de rodadas, en medio de un bosque, cuando William para el coche. Rufino se queda cuidando del coche y nosotros comenzamos la marcha hacia las cascadas.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano desde el Cafetal, El Imposible

Primero un camino despejado durante unos 10 minutos, hasta que William se mete a la derecha por un sendero casi inexistente. De aqu√≠ a ver el r√≠o pasan como una 1h30 o 2 en un camino en mitad del monte. Vegetaci√≥n tropical (como jungla), machete en mano para abrir camino. Mariposas blancas y azules m√°s grandes que mi mano, p√°jaros, ara√Īas, √°rboles, hierbas‚Ķ

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Saioa, Pano, Tour de las 7 Cascadas, El Imposible

A TRAV√ČS DE EL IMPOSIBLE

Un camino muy chulo, alucinante. Cuando llegamos al río… ¡Hay que cruzarlo! Cambiamos el calzado de trekking por los de agua y para adelante. Subimos y bajamos rocas. Andamos por encima de piedras o agua. Hasta que llegamos a un punto que pienso que no puedo subir. Una pared de rocas casi en vertical y un poco complicada para mí, pero lo conseguimos y seguimos hacia delante.

Empieza a ser duro, hace sol y calor, mucho calor. A las 12 llegamos a unas piedras en mitad del río. Toca sentarse a comer que hay sandwiches. Nuestras vistas durante la comida son una cueva con una cascada cayendo dentro. Y aquí viene el momento mágico del día. Una mariposa blanca morphos de las grandes, revolotea a nuestro alrededor. Se posa en una roca entre las piernas de Katz… ¡preciosa! ¡y enorme!

Nos da tiempo a sacar un par de fotos con el celular de William antes de que retome el vuelo y se aleje. Terminada la comida entramos en la cueva‚Ķ ¬°Qu√© bonita cascada! Es la n√ļmero 4, la que no quisimos ni saltar ni bajar en r√°pel‚Ķ¬†La cueva con la cascada tiene un encanto especial, miles de gotitas caen de las paredes y el techo.¬†Despu√©s de un ba√Īito aqu√≠ toca volver. Ya no nos vestimos.

Katz y Saioa, Cascada 4, Tour de las 7 Cascadas, El Imposible

REGRESO DE CASCADA EN CASCADA

William lleva nuestra mochila y nosotros en ba√Īador y bikini vamos por el r√≠o, tir√°ndonos en un par de toboganes naturales formados en la roca de las cascadas.¬†Llegamos al punto de inicio de la ruta por el r√≠o. Lo cruzamos de vuelta y hacemos un peque√Īo camino de descenso, hasta que llegamos a la cascada de 60 metros.¬†Yo estoy cansada de vestirme y desvestirme, de mojarme y de secarme, as√≠ que no me meto.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y Saioa, Tour de las 7 Cascadas, El Imposible

Katz se tira un par de veces, una desde 2 metros y la otra un poco m√°s arriba. Sale y nos vestimos, y ya con botas de trekking hacemos el camino de vuelta. William es incre√≠ble, conoce insectos, p√°jaros, mariposas y plantas. Nos ense√Īa √°rboles de cuya corteza hervida se hacen infusiones para el dolor de est√≥mago, nos ense√Īa otro arbusto que dice se llama ‚Äúpapelillo‚ÄĚ y lo usan para hacer pupusas‚Ķ Volvemos al coche.

Ahí sigue Rufino, nos montamos y vuelta al hostel. De camino recogemos a una chica, y después de esperar a que recoja su masa en un local, la acercamos a su casa. La bruma se ha echado, hace fresco. Cuando llegamos a Tacuba hace bueno, se nota que estábamos a bastante altura.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y William, Cascada 7, Tour de las 7 Cascadas, El Imposible

DRAGON BALL Y PUPUSAS LOCAS

Entro en el hostal y ah√≠ est√° el israel√≠. Me pregunta qu√© tal y le empiezo a explicar que es muy bonito, que merece la pena ir, que se lo piense‚Ķ¬† √Čl empieza a desviar la conversaci√≥n y acabamos viendo fotos de su viaje. Me tiene aburrida. Cuando entra Katz conseguimos escapar: ducha reparadora y descanso en la galer√≠a, Katz arreglando la computadora y yo anotando.

Katz da a William un libro con dibujos de Dragon Ball para colorear para que se lo de a su hijo, que es fan. Aunque visto lo visto debimos regalarle la camiseta del Athletic. Al rato nos vamos a cenar con el israelí, casi todo está cerrado y encontramos una pupusería abierta. Pedimos. Yo 4 pupusas (una de ellas de papelillo) y Katz una loca (pupusa gigante con todos los ingredientes mezclados).

Mientras se hacen, Katz aguanta al israel√≠, y yo hablo con dos chicas que est√°n esperando unas pupusas para llevar a casa a cenar. Se llaman Sara Luz y Paola, que son madre e hija.¬†Cena rica rica y para el Hostal a dormir, ma√Īana excursi√≥n al Puente del Imposible.

Pupusería EN Tacuba

D√ćA 7: EL IMPOSIBLE Y SU LEGENDARIO GU√ćA: WILLIAM

Nos levantamos pronto como siempre, organizamos las mochilas y salimos a la panader√≠a‚Ķ ¬°Hoy est√° a√ļn cerrada! Es que amanece tan pronto‚Ķ (ūüéĶ). Por el camino nos encontramos con una langosta‚Ķ¬°son enormes! Damos una vuelta por el pueblo y bajamos por la calle paralela a la principal. En una abarroter√≠a encontramos unos milhojas, as√≠ que compramos dos para cada uno. Vemos que hay una pizzer√≠a y alguna abarroter√≠a m√°s.

Esta calle tiene mucho movimiento de gente. Volvemos al hostal a desayunar. A 15 para las 8, hora en que habíamos quedado, llega el israelí y pide su desayuno. Se lo toma tranquilamente mientras el resto esperamos. Casi a las 8:30 nos montamos al coche. William y nosotros atrás y el israelí delante con Osiris que conduce.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre William, Katz y Saioa, Cafetal, El Imposible

CABA√ĎAS Y CAFETALES EN EL IMPOSIBLE

Se va muy a gusto detr√°s, tomamos un camino diferente al de ayer. ¬°Cruzamos dos riachuelos y todo con el coche! Hay que esquivar las ramas para que no te den en la cabeza. Por fin llegamos a la granja donde ellos cultivan caf√©. Hay tres ni√Īos jugando con juguetes rotos. Aqu√≠ se nota m√°s la pobreza en la que viven. Subimos a lo alto de la plantaci√≥n, desde aqu√≠ se ve el mar y varios volcanes. Las vistas son muy chulas, pero en 20 minutos se echa la bruma y no vemos nada.

Bajamos a la casa de nuevo. Tras 10 minutos relajados y el israelí tomando otro café, empezamos la caminata. Justo al bajar las escaleras de la casa para salir al camino… ¡Sorpresa! ¡Una coral! Está prohibido matarla, así que la dejan suelta vigilando que no se nos acerque hasta que se adentra plantación adentro. Yo me quedo pensando en los recolectores de café expuestos cada día a su picadura…

Comenzando el camino William nos cuenta que una vez una coral le picó a un amigo, pero como te tienen que dar el antídoto como mucho una hora después y estaban lejos, él para ganar tiempo le hizo un torniquete en el brazo y le cortó donde la serpiente había mordido para que la sangre contaminada no le subiese al resto del cuerpo. Eso salvó la vida del amigo.

Pano, Casa en el Cafetal, El Imposible

EXPLORANDO EL IMPOSIBLE CON WILLIAM

El resto del camino lo hace Katz por delante con el israel√≠ (un sacrificio que no tiene precio) y yo detr√°s con William, que me cuenta un poco de su vida. Vive entre Tacuba y Ahuachap√°n, y tiene una hora andando a su casa desde donde le deja el bus. Lleva 16 a√Īos haciendo de gu√≠a. Su mujer acaba de empezar en otro trabajo con mejores condiciones.

Está en una casa interna en San Salvador, ahora no la hacen madrugar porque incluso la dejan levantarse a las 7, y acaba sobre las 8 o 9 de la noche. Cada dos semanas le dan un finde libre. Han comprado una moto a plazos para su hija mayor, que está estudiando Derecho y llega tarde a casa, y a esas horas es peligroso hacer el camino de una hora sola.

Tienen otra hija de 15 y el peque de 7, fan de Dragon Ball y que le ha enviado mensaje de agradecimiento a Katz por los dibujos de la serie.¬†All√° por el 2001, cuando acababan de hacer su casa y decorarla, el hurac√°n Mitch se lo llev√≥ todo. Gracias a su padre, que le dio un pedazo de terreno (ha muerto hace un mes), y a una organizaci√≥n espa√Īola, que le dio dinero para poder reconstruir su casa, pudieron seguir adelante.

William y Saioa, Paseo hasta el Puente de El Imposible

EL PUENTE DEL IMPOSIBLE

Mientras me cuenta estas cosas est√° atento a ense√Īarme todo lo que encuentre al paso: lagartijas venenosas, iguanas, p√°jaros, mariposas, orugas‚Ķ Llegamos al Puente del Imposible, lo cruzamos y nos sentamos aqu√≠ un poquito. La vuelta hasta la casa la hacemos todos juntos, menos un momentito en que pregunto a William cu√°nto cobra √©l por estos tours, y me dice que le pagan 12 $ por cada tour, y si es muy numeroso 15 como mucho. Me parece muy poco teniendo en cuenta que nos han cobrado por los 3 unos 60 $.

Ya en la casa de la plantaci√≥n ellos comen su s√°ndwich y yo fruta. Los ni√Īos juegan a nuestro alrededor y comen churros (paquetes de patatas, Doritos‚Ķ) Aqu√≠ est√° todo brumoso, empiezo a tener fr√≠o.¬†Volvemos al pueblo y recogemos las mochilas. Como el bus a√ļn tarda en salir, nos vamos a comer una pizza. Ya con la tripa llena vamos al bus hacia Ahuachap√°n. Ya en Ahuachap√°n, unas se√Īoras con dos peques muy majas nos indican d√≥nde coger el bus a Santa Ana.

El bus sale es más tarde de lo que pensábamos. Habíamos quedado con Cindy (host de Couchsurfing) a las 17 y finalmente llegamos a las 18:30, tras recorrer 33 km en casi 2 horas. Bajamos en la terminal de Santa Ana y damos una vuelta, pero allí no hay nadie esperando. 15 minutos después, Katz pregunta a una chica que atiende un puesto a ver si tiene internet en el teléfono.

Panorama, Puente de El Imposible en Tacuva, El Salvador

POR FIN, NUESTRA ANFITRIONA DE COUCHSUFING EN SANTA ANA

Está ya oscuro y no podemos perder tiempo por si hay que buscar hotel. La chica nos dice que ella no tiene, pero que en la tienda de la vuelta de la esquina hay un chico que sí y nos lleva a él. Nos hace el favor de mandar un whatsapp a Cindy diciéndole dónde estamos, ella le contesta que esperemos en la gasolinera. Allí vamos, y 10 minutos después se acerca un coche, y un chico que se presenta como Yuvini y amigo de Cindy nos dice que montemos.

Nos comenta que Cindy le ha pedido a él que nos aloje, ya que ella comparte piso y no tiene sitio. No entendemos nada pero bueno… Nos lleva a su casa, donde dormiremos. Nos duchamos y cambiamos la ropa, y vamos con Yuvini a buscar a Cindy. Llegamos a su portal y no contesta al teléfono, así que Yuvini nos lleva a la Plaza de la Catedral para que la conozcamos y después vamos al mall (centro comercial)…

√Čl todo orgulloso ense√Ī√°ndonos y diciendo que lo van a ampliar y nuestras caras‚Ķ En fin‚Ķ Por fin Cindy da se√Īales de vida y quedamos con ella en un restaurante. Cuando llegamos all√≠ nos est√° esperando, entramos y pedimos. Ella pasta y para nosotros 3 una pizza de 2 sabores a compartir.

Y de beber licuados, Katz y yo compartimos el ‚Äúgood vibration‚ÄĚ, de 3 sabores y muy rico. Cindy se nota que es muy jovencita, est√° como ausente. Terminamos la cena y a dormir, que se me cierran los ojos. Colch√≥n en el suelo y zzzzz

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Yuvini, Cindy, Katz y Saioa, Lago Coatepeque

D√ćA 8: VOLC√ĀN SANTA ANA, LA SUBIDA INFINITA

Nos despertamos con la alarma y nos preparamos. Ya estamos listos cuando Yuvini llega, así que vamos a buscar a Cindy. Son las 07.45 cuando ella monta el coche y empezamos la jornada. Primera parada, desayuno. Hay un mostrador con un montón de cosas y se elige lo que se quiere. Katz elige nuggets de pollo y alguna cosa más salada, con colacao. Yo un café y unas galletas. Acabado el desayuno, compramos fruta para la comida desde el coche y a circular.

La carretera muy mala, muchos baches. Paramos en el parking de un restaurante y Yuvini y nos dice que le sigamos el rollo, que vamos a decir que comeremos ahí. Así que eso hacemos y nos dejan pasar a verlo. Tiene un mirador al lago Coatepeque, vistas chulas. Vemos unas hormigas gigantes y echamos un par de fotos. Retomamos camino al Cerro Verde, desde donde salen las rutas para subir al Volcán Izalco y al Volcán Santa Ana.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Lago Coatepeque

Al llegar allí ya se ve mucha gente, incluidos varios buses. Preguntamos y es que esa gente sube al Izalco, no sabemos si habrá salida al Santa Ana. Toca esperar y sino hacer el Volcán Izalco. Mientras esperamos, vamos a un hotel abandonado desde donde se ve el Volcán Izalco perfecto. No me apetece mucho subir a ese, se ve complicado, pero si no queda otra…

El Volcán Izalco queda en la lista de pendientes. Llegamos a la cima de El Cerro Verde a escasos metros del parking, y bajamos de nuevo esperando a que empiece la subida al Santa Ana. ¡Sale grupo y podremos visitarlo! Yuvini dice que él no sube. El domingo subirá haciendo de guía con un grupo, y no quiere cansar las piernas.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y Saioa 4, Volc√°n Izalco desde Cerro Verde

SUBIDA AL VOLC√ĀN SANTA ANA

Así que vamos a subir nosotros dos con Cindy, que lo sube por novena vez. Comienza la ruta, breve explicación por parte del guía de que llevemos agua y algo de comer. Un poli va delante y otro detrás. Al poco de empezar y sólo bajando unas gradas hechas con las raíces de los árboles, ya estamos sudando a tope. El guía va bastante rápido, y no podemos quedarnos atrás.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Volc√°n Izalco y Cerro Verde, Subida al Volc√°n Santa Ana

Llegamos a la carretera y poco m√°s all√° volvemos a adentrarnos en un camino entre √°rboles, a subir gradas toca ahora. Cindy se va quedando atr√°s, nosotros los primeros por el momento. El gu√≠a hace unas peque√Īas paradas en un par de miradores, para reagrupar a la gente y contemplar las vistas.¬†El √ļltimo tramo ya por rocas y fuera de los √°rboles, a pleno sol, es duro. Cindy no puede m√°s y le llevo su mochila. Yo estoy tambi√©n en las √ļltimas.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Cima del Volc√°n Santa Ana

Katz est√° en la √ļltima recta esper√°ndome para subir y ver el cr√°ter juntos. Es muy chulo, aunque se nota el olor del azufre y se mete aunque respires por la boca. Nos sentamos un poco y se oyen rocas caer, impresiona ese sonido.¬†Comienza a venir la bruma y toca bajar. La bajada es r√°pida, aunque Cindy vuelve a quedarse atr√°s. Yuvini est√° esper√°ndonos con el coche.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Saioa, Pano, Cima del Volc√°n Santa Ana

YUVINI EL M√ĀS ATENTO DE SANTA ANA

Nos acompa√Īa a un banco a ver si nos cambian euros a d√≥lares, pero no hay suerte. Llevamos a Cindy a casa, porque tiene que ir a currar. Nos despedimos de ella, no la volveremos a ver. Nos vamos con Yuvini al mall a ver si cambiamos dinero, consultamos en un par de bancos pero nada, as√≠ que sacamos de un ATM de nuevo. De aqu√≠ al centro, donde Yuvini decide parar a tomar un licuado.

Ahora a comprar la cena, panes de pollo. Y por √ļltimo, nos lleva en coche a consultar a qu√© hora salen ma√Īana los buses, o para Cop√°n directos, o a la Frontera. Vamos a una gasolinera donde nos dicen que paran, de esta nos reportan a otra de las afueras, y como tampoco saben mucho ac√° acabamos yendo a la estaci√≥n de buses.

Aqu√≠ en la estaci√≥n nos dicen que salen desde las 5 de la ma√Īana hasta Metap√°n, el pueblo m√°s cercano a la frontera. Sabiendo esto a casa a cenar. Nos comemos un pan de pollo cada uno y a la cama con las mochilas preparadas, que hay que madrugar.

Tienda de panes con pollo, Santa Ana

D√ćA 9: DE SANTA ANA A COP√ĀN A TRAV√ČS DE GUATEMALA

Suena la alarma bien pronto, nos levantamos y Yuvini el pobre nos hace de ch√≥fer a la estaci√≥n a esas horas (04:30 am). Se ha portado s√ļper con nosotros. Hay un bus que sale ya en breve a Metap√°n y ah√≠ nos subimos. Al llegar a Metap√°n compramos unas lichas mientras esperamos al bus que nos llevar√° a la frontera de Anguiat√ļ.

Sale en 30 minutos. Ya en la frontera, nos bajamos y salimos de Honduras y entramos en Guatemala. Aquí conocemos a unos chicos italianos que vienen de Utila y están acribillados por los zancudos, así que empezamos a pensar en no ir allí.

UN PASEO POR GUATEMALA

Cambiamos 10 usd (9,45‚ā¨) por 70 quetzales, ya que nos dijeron que nos costar√≠a aproximadamente 40 quetzales llegar a Honduras. Subimos a un minib√ļs direcci√≥n Esquipulas, que para al poco tiempo para que el ch√≥fer y el cobrador desayunen unas pupusas. Comentamos al chico del bus a d√≥nde queremos ir y nos dice que nos va a parar en un cruce para que cojamos otro bus.

Es muy raro, porque con lo r√°pido que conducen aqu√≠ este bus va lento, muy lento. Parece estropeado, llegar√≠amos antes andando. Nos dejan en una gasolinera y ah√≠ cogemos otro bus, esta vez direcci√≥n Chiquimula. Al poco, vemos que se para a un lado de la carretera, y algunos se bajan, conductor incluido‚Ķ ¬°Se ha pinchado una rueda! Cuando comentamos la posibilidad de bajar y coger otro bus, una se√Īora me dice: ‚Äú Aqu√≠ lo que tenemos es tiempo‚ÄĚ As√≠ que a esperar.

Katz baja a ver la operaci√≥n de cambio de rueda, y dice que en varias ocasiones ha visto peligrar el brazo del conductor‚Ķ Rueda puesta y continuamos. Nos dejan en un cruce, a la entrada de un pueblo, donde cogemos otro bus hasta Jocot√°n. Aqu√≠ bajamos y cambiamos al √ļltimo bus de la ruta por Guatemala, el que nos lleva hasta la frontera. Total de buses en Guate: 70 quetzales, justo lo que hab√≠amos cambiado, y nosotros pens√°bamos que sobrar√≠a algo‚Ķ

ENTRAMOS EN HONDURAS

Entramos en Honduras por la frontera de El Florido. Cruzamos y nos ven dos ni√Īos que se acercan r√°pido anunciando ‚ÄúCop√°n, Cop√°n‚ÄĚ. Pues ale, al bus que ya est√° ah√≠. Llegamos a Cop√°n centro sobre las 2 de la tarde, as√≠ que el resumen de este viaje ser√≠a de 7 medios de transporte entre autobuses y minibuses, 2 salvadore√Īos, 4 guatemaltecos y 1 hondure√Īo.

Los salvadore√Īos aprox 2 usd, los guatemaltecos 10 usd y el hondure√Īo 2 usd, total 2 personas 14 usd (13,20‚ā¨), 9 horas. Ya fuera del bus en Cop√°n, preguntamos la zona de los hoteles y vamos hacia ah√≠. Katz pregunta en el primero que vemos y cuesta 30 usd (28,30‚ā¨), caro para ser Honduras. Seguimos hacia delante, cuando un motocarro se para a nuestro lado.

Al saber que buscamos hotel nos ofrece uno por 20 usd (18,85‚ā¨), nos dice que est√° complicado encontrar algo m√°s barato porque la ciudad est√° hasta arriba de gente, y la verdad es que s√≠ se ve movimiento‚Ķ Quedamos en que nos lleva gratis a ese hotel que nos dice y que nos deja una habitaci√≥n a 15 usd (14,15‚ā¨), pero que si no nos gusta nos vamos. La habitaci√≥n es sencilla pero est√° bien, as√≠ que nos quedamos.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y Saioa, Frontera El Florido de Guate a Honduras

SITIO ARQUEOL√ďGICO MAYA DE COP√ĀN RUINAS

Preparamos las mochilas peque√Īas, nos comemos una raci√≥n de papas super rica, y le decimos que nos lleve hasta las ruinas, son las 3 y no queremos perder tiempo. No s√© c√≥mo aguanta el motocarro con √©l como conductor y nosotros dos que precisamente peque√Īos no somos detr√°s‚Ķ¬†La entrada s√≥lo a las ruinas son 15 usd (14,15‚ā¨), y all√° que vamos.

Al principio hay un peque√Īo paseo donde podemos ver Ceibas, tienen unos pinchos en el tronco de alucinar.¬†Se van viendo alg√ļn mont√≥n de piedras descuidadas entre los √°rboles, imagino que ser√≠an en su d√≠a alguna construcci√≥n como casa o pir√°mide. Llegamos al puesto de control, ense√Īamos las entradas y pasamos‚Ķ lo primero que vemos a mano izquierda unas piedras grabadas en el suelo.

El camino est√° muy cuidado, con la hierba cortada perfecta y todo muy limpio. A la derecha‚Ķ ¬°guacamayos! Unas fotos y seguimos, nos encontramos con un comedero de guacamayos y m√°s fotos. Me gustan, pero cuando les ves volando en pareja s√≠ que son preciosos‚Ķ El camino acaba en una explanada, muy cuidada tambi√©n, donde se ven varias estelas y una pir√°mide peque√Īa. Vemos las estelas y subimos a esa peque√Īa pir√°mide.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz, Pano, Cop√°n Ruinas

LAS RUINAS DE LAS RUINAS DE COP√ĀN RUINAS

Después nos dirigimos hacia la otra zona donde está el juego de pelota. Esta zona está algo más chula que la anterior. Más metida entre árboles y menos cuidada, las piedras más ennegrecidas y no blancas blanquísimas como las otras… En fin, la sensación que tengo es que son bonitas pero no ha merecido la pena el viaje hasta aquí para verlas después de conocer Tikal.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Cop√°n Ruinas

Decidimos salir, estamos cansados, pero cogemos un camino diferente por el que no va mucha gente… ¡y aquí llega la sorpresa! Una parte del parque sin cuidar, con hiedra en las piedras, árboles salvajes, vegetación, un poco descuidado… ¡Pero perfecto, precioso! ¡Mucho mejor que lo anterior!

Ya en el punto de partida, junto a la entrada donde se ense√Īan las entradas, vemos un cartel que se√Īala un camino apenas visible y que indica que hay unas ruinas. A pesar del cansancio, vamos porque sino me quedar√© con la cosa de saber qu√© hay. El camino, estrecho y entre √°rboles y vegetaci√≥n, se nota que no es muy frecuentado.

Está mucho menos arreglado. De repente, vemos que algo se mueve delante nuestro, veo dos figuras y una de ellas que comienza a correr cruzando el camino delante nuestro…¡un cervatillo! ¡Y poco después el otro! Ya sólo por esto ha merecido la pena el paseo extra… y menos mal, porque las ruinas donde lleva el camino son eso: ruinas.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Saioa, Pano, Cop√°n Ruinas

AY PAPITO AY MAMITA QUE BIEN SE EST√Ā EN LA CAMITA

Ahora si, bastante cansados, tomamos el camino de vuelta al hotel. Como no nos ha parecido mucho recorrido decidimos ir andando, no sin antes parar en un ‚Äúbar‚ÄĚ a compartir una cerveza rica y fresca por 20 l (0,80‚ā¨). Preguntamos por los buses a San Pedro Sula. Se supone que paran ah√≠ al lado, y nos dice que los directos son a las 4, 5, 6 y 7 de la ma√Īana.

Decidimos coger el de las 5 para no llegar tarde a nuestro siguiente destino: La Ceiba. Continuamos camino al hotel pero andamos un poco despistados, preguntamos a una ni√Īa y nos dice que vamos bien, que ella pasa por all√≠, as√≠ que nos acompa√Īa. Despu√©s de una buena ducha vamos a dar una vuelta por el pueblo. Son fiestas, en la plaza hay gente, venden algod√≥n dulce y globos, y hay un ni√Īo cantando en plan Joselito.

Buscamos alg√ļn puesto para cenar, pero despu√©s de un par de vueltas acabamos en un restaurante con buena pinta. Katz pide taco-flautas de pollo y yo tortillas con pollo. Lo de Katz son dos tacos alargados rellenos de pollo, sabor normal. Lo m√≠o es un platazo de nachos (tortillas) con pollo desmenuzado, queso y tomate por encima. No est√° mal pero no es lo que imaginaba. Pase√≠to hasta el hotel, arreglo de mochilas de nuevo, y a dormir que ha sido un laaaargo d√≠a.

Saioa, Pano, Cop√°n Ruinas

D√ćA 10: LOS SECRETOS DE R√ćO MAR√ćA EN LA CEIBA

El despertador suena a las 4. Mochilas a la espalda, y vamos andando hasta el punto de salida de los buses. Casi llegando al sitio, un chico nos pregunta que dónde vamos y nos dice que el bus de las 5 ha salido ya. Pasamos de largo pensando que es un taxista que quiere llevarnos a alguna otra parada. Ya en el sitio de salida de los buses, esperamos. Son las 04:45 y no se ve a nadie.

A 10 minutos para las 5, sale un conductor que estaba durmiendo en uno de los buses que hay all√≠ aparcados, y nos confirma que el de las 5 ha salido a las 04:30 ¬ŅPor qu√©? Nunca lo sabremos. Acabamos montados en el bus que sale a las 6.

Como todos los trayectos que hemos hecho en bus, empezamos el recorrido pocas personas, pero acaban apretados de pie en el pasillo y sigue entrando gente. Llegamos a la terminal de San Pedro Sula, y seg√ļn salimos un chico nos dice que el bus a La Ceiba sale a las 11. Son casi las 10 as√≠ que tenemos m√°s de una hora de espera. Entramos dentro de la terminal, y vemos que hay varias compa√Ī√≠as que operan esa ruta con diferentes horarios y precios.

Finalmente, y con suerte porque las nuestras son las dos √ļltimas plazas libres del bus, viajamos con Autobuses Mirna, aunque nos toca viajar separados. Katz se queda en primera fila, y yo me siento junto a una chica regordeta un poco m√°s atr√°s. Al poco comenzamos a hablar, su nombre es Irma.

Bus de Santa Ana a Metap√°n

LLEGADA A LA CEIBA

Nos deja wifi, para así poder avisar a Germán, el couch de La Ceiba, de que ya hemos cogido el bus y que esté atento a nuestra llegada. Tres horas después llegamos a La Ceiba. El viaje se me ha hecho ameno de charleta con Irma, profesora de primaria.

Como no vemos a Germ√°n, entramos en un Don Pollo junto a la estaci√≥n y pedimos una pieza de pollo, preguntando por la clave de la wifi. Dos empleados nos dicen mal la contrase√Īa pero un cliente nos dice la correcta. Katz se mosquea con dos tipos que nos se√Īalan y hacen gestos, y salimos fuera a esperar. Yo creo que es porque se est√° liando un cigarro y ellos se piensan que es un porro, pero Katz est√° un poco mosqueado pensando que quieren robarnos.

Al poco viene Germ√°n en moto, nos presentamos y nos comenta que ahora tiene otra persona alojada, una chica de Estados Unidos, y que est√° con sus amigos en el r√≠o. Es una zona que ellos conocen de toda la vida donde ba√Īarse en el R√≠o Mar√≠a. Nos pregunta si queremos ir y nos animamos, aunque dejando antes las mochilas en su casa. Nos dice que all√≠ en Honduras est√° prohibido que dos chicos vayan juntos en una moto, as√≠ que como mucho me puede llevar a mi por un lado y que Katz por otro se coja taxi (cobran por personas).

Bus en Jocot√°n, Guatemala

A LA CASA DE GERM√ĀN

Prefiero ir en taxi, me da un poco miedo montarme en la moto por all√≠ con el tr√°fico que estoy viendo. As√≠ que Germ√°n para un taxi, le da su direcci√≥n, y all√≠ que vamos por 25 l (1‚ā¨) por persona. Nos para junto a la casa, o mansi√≥n, ya que es una casa de dos pisos que est√° haciendo poco a poco. Tiene polvo por todos los lados, nuestra habitaci√≥n est√° en el segundo piso.

Nos ponemos los ba√Īadores, preparamos mochilas, y bajamos. ¬°Direcci√≥n R√≠o Mar√≠a! Nos acompa√Īa a la carretera principal, donde cogemos un bus junto a la gasolinera que nos lleva hasta el mall. Cuando para all√≠ ya est√° Germ√°n esperando en su moto, cruzamos la calle y esperamos a otro bus que vaya direcci√≥n R√≠o Mar√≠a. Durante la espera compramos unas lichas para picar. Llega el bus y Germ√°n le avisa de d√≥nde nos tenemos que bajar.

No es mucho, como 10 ó 15 minutos después nos estamos bajando, y cómo no, Germán está ahí esperándonos en la moto. Ahora hay que subir un camino de tierra con baches y cuesta arriba, pero nos dice que aquí no le van a pillar así que nos va a subir de uno en uno para aprovechar más la tarde, ya que sino andando tardaríamos un ratito. Así que me toca a mi la primera, me monto.

Katz, Comiendo en Pollo Express, La Ceiba

AL RICO R√ćO MAR√ćA

Al ir a apoyar el pie derecho en el estribo, resbala y mi pierna roza el tubo de escape. Arde. Me coloco bien y empezamos. El camino es divertido, aunque a momentos pienso que me caigo y mi pierna escuece, o me duele, o no se qu√© narices hace pero molesta mucho. Llegamos arriba y espero a que vuelva con Katz. Cuando llegan vamos por un caminito cuesta abajo y‚Ķ ¬°una cascada a los pies de la cual hay gente ba√Ī√°ndose!

Río María, La Ceiba, Honduras

Subimos a la parte de arriba de la cascada, donde hay una poza de agua genial a donde llega otra cascada… ¡todo precioso! Nos presenta a sus amigos, parecen muy majos, y a Denise, la estadounidense (es de Virginia pero de ascendencia mexicana). Nos hacen sentir como si nos conociésemos de toda la vida, una gente de 10.

Yo paso la mayor parte de la tarde con la pierna en el agua, a ver si se calma algo la quemadura que cada vez tiene peor pinta. Katz se atreve con m√°s y se tira por la cascada como si fuese un tobog√°n, y abajo donde est√° la gente, se sube a una roca que tiene enganchada una cuerda para balancearse y tirarse a la poza. Llueve, pero da igual, ya estamos mojados. Antes de que empiece a oscurecer nos vamos.

Grupo, Río María, La Ceiba

BALEADAS PARA CENAR

Los amigo de Germán nos bajan el camino de tierra en sus motos, y nos acercan a una gasolinera cercana donde para el bus. Hay una familia esperando y dicen que ya llevan un rato y no pasan… Empieza a llover increíble, jarrea, pero tenemos suerte y llega el bus y subimos rápido. Al llegar al mall ahí están Germán y Denise, que esperan con nosotros al otro bus que tenemos que coger para llegar a casa.

Denise se ha quemado también la pierna con la moto. Una vez en la casa, charla y relax hasta la hora de la cena. Vamos andando a comer unas baleadas. De regreso paramos en una farmacia a comprar aloe vera (zábila aquí) para nuestras quemaduras.

Como un amigo de Germ√°n trabaja en una agencia de tours, v√≠a whatsapp nos comenta lo que hay para ma√Īana. Decidimos ir los tres a la excursi√≥n de Pico Bonito mientras Germ√°n va a currar. As√≠ que a dormir pronto, que ma√Īana toca andar de nuevo. Por cierto‚Ķ Drogo el gato de Germ√°n es s√ļper cari√Īoso‚Ķ

Baleadas de cena, Cayo Chachauate, Cayos Cochinos

D√ćA 11: CASCADA ZACATE EN PICO BONITO, LA CEIBA

A las 7 ya estamos preparados y salimos con Denise a la pulpería a comprar el desayuno. Hay que coger fuerzas para la excursión a Pico Bonito. Nos para una furgoneta… ¡son los de la excursión! Llegan mucho antes, les decimos que esperen, y compramos cosillas para desayunar. Con las mochilas preparadas y el desayuno en la mano, montamos en la furgoneta.

Hay un chico dentro, es mexicano y har√° la excursi√≥n con nosotros.¬†Lleva dos a√Īos viajando, y se gana la vida disfraz√°ndose de Jack Sparrow y recibiendo propinas por fotos. Cambiamos de coche en la gasolinera, nos metemos en un doble un poco destartalado (s√≥lo hay una manilla para abrir y cerrar ventanas). Por el camino plantaciones de lichas y pi√Īas.¬†Para el coche y‚Ķ ¬°a andar!

El camino es chulo, no tan cerrado como el de El Imposible, pero bonito.¬†Hay alg√ļn tramo complicado.¬†Paramos en un sitio desde donde se ve la Cascada Zacate caer‚Ķ ¬°con arco iris incluido! Estamos en un lateral de la cascada, subimos hasta arriba donde los otros se ba√Īan y nosotros esperamos.

Salen y bajamos a la parte de abajo de la cascada, hace fresco. Est√° muy nublado y hace rato que no vemos el sol. A√ļn as√≠ me meto, pero salgo r√°pido porque tengo fr√≠o.¬†Se meten el resto y empieza a llover cada vez m√°s. Cuando salen est√° todo mojado, mochilas incluidas.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Saioa, Pano, Cascada Zacate, Pico Bonito

REGRESO POR EL R√ćO ZACATE

Bajamos r√°pido porque no para de llover. Cuando parece que no puede llover m√°s, empieza a caer como si fuesen baldes de agua. El camino se est√° convirtiendo en un r√≠o. Nos quedamos los √ļltimos, es incre√≠ble.

Llegamos al coche y el guía está tirado en el suelo, rebozándose en el charco. Denise y el mexicano resguardados bajo una tejavana mirando. Katz le ayuda, le ha dado un calambre en la pierna. Llegamos a casa con todo mojado, me quito las botas de trekking y cae agua de ellas.

Ponemos todo al sol como podemos, y mientras Denise se ducha y yo intento organizar, Katz va a comprar unas baleadas para comer. Duchados y comidos, pasamos la tarde en casa esperando a Germ√°n. M√ļsica, charla y a cenar baleadas de nuevo. Y ya de vuelta a casa, a dormir que estamos cansados.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y Saioa, Cascada Zacate, Pico Bonito

D√ćA 12: ¬ŅUTILA O CAYOS COCHINOS? PRIMERO NUEVA ARMENIA

Nos levantamos y comentamos nuestras opciones. Como Denise ha estado en Utila y nos ha hecho los mismos comentarios de los mosquitos, decidimos ir pronto y volver a dormir aqu√≠. As√≠ nos ahorramos el alojamiento y las picaduras nocturnas. Pero cuando lo comentamos con Germ√°n, nos dice que no merece la pena, ya que el primer ferry llega a las 11 y el √ļltimo sale sobre las 14, costando 60 usd por persona el viaje.

Cambio de planes‚Ķ ¬Ņqu√© hacemos? Intentaremos ir a Cayos Cochinos con las indicaciones de Kenya, una host que tuvo Germ√°n y a la que ha consultado por nosotros. Rehacemos las mochilas peque√Īas para pasar al menos una noche en Cayos, y nos despedimos todos, ya que Germ√°n lleva a Denise a la estaci√≥n rumbo San Pedro Sula y √©l va luego a currar.

Las mochilas grandes las dejamos en casa de Germán y nos llevamos sus llaves, a la vuelta las recogeremos. Así empezamos el día que no sabemos cómo terminará. Cogemos un bus a la Plaza Central de La Ceiba, donde intentamos conectarnos a la wifi pero es misión imposible.

Aqu√≠ conocemos a un se√Īor de Hait√≠, que nos cuenta que ha habido como 100 muertos por el hurac√°n que ha pasado hace unos d√≠as por Hait√≠, y que va a enviar ayuda porque hay muchos destrozos. Preguntamos por el banco donde trabaja Germ√°n, pero nos mandan a otro de la misma cadena que est√° hacia el otro lado, y que nos env√≠a a otro de la competencia. Aqu√≠ cambian a buen precio, ya no necesitamos ir al de Germ√°n.

Este lugar, Chachahuate, nos espera ⬇.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Cayo Chachauate desde la lancha, Excursión por Cayos Cochinos

EL PRIMO CACHO DE NUEVA ARMENIA

Ya con dinero vamos andando a la estaci√≥n de buses desde donde salen a Nueva Armenia, punto de salida de las lanchas a Cayos Cochinos. Esa es parte de la info que tenemos gracias a Kenya. Despu√©s de una caminata con un sol y calor de muerte, llegamos a la estaci√≥n. Hay muchos puestos y en alg√ļn sitio huele un poco mal. En un puesto vemos la camiseta de la Selecci√≥n de Honduras pero no hay talla para Katz.

Preguntamos por el pr√≥ximo bus a Nueva Armenia, sale a las 11:30. Decidimos ir en ese, y si no encontramos lancha, pues quedamos para ma√Īana y volvemos a pasar la noche donde Germ√°n. Sobre la marcha.

Compramos unas lichas, y nos sentamos frente al bus para vigilarlo y que no se escape jeje. Un se√Īor que est√° sentado junto a Katz nos pregunta que d√≥nde vamos, y al decirle que queremos ir a Cayos y que tenemos que buscar en Nueva Armenia a una persona que nos han recomendado, nos dice que igual es √©l. Su nombre es Mango. Katz mira en nuestras notas‚Ķ ¬°y es √©l! ¬°Casualidad!

Cuando Katz se presenta lo hace como Cacho, Mango se r√≠e porque su segundo apellido es ese.¬†Katz le pide una foto: ‚ÄúUna foto porfa, para ense√Īarle a mi pap√° a mi primo perdido‚ÄĚ. Mango se parte y se troncha con eso, y se lo cuenta a todo el que pilla. Katz y Mango, primos hermanos.

Katz y Mango, los Primos Cacho, La Ceiba, Nueva Armenia, Cayos Cochinos, Honduras

NUEVA ARMENIA, LA PARADA ANTES DE CAYOS COCHINOS

Nos dice que vuelve a Nueva Armenia en el mismo bus que iremos nosotros, pero que a Cayos hay que salir pronto por la ma√Īana por las mareas y el tiempo que se tarda, as√≠ que tendremos que dormir en su casa. Comenzamos el viaje por carretera de un √ļnico carril por sentido. Al poco de montarnos, empieza a llover, cada vez con m√°s intensidad.

Conducen como locos, adelantando continuamente. Pasamos junto a un accidente de bus y un doble, le digo a Katz que ni mire la carretera porque da miedo. El bus para, sale de esa carretera principal, y se mete hacia el pueblo de Jocote. Desde aquí hasta Nueva Armenia es un camino de piedras y barro sin asfaltar, con baches y agua hasta arriba. La primera parada en Nueva Armenia es la nuestra, la casa de Mango.

Es una casa de tonos blancos y verdes, formando un cuadrado en torno a un terreno donde tienen cocoteros, ca√Īa de az√ļcar, un txerri dando vueltas por donde quiere, unas hamacas rotas‚Ķ En ella viven varias familias descendientes de una Se√Īora que es la propietaria, seg√ļn nos cuenta Mango, esa se√Īora es su Mam√°. Mango nos lleva a ver las habitaciones que tiene.

Primero nos ense√Īa dos que dan un poco miedo, con mucha humedad y tejados de zinc con la que est√° cayendo. Nos da la opci√≥n de alojarnos en el edificio nuevo, y nos ense√Īa la habitaci√≥n. No es la ca√Īa pero est√° bien, eso s√≠, y tan nuevo‚Ķ la habitaci√≥n sin pintar y el ba√Īo a medio hacer por supuesto no funciona, hay que salir a usar la letrina que hay separada fuera.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Playa de Nueva Armenia

LA CASA DE MANGO Y EL GIFITI EN NUEVA ARMENIA

Dejamos las mochilas en esta habitaci√≥n y salimos a negociar precios con Mango. Al final 1500 l (60‚ā¨) los dos ida y vuelta en bote a Chachauate, y la habitaci√≥n a 100 l (4‚ā¨). No hay mucho que hacer m√°s que esperar a que deje de llover.

Mango nos dice que vuelve a por nosotros en un rato para llevarnos a dar una vuelta por el pueblo, pero antes nos ofrece un trago de gifiti¬†o¬†guiffity, una bebida garifuna misteriosa… (creemos que es ron casero con hierbas). De repente me entran ganas de ir al ba√Īo. Pido papel, y me oyen unas chicas que hay en la habitaci√≥n de al lado.

Me dicen que pase a su ba√Īo, que lo limpian ellas y est√° m√°s limpio que el de fuera. Insisten tanto que no me queda otra que entrar ah√≠‚Ķ ¬°al ba√Īo sin puerta! Acabo y‚Ķ ¬°a echar agua del cubo! Salgo y les doy las gracias, y la mayor de ellas me pone un beb√© en los brazos. Me quedo un poco hablando con ellas y la mayor es la hermana de Mango, el beb√© es su nieto, tiene un mes‚Ķ y ella 34 a√Īos.

Salgo y vamos con Mango a ver el bote que usaremos ma√Īana, despu√©s nos lleva a la playa. All√≠ nos encontramos con un chico franc√©s, llama la atenci√≥n por lo serio que es y lo abrigado que va con el calor que hace. Habla con Katz y al final decide que ma√Īana se viene a Cayos con nosotros, en el mismo bote que Mango. Se ven los Cayos Cochinos all√° a lo lejos‚Ķ

Peque, Casa de Mango, Nueva Armenia

TARDE EN FAMILIA

De vuelta a casa, el hijo de 11 a√Īos de Mango nos acompa√Īa al centro del pueblo, pero cuando a√ļn no hemos llegado me vuelve a entrar un apret√≥n as√≠ que nos tenemos que dar la vuelta. Nos quedamos en casa a pasar la tarde. Nos sentamos en el porche en unas sillas y nos acabamos las lichas con la ayuda de unos peques que ‚Äúaparecen‚ÄĚ s√ļbitamente.

Tiramos las c√°scaras en una bolsa‚Ķ aunque poco despu√©s su mayor diversi√≥n es sacar las c√°scaras de la bolsa y tir√°rselas unos a otros. Dos de las ni√Īas, las m√°s mayores, son guap√≠simas e hijas de Mango. Se llaman Alejandra Milexy (tiene 14 a√Īos y est√° decidiendo a√ļn si estudiar para polic√≠a o para profesora), y Clara Judith, de 9 a√Īos. Echamos ah√≠ el rato haciendo unas fotos y ellos emocionados se ponen enseguida.

Llegando la hora de cenar pedimos que nos hagan unas baleadas, de lo que se encarga la hermana de Mango. Cuando todos los peques se retiran a sus casas, Mango nos invita a esperar la cena en la suya. La mujer de Mango nos saca baleadas que ella acaba de hacer (2 para Katz y una sin nada para mi), y divertidos nos ense√Īan fotos de Mango hace unos a√Īos.

Su nombre completo es Cesar Antonio. Los peques hacen los deberes con ayuda de la madre y la hermana mayor. Llegan otras dos baleadas para cada uno, y las comemos allí con ellos mientras charlamos. De repente, y sin estar alojado ahí, aparece el francés y pide unas baleadas para cenar. Nosotros nos retiramos y con la linterna regresamos a nuestra habitación.

Saioa y peques, Casa de Mango, Nueva Armenia

D√ćA 13: CASA XIOMARA EN CHACHAUATE, CAYOS COCHINOS

A las 7 estamos ya esperando a Mango, previa visita al ba√Īo y con unas cuantas picaduras m√°s en el culo. Vamos hacia el bote y al poco aparece Michael, su hijo mayor y el que nos va a llevar a Cayos Cochinos. Terry (el franc√©s) ya est√° esperando. Nos metemos al bote y nos sentamos como nos dicen para equilibrarlo. Al principio se mueve bastante, pero en cuanto nos relajamos y salimos a mar abierto se calma.

Tenemos por delante 1:30 para relajarnos. A mi me gusta, me relaja, pero a Katz se le hace pesado. Llegamos al cayo y hay que saltar al agua, me mojo un poco los pantalones pero‚Ķ ¬°qu√© gusto, qu√© calentita est√° el agua! Betty (amiga de Mango) nos est√° esperando. Ella alquila habitaciones all√≠ en el cayo, y era la informaci√≥n que encontr√© sobre ese destino despu√©s de todas mis b√ļsquedas en internet. Nos ense√Īa el cuarto que alquila, es con cama de matrimonio y ventana que da a la ‚Äúcalle‚ÄĚ, techo de palma.

Le comentamos que nos han recomendado donde Xiomara (bendita Kenya qu√© buen consejo), y que lo queremos ver antes de decidirnos. Ella misma nos lleva, el cuarto tambi√©n es con cama de matrimonio pero el techo es de uralita, as√≠ que lo preferimos. Le preguntamos precio a Xiomara y es m√°s caro que el de Betty, pero al final nos lo deja al mismo precio (300 l (12 ‚ā¨) la noche) as√≠ que nos quedamos aqu√≠.

Adem√°s, un detalle en el que no me hab√≠a fijado es que la ventana da al mar‚Ķ y hay ba√Īo en la casa, mientras que en el de Betty hay que usar el √ļnico ba√Īo com√ļn que hay en el Cayo. Decidimos, para repartir un poco el dinero, ir a comer donde Betty.

Casa de Xiomara, Cayo Chachauate, Cayos Cochinos

AMIGOS AL MOMENTO EN CHACHAUATE

Mochilas y ropa fuera, zapatillas de agua y ba√Īador, y a disfrutar. Conocemos a Maite, catalana de Sabadell que vive m√°s de la mitad del a√Īo aqu√≠, en lo que ella llama su para√≠so, con sus 71 a√Īos. Vamos a desayunar donde Betty, que nos hace el desayuno t√≠pico de torta de baleada, huevos revueltos, queso, aguacate y frijoles, a 70 l (2,85 ‚ā¨) cada uno.

Impresionante, las mejores baleadas que hemos probado. Volvemos donde Xiomara, donde conocemos a Sita y Mat√≠as, una pareja de alemanes de nuestra edad que llevan 7 meses viajando y a√ļn les queda a√Īo y medio. Decidimos rodear la isla para ver sus dimensiones y conocerla un poco. No nos lleva m√°s de 15 minutos. De vuelta en casa de Xiomara, cogemos las m√°scaras y vamos a la otra punta de la isla a meternos al agua.

Vamos nadando de ahí a la otra punta de la isla donde decido salir, no hay muchos peces y hay un montón de medusas, me da miedo que casualidad me piquen en la quemadura de la pierna. Katz se queda un rato más.

Siomara, Gael, William, Katz y Saioa, Cayo Chachauate, Cayos Cochinos

TARDE PERFECTA EN CHACHAUATE

Fuera hablamos con Sita y Mat√≠as, nos sentamos, nos levantamos, bebemos, sudamos‚Ķ Volvemos al agua a hacer snorkel por la zona que nos aconseja Mat√≠as, que por cierto es mucho mejor, y vemos m√°s peces.¬†Jugamos con Gael, hijo de casi 4 a√Īos de Xiomara (su cumple es el 13 de noviembre).¬†Hablamos, descansamos. Nos ponemos al sol, a la sombra. Miramos al mar, a las nubes, al sol.

Sonre√≠mos, re√≠mos‚Ķ disfrutamos en definitiva. Sobre las 5 toca ayudar a jalar las lanchas y botes, ya que seg√ļn los pron√≥sticos llover√° esa noche. A las 6 vamos donde Betty a cenar. De capricho para m√≠ he pedido camarones al ajillo. Katz sigue con las baleadas. Se ha pedido dos, adem√°s de pollo y tajadas (como patatas pero de pl√°tano).¬†Ya est√° oscuro, encendemos la linterna del m√≥vil ya que sino no vemos ni los platos.

La isla cuenta con un generador que proporciona electricidad de 7 a 9, pero a√ļn no son las 7. Se vienen a cenar all√≠ tambi√©n Maite y Terry (al que no aguanta) y se unen despu√©s Sita y Mat√≠as. De ch√°chara nos dan las 9, luces apagadas, ya es hora de retirarse. Acompa√Īamos a Maite a su habitaci√≥n con la luz, y nos vamos a la nuestra‚Ķ ¬°qu√© lujazo de cama! Y de olor, y de sonido…

Pano, Puesta de sol, Cayo Chachauate, Cayos Cochinos

D√ćA 14: D√ćA PERFECTO EN CHACHAUATE

Despertamos pronto, ya está amaneciendo. Desde la ventana de nuestro cuarto se ve la orilla, pasote. Al salir de la casa Xiomara y Gael ya están fuera. Gael se acerca corriendo y me abraza, le cojo y me da un beso. Le llamo oso amoroso y se ríe. Nos vamos al agua, está precioso. A la vuelta un café de Xiomara con galletas compradas en la pulpería.

Y paso la ma√Īana hablando con Xiomara que me cuenta que es divorciada y tiene 3 hijos m√°s mayores que viven con el pap√° en La Ceiba. Y pasa el d√≠a, y el d√≠a pasa, hablando, riendo, sentados, de pie‚Ķ En el agua, en la arena, hablando, en silencio‚Ķ

Saioa y Katz, Foto acu√°tica, Cayo Chachauate, Cayos Cochinos

Ver a los peques jugar con palos, arena, un camión de juguete, cuerdas y poco más en lugar de estar con tablets es una alegría. La gente es increíble, hemos conectado a la perfección con Sita y Matías, y Xiomara me deja sin palabras. Cuando oscurece, poco después de las 5, la luna está casi llena y hay nubes, pero vemos un arco iris circular alrededor de la luna, es un halo lunar… ¡alucinante!

La cena son otras dos baleadas con queso y huevos revueltos, y es que están deliciosas. Vamos a la zona de la habitación de Sita y Matías, donde al poco de llegar empieza a llover. Nos quedamos de charleta hasta las 9.30. Llueve y llueve y no para, pero esa noche los sonidos de la tormenta ya son conocidos y duermo estupendamente.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Cayo Chachauate, Cayos Cochinos

D√ćA 15: SEGUIMOS SIN QUITARNOS EL BA√ĎADOR EN CAYOS COCHINOS

Al d√≠a siguiente nos despertamos sin prisa, ha llovido hasta hace poco.¬†De desayunar pedimos un caf√© a Xiomara, y mientras nos lo prepara Gael nos acompa√Īa a comprar galletas y nos elige unas de ellas, que despu√©s compartiremos en el desayuno.¬†La mar est√° revuelta, as√≠ que de momento no podemos salir a hacer la excursi√≥n a los Cayos‚Ķ

Si ellos se ba√Īan, nosotros tambi√©n ¬°Pues al agua!¬†Esta salida es un poco m√°s accidentada, ya que una morena casi nos ataca. Vemos un pulpo tambi√©n. Katz se ha metido antes y ha visto una raya, pero ahora se han escondido. Llega mediod√≠a y la mar est√° m√°s calma. Preguntamos a Maite si se puede hacer la excursi√≥n y all√° que vamos con Sita, Mat√≠as, el ‚Äúguapo‚ÄĚ y el ni√Īo Felix.

Sita, Matze, Katz y Saioa, Excursión por Cayos Cochinos

Primero paramos en Cayo Bola√Īos, donde graban las expulsiones de Supervivientes. Es una pena porque se ve basura, pero hay mucho coral y conchas. Es precioso, arena blanca, el mar de diferentes tonalidades‚Ķ Tenemos un problema con la c√°mara, tiene en la lente algo de condensaci√≥n, as√≠ que con rabia y pena las fotos salen fatal. Entramos al agua y estamos un ratito haciendo snorkel por all√≠.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz, Pano, Cayo Bola√Īos, Excursi√≥n por Cayos Cochinos

LOS CAYOS DE SUPERVIVIENTES

Al rato subimos a la lancha y vamos a Cayo Tim√≥n, un peque√Īo cayo con un par de palmeras y poco m√°s. Incre√≠ble. Sita me dice: ‚Äú¬°Qu√© suerte tenemos, hay gente que sue√Īa con conocer algo as√≠ pero piensa que no puede y gasta el dinero en otra cosa‚Ķ pero s√≠ se puede! ¬°Aqu√≠ estamos!‚ÄĚ Totalmente de acuerdo, nada m√°s que a√Īadir. Ellos se quedan en el cayo, y nosotros volvemos al snorkel.

Katz es acechado por una raya antes de juntarnos, pero juntos no la vemos. Cuando estamos volviendo a la isla poco a poco snorkeleando… Katz hace ruidos para que yo vea unos peces. Estos cambian de sentido, se juntan, y nos rodean, y empiezan a girar con nosotros en el centro… 1 vuelta, 2, 3, … hasta que se cansan y se van. Ya en la lancha vemos Cayo Culebra, que es el que usan para el Supervivientes colombiano, y vemos Playa Uva que está en Cayo Menor.

Rodeamos este Cayo y llegamos a Chachauate casi anocheciendo. ‚ÄúDucha‚ÄĚ (echarse por encima agua de lluvia) y a cenar baleadas y tajadas. Despu√©s sobremesa donde Sita y Mat√≠as con Terry mientras llueve y llueve.¬†Volvemos a casa m√°s tarde de las 10, Xiomara est√° al tel√©fono. Vamos a entrar al ba√Īo y doy un grito, hay una ara√Īa grande en el marco de la puerta. Incluso Katz llama a Xiomara, que la espanta sin m√°s diciendo que no hace nada y que se come los escarabajos‚Ķ ¬°menos mal que no la he visto antes! A dormir con el arrullo del mar picado y la lluvia cayendo.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Saioa, Pano, Cayo Timón, Excursión por Cayos Cochinos

D√ćA 16: NUESTRA DESPEDIDA M√ĀS TRISTE, DEJAMOS LOS CAYOS COCHINOS

√öltimo d√≠a que nos levantamos con estas vistas. √öltimo buenos d√≠as de Xiomara y Gael‚Ķ Xiomara nos regala unas pulseras y un colgante. Caf√© y galletas es nuestro √ļltimo desayuno en Cayo Chachauate. Xiomara da 20 l (0,80 ‚ā¨) a Gael para que compre leche para su desayuno, le recuerda que traiga el vuelto tambi√©n. Gael vuelve un rato despu√©s: no hay leche en ninguna pulper√≠a, y le pide a Xiomara si puede comprarse las galletas que le gustan. Al decirle que si sale corriendo.

Vuelve con las galletas, le acompa√Īa un amigo. Xiomara le da la primera galleta y Gael le dice super serio ‚ÄúEsta es para mi amigo, ¬Ņvale mam√°? Las comparto.‚Ä̬†Hasta las 10 que viene Mango pasamos la ma√Īana hablando con Xiomara y William, su marido, en la cocina en lugar de ir a hacer snorkel, un cambio hecho con gusto. Son personas entra√Īables.¬†Toca irse, nos vestimos, Katz se pone camiseta por primera desde que se la quit√≥ al llegar.

Xiomara nos repite que volvamos alguna vez, que ellos a√ļn viejitos seguir√°n ah√≠ y nos reconocer√°n. Acabamos los dos llorando, parece mentira cu√°nto puedes conectar con ciertas personas en poco tiempo.¬†Tambi√©n me da pena despedirme de Sita y Mat√≠as, pero estoy casi segura de que alg√ļn d√≠a nos veremos y que mantendremos el contacto, as√≠ que es diferente.

Mango, Maite, Matze y Sita, Cayo Chachauate, Cayos Cochinos

DE CAYOS COCHINOS A LA CEIBA

Mango ha tra√≠do la lancha en lugar del bote, as√≠ que en 45 minutos estamos en Nueva Armenia. Esperamos en casa de Mango a que pase el bus, Katz recoge una camiseta que hab√≠a olvidado en la habitaci√≥n. A las 11:30 pasa el bus, montamos y a La Ceiba. Nos bajamos lo m√°s cerca posible de casa de Germ√°n, vamos andando lo que falta, y una vez all√≠ un alivio la ducha y poder lavarme el pelo con champ√ļ. Ya ni noto que estoy duch√°ndome con agua fr√≠a.

Cuando salgo de la ducha est√° all√≠ Germ√°n, que se ha escapado del curro un rato, y nos dice que de 18 a 20 de esta tarde va a hacer fotos a un evento de su empresa, as√≠ que quedamos en vernos en el muelle a esas horas. √Čl vuelve al curro y nosotros cogemos el bus al mercado central.

Allí vamos preguntando por varios puestos por la camiseta de la Selección para Katz, compramos una hamaca para Txama y Montse, buscamos un imán para Goizane (misión imposible) y seguimos buscando la camiseta de la selección. En la siguiente tienda que preguntamos nos dicen que igual tienen en Diunsa, junto al mall. Así que vamos para allí andando rápido, que a las 17:30 cierran.

Marife y Germ√°n, La Ceiba

PASEO Y COMPRAS POR LA CEIBA

Preguntamos a varias personas c√≥mo llegar, ya que las explicaciones aqu√≠ son ‚Äúvagas‚ÄĚ y diferentes. Llegamos, pero la tienda es un super gigante donde venden las oficiales a 1230 l (50 ‚ā¨). Volvemos r√°pido a la tienda donde vimos la otra de imitaci√≥n y se compra su camiseta por 120 l (4,85 ‚ā¨). Recados hechos. Vamos a comer un trozo pollo, lo sirven acompa√Īado de tajadas y ensalada. Nos sabe a gloria, est√° riqu√≠simo, 100 l (4 ‚ā¨) los dos.

Preguntamos cómo ir al muelle y nos indican, pero nos dicen que vayamos rápido que es peligroso. No son más de 5 minutos. Junto al muelle compramos lichas. Allí está Germán haciendo fotos y gente bailando aerobic… y siguen bailando cuando empieza a llover y cuando sigue jarreando. Nosotros nos metemos bajo techo ahí cerca y aguantamos un rato, luego nos vamos a esperarle tomando algo en un bar que nos ha dicho.

Nos tomamos una cervecita mientras llega, viene calado. Al poco viene una amiga, Marife, y sacan un cubo de cervezas. Katz y yo pedimos quesadillas para cenar, est√°n riquiiiiiisimas. Unas cervezas despu√©s, y viendo que ellos siguen, les pedimos que nos llamen a un taxi y volvemos a casa en un taxi sin retrovisores.¬†¬°Qu√© cansancio! Ma√Īana ya veremos qu√© hacemos, ahora a dormir.

Katz y Saioa, La Ceiba

D√ćA 17: AGUAS TERMALES Y TARDE LOCA EN LA CEIBA

Nos levantamos y hacemos tiempo a que Germán despierte, ha llegado tarde a casa. Cuando se levanta hace unas llamadas: ya tenemos plan para hoy. Su tío le deja el carro, y Marife se viene con nosotros a unas aguas termales. Pasamos a recoger a Marife por su casa y vamos al super. Compramos cervezas, churros y sofrito que dicen es para echar en los churros.

De aqu√≠ a una pizzer√≠a, donde desde el coche piden una de peperoni a 99 l (4 ‚ā¨). Ya son las 12, nos dirigimos a las aguas termales. Germ√°n conduce fatal, dice que es porque el carro es autom√°tico, pero se hace eterna la ida. Llegamos, descargamos la comida y mochilas en una mesa, y se pone a llover. Directos a la poza de agua caliente, est√° buena.

No tenemos fotos de este sitio pero puedes ver algunas aqu√≠ con informaci√≥n sobre el lugar.¬†Ah√≠ nos quedamos, raja que te raja. Incluso se nos juntan la hermana de Marife de 24 a√Īos con su cu√Īado, su marido y su hija de 4 a√Īos. Ellos piden comida, y cuando les sirven y se ponen a comer‚Ķ entonces s√≠ que se pone a llover. Es como el d√≠a de la excursi√≥n a Pico Bonito, como si echasen cubos de agua desde arriba.

Probamos las tajadas de churro con sal y las de chile y limón, me gustan más las primeras, y el sofrito está bueno, es como tipo Dippas. A las 16:55 salimos, el parque cierra a las 17. Llevamos a remojo más de 4 horas. Llegamos al coche calados, vuelve a llover.

Así se miran la vistas de Pico Bonito desde La Ceiba ⬇.

Pano de Pico Bonito desde casa de Germ√°n, La Ceiba

MANEJANDO POR HONDURAS SIN CARNET

Germ√°n y Marife van un poco tocados de tanta cerveza, as√≠ que Katz prefiere conducir √©l. Los primeros 5 minutos son horribles, los cristales son tintados, se empa√Īan, y el aire acondicionado no funciona para desempa√Īar, as√≠ que con una toalla va limpiando. A esto se suma la lluvia, que no para, y no se ve bien la carretera (no se ve, ni bien ni mal).

Los coches nos adelantan. Germ√°n nos avisa que ten√≠amos que coger un desv√≠o despu√©s de pasarlo, as√≠ que toca dar media vuelta. Se supone que venimos a este pueblo para probar unos pasteles de tibur√≥n. Preguntamos a una se√Īora y nos indica una carretera, la seguimos hasta que llegamos a un puente estrecho, muy estrecho.

Marife dice que es seguro por aqu√≠, que pasamos fijo porque los coches pasan. Katz y yo no lo vemos claro, quiz√°s pasen coches m√°s peque√Īos, pero este doble lo dudamos. Germ√°n pregunta a unos ni√Īos que est√°n jugando al lado y dicen que s√≠ pasa. Imposible. Al final Katz decide echar marcha atr√°s, y cogemos otro camino, al final del cual hay un puente‚Ķ ‚Äú¬°Este s√≠ que me suena!‚ÄĚ dice Marife‚Ķ ¬°la mato! ¬ŅNo le sonaba el otro? Este era el puente por donde pasan todos los coches, y no el otro‚Ķ Claro, ¬°este al lado del otro parece una autopista!

Afortunadamente este no era nuestro carro…

Recinto de las Cataratas Pulhapanzak

NOS LIBRAMOS DE LA POLI Y BUNBURY QUE NO PARA

Preguntamos por los pasteles pero parece que no hay, s√≥lo tienen cuando pescan alg√ļn tibur√≥n peque√Īo. Bajo instrucciones de Germ√°n, seguimos adelante y aparcamos el coche junto a la playa. Katz y yo nos acercamos a verla, parece bonita y larga, aunque s√≥lo vemos con la claridad que proporciona la luna. Volvemos junto al coche‚Ķ y Germ√°n y Marife han desaparecido. S√≥lo hay un bar cerca, as√≠ que vamos y all√≠ est√°n.

Han sacado una ronda de cervezas y un chupito de gifiti para cada uno. Insisten para que Katz se lo tome, pero no entienden que √©l no quiera beber por tener que conducir. De vuelta al coche, los cristales se siguen empa√Īando, pero al menos no llueve. En la tablet de Germ√°n sigue sonando Bunbury desde esta ma√Īana, ya me est√° rayando un poco.

Al poco Germ√°n y Marife nos dicen ‚ÄúCuidado, ah√≠ est√° la poli, y casi siempre paran‚ÄĚ. Veo un t√ļmulo y aviso a Katz de que frene, pero no me oye y lo pasamos a m√°s velocidad de la debida, justo al lado de la poli. Nos miran, y pasan de nosotros. Germ√°n y Marife emocionados y descojon√°ndose de haber pasado. De aqu√≠ al centro de La Ceiba a cenar baleadas a un sitio que conocen y que les gusta por el chile super picante.

Vacas en la carretera, La Ceiba

KARAOKE DE REMATE

Al bajarme del coche, y mientras Katz hace maniobras para acercar el coche a la acera, veo algo negro en un charco, y no se porqu√© me da por levantarlo de una esquina‚Ķ ¬°es el ipad de Germ√°n, a√ļn con Bunbury sonando! Cenamos y vamos a preguntar a Mirna si los buses paran en las Cascadas de Pulhapanzak, nos dicen que dejan cerca pero nos cobran todo el billete como si fu√©ramos hasta Tegu, as√≠ que ya lo pensaremos.

Ahora karaoke, Germ√°n est√° emocionado cantando canciones que yo no he o√≠do en mi vida. Nos presenta a la due√Īa y a unos amigos, y unas canciones despu√©s nos retiramos a casa, que ma√Īana tocan buses de nuevo. Nos despedimos de Marife, y de Germ√°n por si no nos vemos ma√Īana, ya que nosotros vamos a madrugar. Katz pide a Marife que avise al taxista de ayer para que nos recoja a las 05:15, y con esto confirmado nos vamos a dormir.Germ√°n y Saioa, Casa de Germ√°n, La Ceiba

D√ćA 18: PULHAPANZAK ES EL LIBRO DE LA SELVA

A las 5 suena el despertador, salimos fuera a esperar al taxi. Germ√°n se levanta a despedirnos. A las 5.20 Marife llama, el taxista le ha llamado que env√≠a a otro taxi ya que su coche tiene alg√ļn fallo. Se nos va haciendo tarde. Justo pasa la amiga de Germ√°n que es la due√Īa del karaoke donde estuvimos anoche, y se ofrece a llevarnos ¬°Genial!

Nos deja en Mirna, y compramos el billete para el bus de las 05:30 a San Pedro Sula, que lleva retraso y saldrá a las 06:00. Nos sentamos atrás del todo que hay más espacio para las piernas, pero en un rato empezamos a cocernos. Ahí está el motor y suelta muchísimo calor.

Una vez en San Pedro Sula buscamos los buses a las Cascadas, el siguiente es a las 11. Compramos los tickets (40 l (1,60 ‚ā¨) por persona) y mientras esperamos vamos a sacar dinero y comer algo. Vamos al minibus, que ya es la hora. 1h40‚Äô es aprox la duraci√≥n de este viaje, el minibus nos deja justo en la entrada de las Cascadas.

Preguntamos en taquilla si tienen alg√ļn alojamiento y nos dicen que s√≠. Hay unas caba√Īas que incluyen cena, alojamiento, desayuno y almuerzo por 128 usd (121‚ā¨). Caro, car√≠simo para ser Honduras.¬†Preguntamos a ver si hay alg√ļn otro hotel cercano m√°s econ√≥mico y s√≠ lo hay.

Saioa, Cataratas Pulhapanzak

LAS CASCADAS DE PULHAPANZAK, LA INSPIRACI√ďN DE DISNEY

El Villa Ribera en San Buenaventura, el pueblo m√°s cercano a Pulhapanzak. Vamos andando a √©l, s√≥lo tienen una habitaci√≥n libre de 3 camas de matrimonio con ba√Īo privado. Nos preparan una de las camas y nos cobran 430 l (17,30 ‚ā¨). Ba√Īador puesto y c√°mara en mano, andando a las Cataratas. Entrada 70 l (2,85 ‚ā¨) por persona. Vamos por el sendero junto a ellas y preciosas ¬°cae mucha agua!

Vemos que hay otra plataforma más allá y buscamos el camino para ir. Llegamos y en 1 minuto acabamos calados de la cantidad de agua que nos salpica. Tenía buen gusto Walt Disney cuando las eligió como modelo para el Libro de la Selva, solo faltan Mowgli y Baloo…

De aqu√≠ a las pozas a ba√Īarnos, a mi no me atraen mucho. Me parece muy soso y ni el agua es cristalina, sino marr√≥n. Katz sale y preguntamos por las tirolinas‚Ķ ¬°Nos animamos! Yo voy la primera‚Ķ las tres primeras sin m√°s, ¬°pero las otras son geniales por encima de las Cataratas! Al terminar pasamos por un cementerio justo al lado de las cataratas.

De regreso al hotel damos una vuelta por el pueblo con el fin de enterarnos a qu√© hora salen ma√Īana los buses a Tegucigalpa. Compramos un par de bolsas de agua en la pulper√≠a y a la habitaci√≥n a ducharse por fin. Decidimos cenar en el hotel, y nos pedimos por 50 l (2‚ā¨) cada uno un trozo de pollo con tajadas y ensalada para cada uno. ¬°De 10! ¬°Buen√≠iiiisimo! Y pronto a la cama de nuevo, que ma√Īana volvemos a madrugar.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Katz y Saioa, Cataratas Pulhapanzak

D√ćA 19: FRONTERA EL AMATILLO ENTRE HONDURAS Y EL SALVADOR

A las 5 ya estamos saliendo del hotel. Llegando a la parada del bus vemos venir uno. Nos montamos pero nos lleva hasta la plaza del pueblo, donde para unos 15 minutos mientras sigue entrando gente. Arrancamos con un montón de gente de pie, vamos como sardinillas en lata.

A√ļn as√≠ sigue haciendo paradas (la parada oficial es donde alguien levante una mano) y sigue subiendo gente. ¬ŅC√≥mo lo hacen? Deben ser autobuses m√°gicos estos de Centroam√©rica, porque en otro sitio es imposible que entre tanta gente. Nos deja en un cruce donde hay una ‚Äúmarquesina‚ÄĚ de madera, ah√≠ dicen que paran los buses a Tegu. En la marquesina hay un se√Īor que nos lo confirma, justo ve uno a lo lejos y nos dice que ese va, as√≠ que lo paramos y para arriba.

Buses, Honduras

CONVERSACI√ďN SURREALISTA CON TICA BUS

Pedimos al chico del bus que nos avise y nos pare en Tica Bus, para coger uno directo a San Salvador. As√≠ lo hace, y nos bajamos debajo de un puente, junto a una carretera de doble carril en cada sentido, en medio de la nada. Nos se√Īala un cartel a lo lejos y dice que ah√≠ est√° Tica Bus. Pues nada, a caminar. Son las 10 cuando llegamos a Tica Bus, y hay un chico en el mostrador contando un fajo de billetes. No nos hace ni caso. Conversaci√≥n:

Nosotros: ¬ŅEs esto Tica Bus?
√Čl, contando billetes: Si
Nosotros: Queremos ir a San Salvador
√Čl, parando y levantando la vista medio nanosegundo: Vale, ¬Ņpara ma√Īana entonces?
Nosotros: No, para hoy
√Čl, sigue contando y ni levanta la vista: No, para ma√Īana a las 6
Nosotros: No, queremos para hoy
√Čl: No hay
Nosotros: ¬ŅC√≥mo que no hay?
√Čl: No se√Īor, salen a las 6 de la ma√Īana
Nosotros: Pero nosotros necesitamos ir hoy
√Čl, sin dejar de pasar billetes de una mano a otra: No, se√Īor, ma√Īana
Nosotros: ¬ŅNo hay alguna forma de ir hoy?
√Čl, dejando de contar y se√Īalando un p√≥ster gigante de la compa√Ī√≠a: No se√Īor, todos los
directos de todas las compa√Ī√≠as salen a las 6
Nosotros: ¬ŅY sin que sea directo?
√Čl: Si se√Īor, con trasbordo en la frontera
Nosotros: ¬ŅY puedes decirnos d√≥nde se toma? ¬ŅEst√° muy lejos?
√Čl‚Ķ (pero cu√°ntos billetes hay en ese fajo? No puede parar de una vez y contarlos de golpe
a la que nos vayamos?): Aqu√≠ al lado nom√°s se√Īor, bajan unas gradas antes del puente y por
ahí pasan los que van a la Frontera El Amatillo.
Nosotros: Gracias, buen día
√Čl: ‚Ķ.

Saioa, Tegucigalpa

EN BUSCA DEL BUS A LA FRONTERA

Vamos hacia el puente, preguntamos a unos polis que nos lo confirman, as√≠ que bajamos. Esperamos un poco pero los que pasan de momento no van en nuestra direcci√≥n. Baja un chico a la ‚Äúparada‚ÄĚ, y nos dice que no, que los buses a la frontera paran en una plaza, que subamos las gradas y esperemos ah√≠ un bus que nos lleve a la plaza. Subimos y preguntamos en un taller, donde no se ponen de acuerdo y cada uno dice una cosa.

Decidimos ir a la dichosa plaza, donde volvemos a preguntar. Justo hay un bus parado que va a la frontera… ¡por fin! ¡Menos mal!

En la frontera los trámites habituales, cambiamos las lempiras por dólares y estamos de nuevo en El Salvador. Tenemos que andar unos metros hasta los buses, preguntamos para ir a San Miguel (ya que las horas que son a San Salvador llegaríamos muy tarde y no queremos llegar allí una vez haya anochecido).

Hay que coger un bus a Santa Rosa y ahí cambiar al otro. Empieza a llover. En el trayecto de bus hasta Santa Rosa, el chico del bus y otro nos aconsejan llegar hasta San Salvador en lugar de quedarnos en San Miguel, así que cambiamos planes e intentaremos llegar a San Salvador… ¡a ver qué pasa! Cambiamos de bus, destino San Salvador. Ahora sí que llueve, de la lluvia de aquí. Hace frío dentro del bus por el aire acondicionado y nosotros en tirantes. Antes de mitad de recorrido quedamos ya muy poquitos en el bus.

Saioa, Frontera El Amatillo, El Salvador

NOCHE EN EL MOTEL PASADENA DE EL SALVADOR

Un chico nos deja su tlf para llamar a Kike y avisarle de que iremos ma√Īana a Sonsonate en lugar de hoy. El aire acondicionado empieza a soltar agua helada a chorritos, casi todos nos tenemos que mover de asientos para no mojarnos y ocupar los de los pasillos ¬°menos mal que no va lleno!

La conducci√≥n es terrible, llueve a rabiar, la carretera no se ve y el bus sigue a toda pastilla. Un mexicano tiene frito a Katz, venga a hablar con √©l. Llegando a San Salvador le empieza a decir lo peligrosa que es la ciudad, y Katz le dice que prefiere no saberlo. Llegamos a la terminal, aqu√≠ no hay hoteles. Como el mexicano ya se lo hab√≠a avisado a Katz, lleg√°bamos con la idea de coger bus a la terminal de occidente, la misma desde la que ma√Īana cogeremos el bus a Sonsonate.

Esperamos un poco al bus, pero el cansancio, las horas y la oscuridad nos puede y preguntamos a un taxista cu√°nto nos cobra. 5 usd (4,75 ‚ā¨) por los dos. Aceptamos y montamos, le preguntamos si conoce alg√ļn hotel econ√≥mico cerca de la estaci√≥n y nos lleva al Pasadena, 12 usd (11,30 ‚ā¨) la noche. Muy sencillo pero vale para unas horas. All√≠ dejamos de recuerdo en la pared un mosquito gigante pegado de un zapatillazo.

Salimos a comprar unas pupusas para cenar, que nuestra comida de todo el día ha sido la pizza que sobró de ayer. La pupusería está a 5 min a pie, nos las llevamos a comer al hotel. 2 de queso para mi y 2 de chicharrón y queso para Katz. Demasiado gorda la masa, no me van mucho. Y a dormir mucho, agotados como siempre y con el ruido de una super tormenta de fondo.

Saioa, cena en el Htl de San Salvador

D√ćA 20: DE SONSONATE A LOS C√ďBANOS

Queremos coger el bus pronto, así que a las 5.30 estamos saliendo con un cafelito en el estómago cortesía del hotel. Esta noche ha llovido un montón, la cama no era muy cómoda pero hemos dormido. Katz ha avisado a Kike (host de Couchsurfing) antes de salir del hotel que cogemos en breve el bus, para que esté a recibirnos en la estación de Sonsonate.

A medio camino, el ch√≥fer para un momento para comprar su desayuno sin bajarse nadie del bus, ni siquiera √©l: las se√Īoras le acercan lo que pide. Katz aprovecha y pide tambi√©n desde dentro del bus 2 milhojas para desayunar. A 10 minutos para las 8 llegamos a Sonsonate. Salimos y no est√° Kike.

Preferimos esperar dentro sentados. A las 9, Katz pregunta a una dependienta si puede usar su tlf y avisa a Kike de que estamos ah√≠. Se ha dormido. Al final Kike llega a las 09.30‚Ķ ¬°es un chaval de 17 a√Īos! Tenemos que andar como 20 min con las mochilas hasta la parada del bus que va a su casa. Otros 10 para llegar a su casa (que tambi√©n es una abarroter√≠a).

Estamos en medio de la nada, es una colonia que nos dicen se llama Concepción. La casa es muy humilde, además tienen alojados desde hace una semana a una pareja de argentinos, también de Couchsurfing, que se suponía que se iban hoy y nos iban a dejar su cuarto, pero han decidido quedarse ahí así que no sé dónde dormiremos.

Katz, Kike y Saioa, Sonsonate

VAMOS A LAS PLAYAS DEL PAC√ćFICO EN LOS C√ďBANOS

El panorama es muy relajado, los argentinos est√°n en traves√≠a larga y no se les ve con mucho √°nimo de movimiento.¬†Katz me dice que vayamos a Los C√≥banos, que hay playa, y si nos gusta y encontramos algo econ√≥mico, nos quedemos a dormir all√≠. As√≠ que dejamos las dos mochilas grandes, y con las dos peque√Īas le comentamos a Kike que vamos para Los C√≥banos.

Vamos con √©l y el argentino hasta el centro de Sonsonate, donde agarramos otro bus hasta la Terminal. Aprovechamos a comprar unas lichas, y al bus. Sale en 10 min. Empiezan a entrar vendiendo jugos, caramelos, fruta‚Ķ nosotros compramos yuca frita, est√° muy rica. Tarda como unos 45 min en llegar a Los C√≥banos. Al bajarnos preguntamos a unas se√Īoras d√≥nde hay hoteles y nos dicen que toda la primera l√≠nea de playa.

Empezamos por la izquierda mirando al mar, vemos varios y la cosa cada vez pinta peor. Est√°n bastante mal y el m√°s ‚Äúdecente‚ÄĚ sale 35 usd (33‚ā¨) la noche, una barbaridad. Llegamos a uno con muy buena pinta, la habitaci√≥n est√° genial. Nos dicen que 80 usd (75,50‚ā¨) la noche, les decimos que es muy caro y nos dejan dos noches a 75 usd (71‚ā¨).

Saioa, Pano, Playa Los Cóbanos

SEGUIMOS BUSCANDO HOTEL EN LOS C√ďBANOS

Decimos que nos lo pensamos y vamos a seguir mirando, aunque contentos por haber encontrado eso y a la vez aliviados. Junto a este hotel se acaba este lado del paseo, y para pasar a la siguiente parte hay que cruzar un riachuelo.

Hace mucho calor, as√≠ que me quedo con las mochilas y el calzado sentada en una roca mientras Katz va a mirar algo m√°s al otro lado por si acaso. Viene al rato dici√©ndome que cruce, ha encontrado algo. Es un hotel, Los C√≥banos Lodge, que nos deja dos camas en habitaci√≥n compartida de 10, a 20 usd (18,85 ‚ā¨) la noche‚Ķ ¬°y nos promete que si viene gente les mete en otra habitaci√≥n y nos deja esa entera para nosotros!

Est√° muy bien, s√ļper limpio… ¬°Y con desayuno incluido! Aqu√≠ nos quedamos, vamos al agua nada m√°s dejar las mochilas. Es una pena porque est√° revuelta y hay muy poca visibilidad, vemos alg√ļn pez pero poca cosa.

Hay un bar en la arena, en el lateral por el que entramos en la playa. La chica que est√° all√≠ nos dice que es por las ma√Īanas cuando hay que ir, que a esas horas s√≠ se ven peces. As√≠ que rato de relax en el hotel‚Ķ Paseo por la playa‚Ķ Otro rato al agua a saltar olas‚Ķ¬†Y de merienda unos nu√©dalos de yuca con aguamiel.

Saioa, entrada Htl Los Cóbanos

CENA Y HASTA MA√ĎANA

Ya en el hotel miramos la carta para la cena, y 10 usd (9,45 ‚ā¨) lo m√°s barato. Katz pregunta al due√Īo si tiene algo m√°s econ√≥mico. Nos dice que le digamos qu√© queremos y nos cobra 3 usd (2,85 ‚ā¨). Katz pide pollo y yo pescado‚Ķ ¬°la cantidad de pollo no es mucha, pero yo me pongo las botas! No hay mucho m√°s que hacer, as√≠ que a dormir.

A las 19:30 estamos ya roncando‚Ķ ¬°Hasta que a las 20:10 nos despierta la m√ļsica a todo volumen! A las 20:50 paran la m√ļsica y ya podemos dormir tranquilos‚Ķ ¬°Hasta que la tormenta me despierta! No hay noche que no llueva, adem√°s tengo mucho calor. En fin‚Ķ ¬°hasta ma√Īana!

Saioa, Cena en el Htl Los Cóbanos

D√ćA 21: LOS C√ďBANOS, EL RELAX

Nos despertamos muy pronto, relax, charla con el due√Īo del hotel. Es un personaje, de madre israel√≠ y padre salvadore√Īo militar. Religioso. Sigue pagando un diezmo a Israel como ayuda. Trabaj√≥ 20 a√Īos de jefe de cocina en Royal Caribbean, donde entr√≥ a currar gracias a un tal Joaqu√≠n que le ofreci√≥ su ayuda y al que nunca volvi√≥ a ver, √©l piensa que fue Dios que le vino a ayudar.

La presencia de la comunidad Israelí es enorme en El Salvador. Nos prepara una tortilla con queso, una pupusa y café para cada uno de desayuno. Sin prisa allá para las 12:30 vamos a la playa, el día está nublado y el mar se ve picado… ¡pero no nos esperábamos ver esto!

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano, Playa Los Cóbanos

LA PLAYA DE LOS C√ďBANOS

La marea se ha retirado varios metros adentro, dejando al descubierto un mar de rocas. Vamos andando por ellas hasta el final, donde se supone que empieza el arrecife, pero imposible meterse al agua. Hace mucho calor aquí, no sabemos si porque son de lava, estas rocas absorben muchísimo calor, y estamos sudando como pollos. De vuelta al hotel ducha, piscina, tranquilidad…

A la tarde otro ba√Īito sin m√°scara y con olas, mientras el Bar√ßa juega contra el Manchester y gana 4-1. Se ha alojado en el hotel un americano (de Los √Āngeles) con rastas hasta el culo. Le han metido en otra habitaci√≥n tal y como nos prometieron.

Se llama Ryan, y está viajando de Panamá hacia arriba. En otro de los dormitorios grandes hay alojada una familia de Ticos (guatemaltecos). Hoy para cenar pido camarones con patatas. Katz sigue con el pollo y se mete además dos hamburguesas, mientras intenta entender el beisbol con ayuda de Ryan que es un apasionado del deporte. A las 21:30 a dormir.

DIARIO: Tres semanas en SALVADOR y HONDURAS por libre Pano 360, Playa Los Cóbanos

D√ćA 22: UN √öLTIMO VISTAZO, IZALCO

Por supuesto meti√©ndonos tan pronto a la cama, estamos levant√°ndonos muy pronto. Paseo hasta la playa, al salir del hotel vemos que los ticos tienen una parrilla montada en la entrada y se est√°n haciendo su desayuno a base de chorizo, morcilla‚Ķ ¬°menudo olor, qu√© rico! El mar sigue con la marea alta y picada pero con olas m√°s grandes y fuertes, as√≠ que nos quedamos sin ba√Īo. Es una gozada ver as√≠ el agua, meter el dedo gordo, y notarla caliente‚Ķ

Llegamos al hotel, y los ticos nos tienen preparada una bandejita con parrillada para que probemos: frijoles, dos tortas de trigo, dos choricillos criollos blancos y dos rojos. ¬°Ricos, ricos! ¬°Qu√© majos! En el hotel nos preparan para desayunar pan franc√©s con mantequilla y caf√©. Y tranquilidad durante la ma√Īana, haciendo tiempo a que baje la marea y poder hacer unas fotos.

Al fin vamos, y aunque la marea no est√° tan baja como nosotros quer√≠amos, hacemos unas fotos, cangrejos saltarines incluidos. Tomamos una cervecita en el bar y vuelta al hotel a recoger las cosas mientras en la playa de enfrente del hotel hay dos ni√Īos jugando con una cometa. Vamos al bus, tenemos suerte y en 5 minutos pasa. En este trayecto nos fijamos en que tienen ¬°9 marchas! Como es pronto y en casa de Kike no hacemos mucho, decidimos ir a visitar Izalco. Para ello tenemos que coger varios buses.

Pano, Iglesia de Izalco

APROVECHANDO PARA VISITAR IZALCO

Primero un bus de la Terminal Nueva (la de Los C√≥banos) a la Terminal Vieja, y ah√≠ otro hacia Izalco. Seg√ļn llegamos empieza a chispear as√≠ que no hacemos mucho, una vuelta por la calle principal hasta la iglesia y vuelta. Pero‚Ķ en esa vuelta vemos puestos de comida. ¬°Pues a comer! Comemos una torta mexicana cada uno, y un bol de yuca frita con un cuero (est√°n mucho mejor los de amama‚Ķ ¬°anda que no me acord√© de ellos!).

Todo ello regado por dos bolsas de agua, acabamos a reventar por 4,10 usd (3,90 ‚ā¨). Bus de vuelta a Concepci√≥n. A casa de Kike a recoger las mochilas. Menos mal que Katz se sit√ļa y bajamos en la parada correcta, porque yo aqu√≠ s√≠ que ando perdida. Conocemos a su hermana y sus sobrinos. Nos despedimos de todos ellos, y cogemos bus a la Plaza Central y de ah√≠ otro a la Terminal. Aprovechamos y compramos en el mercado m√°s lichas (20 por 1 usd (0,95 ‚ā¨)) por si nos entra hambre luego.

10 min de espera en la terminal de Sonsonate y bus a San Salvador. Hemos avisado por whatsapp al taxista del otro d√≠a para que pase a por nosotros al mismo hotel a las 5 de la ma√Īana para ir al aeropuerto, as√≠ que una cosa menos de qu√© preocuparse. Bajamos del bus, compramos dos pupusas en la misma pupuser√≠a del otro d√≠a, y nos alojamos de nuevo en el motel Pasadena.

Nos dan la misma habitación que el otro día, el mosquito pegado a la pared nos da la bienvenida. Organizamos todo y yo no aguanto, mis ojos se cierran, así que sobre las 20:00 me duermo.

Puestos de comida, Izalco

D√ćA 23: REGRESO Y FIN DE VIAJE

A las 04:50 suena la alarma, es hora de irse. Vamos a recepci√≥n a esperar al taxista. A las 05:10 el taxista a√ļn no ha llegado, as√≠ que Katz le avisa por whatsapp de que nos marchamos. Cogemos taxi por 30 usd (28,50 ‚ā¨).

En el control policial nos quitan las dos botellas de cerveza vac√≠as que llevamos para la colecci√≥n del Enorme (Salvavidas y Pilsener), un mechero, y la piedra p√≥mez que nos dio Xiomara en Chachahuate. No podemos hacer nada, ya que no me dejan volver atr√°s a facturar mi mochila. Gastamos los 3 usd (2,85 ‚ā¨) sueltos en un caf√© y una galleta para mi, Katz se desayuna las pupusas que compramos anoche.

El resto es un trajín de 3 vuelos, películas, juegos (¡soy la ganona del Tetris!), horas de no pegar ojo… El avión despega a las 07,50 del 22 de Octubre de El Salvador (15,50 del 22 de Octubre en Bilbao), y llegamos aquí a las 13,20 del 23 de Octubre… más de 24 horas sin dormir pero… ¡Que nos quiten lo viajao!

Volcanes impresionantes, mil tonalidades de verde, mariposas transparentes, blancas, azules, grandes y peque√Īas, ba√Īos en r√≠os, cascadas y mares. Risas de los ni√Īos, sus preguntas, sus miradas de curiosidad‚Ķ Momentos en los que el tiempo se detiene en la conversaci√≥n con una persona que acabas de conocer y no volver√°s a ver‚Ķ Incluso esos momentos de apretuje en buses y minibuses, con hombres con sombrero de vaquero y mujeres con delantales de mil y un volantes, lazos y colorintxus‚Ķ Experiencias y recuerdos que siempre quedar√°n.

Viajar por libre a El Salvador Katz y Saioa, Tour de las 7 Cascadas, El Imposible

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