DIARIO: NUEVA YORK y WASHINGTON DC en solitario

DIARIO: NUEVA YORK y WASHINGTON en solitario

Todos los diarios son un viaje al pasado, y en este nos remontamos unos años en el tiempo para recuperar la experiencia de mi primer viaje en solitario como turista. Y por “yo” me refiero a Katz. El viaje fue en 2009, del 20 al 26 de octubre, pero me encontrĂ© un tiempo bastante agradable con temperaturas suaves y sol, exceptuando el diluvio universal en Washington. Este es el DIARIO de mi viaje a NUEVA YORK y WASHINGTON por libre y en solitario.

En este viaje me gasté 900 euros en total. 120 euros en alojamiento (el desaparecido Tone on a Lex), 50 euros en la entrada NBA, 450 euros en los vuelos y 280 euros en comidas, metros, buses y visitas.

Un consejo un poco obvio pero necesario. Consigue un mapa de la isla de Manhattan y ve rodeando con un círculo aquellos lugares, edificios, museos, restaurantes o atracciones que quieras visitar. Después planifica tus días por cercanía de dichos lugares, y ahorrarås mucho tiempo.

Estatua de la estaua de la libertad

Esa es la ruta que hice y este el DIARIO de mi viaje a NUEVA YORK y WASHINGTON por libre y en solitario:

DIA 1: ATERRIZAR EN NUEVA YORK, MUCHO ESTRÉS Y NBA

Era la primera vez que hacía un viaje transoceånico, y a pesar de ello no estaba muy nervioso. Ya en el aeropuerto de Bilbao me encontré con Cocoliso y sus hermanas, un colega de la infancia de mi hermano ¥que casualmente harían casi el mismo itinerario que yo!

En el aviĂłn me tocĂł sentarme al lado de un cura cristiano que volvĂ­a a New York tras haber pasado unas vacaciones visitando a otro cura colega suyo en Santiago. El reverendo llevaba una iglesia en el Downtown, calle 8, me dijo. Me hablĂł un poco de su vida, me contaba que a su iglesia iban muchos hispano-americanos y por eso sabĂ­a un poco de castellano.

ParecĂ­a majo aunque me soltĂł una perlita sobre Obama, decĂ­a que tenĂ­a buena pinta pero escondĂ­a un oscuro secreto: estaba a favor del aborto y eso no le gustaba. Me intentĂł convencer de que Obama querĂ­a permitir el aborto dejando que el doctor extrajera al feto con la mano vĂ­a vaginal, y estrangularlo antes de que se convirtiese en bebĂ©. Yo flipando en colores, no sabĂ­a ni quĂ© cara poner ni quĂ© decir
 🙄

YA HE LLEGADO, ¿QUÉ HAGO CON LA MALETA?

Nada mĂĄs aterrizar fui corriendo a la zona de visados, ya que tenĂ­a el tiempo justo para llegar al partido de los Knicks y aĂșn tenĂ­a que comprar la entrada. Tras varias conexiones de metro, lleguĂ© al Madison Square Garden y no me dejaban pasar con mi maletĂłn de ruedas. Como no habĂ­a taquillas en ningĂșn sitio (me dijeron que por temas de seguridad tras el 11S), pensĂ© que no podrĂ­a entrar.

Desubicado y sin saber qué hacer, un autóctono que me vio apurado me echó una mano. Averiguó qué podía hacer con mi maleta, y me indicó cómo podía dejarla en las consignas de la estación de tren que estaba conectada con los andenes de metro, previa compra con su ayuda, de un billete a New Yersey (1.45$) que evidentemente no iba a usar.

Mientras dejaba la maleta, el hombre se puso a vacilar con una mujer que estaba esperando diciĂ©ndole, “Hey nena, aha yeah!! you want to hang out? This is my spanish friend here bla bla bla” y haciendo un bailecito, mientras yo miraba flipando. La mujer medio sonriĂł y pasĂł de Ă©l.

WILLY G, EL POETA DE CENTRAL PARK

DespuĂ©s me acompañó a las taquillas del Madison para que no me timaran los reventa, y por el camino me dijo: “I would like to hook up with those boobs men!!!” Yo solo asentĂ­a mientras pensaba si todo eso estaba pasando de verdad. Pero sĂ­, estaba en New York City.

El samaritano vacilón era un hombre negro con una sudadera de los Knicks llamado Willy. Me contó que vivía en Harlem y que se dedicaba a escribir poemas y vender gorras en Central Park. Que se buscaba la vida como podía vamos


Por supuesto le comprĂ© una gorra por 10 $, me indicĂł dĂłnde pillar los tickets, me despedĂ­ agradeciendo su ayuda y se pirĂł (al tiempo le busquĂ© por internet y me enterĂ© de que era conocido por la zona de Central Park, ademĂĄs aparecĂ­a una reseña en una web que contaba cĂłmo un dĂ­a haciendo un reportaje a Adrien Brody se les acercĂł vendiendo poemas, recitando y tal
). AquĂ­ la reseña y un vĂ­deo.

Por fin entrĂ© en el Madison y lo primero y mĂĄs importante era pillar comida y bebida. Me pillĂ© unas patatas y un refresco de cola del tamaño mĂ­nimo (que era de un litro) y a ver el  Knicks VS Celtics con la presentaciĂłn, y toda la ceremonia yankee de rigor incluida. El himno lo cantĂł una niña de 8 años mientras la gente se ponĂ­a en pie super emocionada, y yo pensando… đŸ™„đŸ„±

Vendedor de palomitas en el Madison Square Garden

ME PIERDO EL FINAL DEL KNICKS VS CELTIC EN EL MADISON

No habĂ­a mucho ambiente, se notaba que era pretemporada pero aĂșn asĂ­ estaban los que tenĂ­an que estar. Kevin Garnett, Rasheed Wallace, Paul Pierce, Ray Allen, Rajon Rondo, Nate Robinson
 un buen puñado de futuros Hall of Famers y nombres conocidos. El partido no tuvo mucha historia, me pareciĂł un correcalles. Fue interesante cĂłmo en el descanso se hizo un saludo y ovaciĂłn a Willis Reed (que tiene su nĂșmero retirado en el techo del Garden) y a Spike Lee, que estaban sentados a pie de pista.

En un momento del descanso intentĂ© llegar hasta la cancha. Sin mucho problema conseguĂ­ acercarme hasta las filas cercanas al parquĂ© para tomar unas fotos, hasta que al poco apareciĂł un segurata que tras ver mi cara angelical me dijo: “Make it quick and go back to your seat”.

El resto del partido lo vi desde una localidad infinitamente mejor a la que había comprado, ya que el pabellón estaba con media entrada, pero me perdí el final porque las taquillas donde había dejado la maleta cerraban y no quería volver por la mañana a pillarla. Así que recuperé la maleta y me fui al hostel en metro, que estaba en la calle 94 al borde de Harlem.

El garito fue lo mĂĄs barato que pude encontrar, paguĂ© toda la estancia nada mĂĄs llegar (145 $ si recuerdo bien) por lo que le dije al de recepciĂłn: “Acabo de llegar y ya me he quedado sin dinero”, ante lo cual respondiĂł: “Welcome to New York!”. Tras escuchar esa tĂ­pica frasecica me fui para mi cuarto, ocupĂ© mi litera, y a dormir en una de las camas mĂĄs incĂłmodas que recuerdo.

Times Square por la noche

DIA 2: PRIMER DIA EN NUEVA YORK, VOY A BROOKLYN

Amanezco sobre las 5:30, una ducha y en marcha. Paro a desayunar en uno de los esos puestos de cafĂ© callejeros con ruedas. La chica que lo lleva me pregunta: “What do you want papi?”, pues un chocolate, zumo y donuts para el camino.

BajĂ© andando de la 94 a la 42 por Madison hasta la Quinta. Fui viendo amanecer por las calles transversales entre rascacielos, y observando cĂłmo la ciudad que nunca duerme despertaba poco a poco. Sobre las 8 ya estaba en la pista de hielo del Rockefeller Plaza y fue flipante, porque no habĂ­a nadie y sĂłlo dos personas patinando con mĂșsica clĂĄsica de fondo. PasĂ© por delante del Planet Hollywood y por la Zona Cero de la que apenas se veĂ­an las obras de reconstrucciĂłn, cimientos y grĂșas.

El objetivo era comprar una cĂĄmara de fotos en J&R, tienda con fama de buenos precios para productos electrĂłnicos. Una vez hecho el gasto pillĂ© otro hot chocolate en un Starbucks, que por cierto tenĂ­a el baño mĂĄs cerdo que he visto en mucho tiempo, pero ante una emergencia hay que hacer lo que hay que hacer
 y asĂ­ pude cruzar ligero el puente de Brooklyn.

Diario de viaje a Nueva york TĂ­pica foto en el puente de Brooklin

PIZZA PARA DESAYUNAR NYC STYLE

PasĂ© un rato en un parquecillo de esta parte de la ciudad, donde habĂ­a un grupo de chavales de colegio dibujando el skyline que se veĂ­a desde esa orilla del rĂ­o. Aunque eran las 11 am, ya tenĂ­a bastante hambre por el madrugĂłn y el Jet Lag, asĂ­ que fui a Grimaldi’s Pizzeria designada mejor pizzerĂ­a de Nueva York durante mĂĄs de 7 años. Ya tenĂ­a fichado el sitio y la verdad es que estaba cojonuda y no me pareciĂł cara.

Junto a mí se sentaron unas viejas que iban de excursión a Nueva York. Eran del norte del estado y les flipó que estuviese solo allí de viaje, sin ninguna compañía. Se hicieron fotos conmigo para enseñarle a sus hijos y hasta el dueño de la pizzería vino a saludarme.

ESTO… ÂżERES JOHN TURTURRO?

Un buen rato después, y ya con el estómago lleno, llegué al Soho a ver el edificio donde vivían Demi Moore y Patrick Swayze en la película Ghost, una pequeña frikada. Al rato me llamó mi colega Germån que no sabía que estaba de viaje en New York y me perdí un poco por Chinatown. Realmente estå colonizado por la comunidad asiåtica.

DespuĂ©s, para seguir con el tour internacional, lleguĂ© a Little Italy, plagado de “Ristorantes”. Mientras paseaba por allĂ­ me crucĂ© con John Turturro que salĂ­a de uno de esos Italianos, le fui a saludar y al pedirle una foto me dijo que no, pero que encantado de saludarme. ÂĄYa habĂ­a visto a un famoso en New York!!! Tras perderme nuevamente bajĂ© hasta City Hall, donde habĂ­a un chulo parquecito con mesas de ajedrez y gente jugando y mirando. AllĂ­ pillĂ© el metro y me fui a echar una siesta, que estaba reventado.

TIMES SQUARE Y RESTAURANTES TEMÁTICOS

DespertĂ© sobre las 19:00 y encontrĂ© un tipo descomunal de los empleados del hostel, le llamaban Big B y era tan grande que me ponĂ­a detrĂĄs de Ă©l y me cubrĂ­a por completo. DeclinĂ© su invitaciĂłn para ir a un “Pub Crawling” organizado por el hostel, y me puse en marcha hacia Times Square. Al llegar vi un tipo haciendo mĂ­mica que realmente no molestaba a nadie y era gracioso, aunque a la policĂ­a no le pareciĂł lo mismo y le mandĂł a tomar por el culo rĂĄpidamente.

Después decidí volver al Planet Hollywood y me di una vuelta viendo reliquias de películas, como una maqueta de la Estrella de la Muerte, la cabeza de Depredador o el piano de la película Big. Ademås de las típicas huellas en las paredes de pies y manos de famosos.

Allí cerca estaba el restaurante Bubba Gump, el cual merece la pena un vistazo aunque sea. Por supuesto todo es temåtico sobre Forrest Gump, y hay todo tipo de alimentos con gambas. No muy lejos también estå el Hard Rock Café, donde no encontré nada de mi interés salvo una guitarra y setlist firmados por miembros de Disturbed (me han gustado mås los ítems de otros Hard Rock como Barcelona o Roma la verdad
).

TOP OF THE ROCK

El Rockefeller Center estĂĄ a 10 minutos y subir hasta el Top of The Rock es algo que hay que hacer como turista en New York. 67 pisos en 40 segundos en un ascensor con el techo transparente en el que
 bueno, mejor verlo. Arriba hay que subir a pie los Ășltimos pisos para llegar hasta el piso 73, desde el cual todo NY parece una maqueta con pequeños coches, luces y sirenas.

En la cima estå el típico tipo haciéndonos fotos a los turistas que luego te venden al bajar, y aunque le advertí que no me iba a comprar ninguna, se notaba que el tipo estaba aburridísimo ya de hacer fotos y se entretuvo conmigo pidiéndome que pusiera caras o hiciese gestos, lo cual hice con gusto, para dar un poco la nota y deleitar al resto de visitantes.

Diario de Nueva york Empire State desde Top Of The Rock

AhĂ­ terminĂł el dĂ­a, asĂ­ que al hostal a dormir que al dĂ­a siguiente me tocaba patear hasta la NBA Store. Aunque no pude resistir una parada previa.

DIA 3: TIENDAS, RASCACIELOS Y ESTATUA DE LA LIBERTAD

Hay un ticket especial que permite subir al Rockefeller Center por el dĂ­a y por la noche por 30$ (aunque ahora ronda los 60$). El ticket para un acceso ya costaba 22$, asĂ­ que
 lo primero que hice por la mañana fue subir de nuevo al Top of the Rock, y si tuviese que elegir prefiero las vistas diurnas que las nocturnas.
Algo extraño que me sucediĂł al llegar a la cima del Rockefeller Building es que me llegĂł un mensaje al mĂłvil que decĂ­a: Bienvenido a Puerto Rico, ahora su llamadas se tarificarĂĄn, bla, bla,
 Âżsoroche de mĂłvil? đŸ„Ž

NBA STORE EN EL 555 DE LA 5ÂȘ AVENIDA

Llegó la hora de ir a la tienda oficial NBA, y poner en marcha mi plan. Mi intención inicial era cambiar una camiseta del Dr. J que me compraron allí 2 años antes. Estaba sin usar por ser muy grande, y necesitaba una talla inferior, me costó un poco, pero al final conseguí cambiarla por un vale de su precio actual ¥80 dolaracos!

Tras 2 horas o mĂĄs flipando con la tienda, las fotos, los Ă­tems de Jordan, los muñecos, y demĂĄs merchandising, pillĂ© una camiseta de Magic por 55$ y una de Paul Pierce (aĂșn en Boston) por 35$. El precio era inferior ya que eran tallas XL de Niño!!!! Mido 192 cm y peso casi 100 kg y me valen las tallas XL de niño USA
 owwww yeaaah.

Con las compras principales hechas, me dirigĂ­ a buscar el edificio que salĂ­a en la cabecera de Friends en la esquina de Bedford St con Groove St. Y tambiĂ©n me crucĂ© por casualidad con la tiendita del Village Cigars que salĂ­a a veces en las cortinillas de la serie. SeguĂ­ de paseo y me llamĂł la atenciĂłn una señora gritĂĄndole a su marido en castellano: “¡DĂłnde va!! ÂĄvĂĄndalo!! ¥Ándele, corra a coger lo que le dije, vĂĄndalo!!!”

ESTATUA DE LA LIBERTAD Y KATZÂŽS

Algo habitual, sencillo y barato es usar el Staten Island Ferry gratuito para pasar cerca de la Estatua de la Libertad (¥que en realidad estå en aguas de New Jersey!) y llegar hasta Staten Island. En mi caso nada mås llegar retorné y fui hasta Wall Street, donde había muchísimos policías por metro cuadrado, y donde me encontré con uno que sé que llevaba una camiseta de la Ponferradina.

Fue gracioso porque yo llevaba la del Athletic, leones e hijos de Obelix en Wall Street. No hay mucho que hacer en Wall Street si no te dedicas al trĂĄfico, ya sea de dinero o de drogas, con lo cual me fui en busca del restaurante con mejor nombre de Nueva York: Katz.

Lo encontrĂ© en una zona un poco alejada que me pareciĂł bastante autĂ©ntica. El local estaba decorado con fotos de Katz, el dueño, con famosos desde Clinton hasta Jerry Seinfeld. Muchos de los currelas del garito eran latinos. Me pedĂ­ lo tĂ­pico, sĂĄndwich gigante de pastrami con pepinillos y patatas, le dije al camarero que nunca habĂ­a probado el Pastrami y me dijo: “You are about to get a big load of it right now papi!!”. Y asĂ­ fue, el sĂĄndwich estaba buenĂ­simo y las patatas tambiĂ©n, todo ello por 15 $ sin bebida.

Katz en Katz Deli de Nueva York

EL EDIFICIO MAS BONITO DE NEW YORK: EL FLATIRON

Con el estĂłmago lleno salĂ­ a preguntar por el metro mĂĄs cercano ya que me habĂ­a desorientado un poco, y una pareja de mexicanos me acompañó amablemente durante varias manzanas hasta el metro mĂĄs conveniente. El tipo trabajaba en el hotel Hilton, bastante parecido al mĂ­o


Conseguí llegar al Flatiron Building y lo flipé. Es un edificio chulísimo, me gustó mucho y eso que no suelo disfrutar los edificios muy a menudo, pero pasé un buen rato dando vueltas y haciendo fotos. Continué paseando por callejuelas llenas de puestos ambulantes, trapicheadores, y peña extraña, hasta el edificio Chrysler y el Empire state.

Caminando por la zona me gritaron AĂșpa Athletic y acabĂ© visitando el Madison Square Garden por fuera y la post office que estĂĄ al lado. El jet lag seguĂ­a haciendo estragos, asĂ­ que me fui para el hostel. Antes de dormir, conocĂ­ a una profesora de inglĂ©s brasileña que habĂ­a ido a Boston a mejorar su inglĂ©s, y una de California que estaba de paso, que eran mis compañeras de cuarto.

DÍA 3: MANHATTAN, MUSEOS Y JUGUETES

Por la mañana, tras el ya habitual chocolate, zumo y donuts de rigor, fui a visitar la Biblioteca PĂșblica de Nueva York, cĂ©lebre por las escenas que ahĂ­ se rodaron de Cazafantasmas


Aprovechando el acceso gratuito a Internet, pude mirar el email. TenĂ­a un mensaje de Iberia en el que me decĂ­an que debido a una huelga cambiaban el vuelo a un dĂ­a mĂĄs tarde. Movida. Nervios. Para finalmente y por consejo de mi hermana, me hice el loco hasta el dĂ­a del vuelo, que fui pronto al aeropuerto, y conseguĂ­ que me cambiaran a un vuelo de American Airlines hasta Barcelona y luego de Spanair en primera clase hasta Bilbao.

Hoy tocaban parques, primero al parque privado de Gramercy, al que solo pueden acceder los vecinos millonarios de los edificios que lo rodean, después un mercadillo que terminaba en Union Square, y después al Central Park. Por el camino me comí una fruta que no había visto nunca, ¥un Kaki! y la mítica manzana roja que los Yankees llevan al profesor. De complemento pillé unos hot dog y una kielbasa (salchicha gigante polaca) mmmmmmmm, riquísima.

CENTRAL PARK Y TIENDA DE JUGUETES

EntrĂ© al Parque por Columbus Circle, donde se encuentran las ahora dos Ășnicas torres gemelas que quedan en la ciudad. Muy chulas. TambiĂ©n alcancĂ© a ver el Hotel Plaza y la Apple Store. Aprovechando que estaba por la zona, me acerquĂ© hasta la FAO Schwarz, una conocida tienda de juguetes, tipo Hamleys en Londres, con un montĂłn de juguestes curiosos.

Un paseĂ­llo por Central Park y salĂ­ camino hacia el Hostal, pasando por el Guggenheim, el Metropolitan muy chulo, y el Museo JudĂ­o. Ya en el Hostal me encontrĂ© con unas madrileñas muy moradas que me contaban su vida, un italiano que se las querĂ­a zumbar, y algĂșn que otro colega de Big B viendo el fĂștbol americano.

Estatua de Chewbacca de LEGO en la FAO Schwarz

DÍA 5: EXCURSION EN BUS A WASHINGTON

Hoy me toca excursiĂłn asĂ­ que, madrugĂłn y directo al Port Authority (el TermibĂșs de NYC) para pillar el bus hacia Washington DC (55$). Obama me espera.

Me pasó algo curioso cerca de Times Square, y es que un joven judío con pinta de judío se dirigió sin vacilar a mí y me preguntó si era judío, y como le dije que no, se fue. Es decir, que algo me quería preguntar, pero antes tenía que saber si yo era judío para poder resolver su duda
 quizås era alguna cuestión sobre la Torå o el Bar Mitzvah
 y por otro lado, ¿qué le hizo pensar que era judío? Eso, nunca lo sabremos.

Ya en el bus, pasé el trayecto contemplando el paisaje y charlando con una pareja de alemanes que estaban de Erasmus, por cierto fue el primer bus que vi con WiFi en mi vida.

Diario de viaje a Nueva york y Washingotn Reflecting Pool

LAAAARGO PASEO POR WASHINGTON

LleguĂ© a la hora prevista a la estaciĂłn, y empecĂ© a caminar hasta la zona de monumentos. El Senado, el Capitolio, Jefferson Memorial y Lincoln Memorial que preside todo el complejo. La estatua de Lincoln es particularmente impresionante (otra vez me dijeron AĂșpa Athletic a sus pies).

DespuĂ©s tocaba cruzar un largo puente hasta el Cementerio de Arlington. Impresionante con todas las tumbas de los muertos en las guerras, praderas y mĂĄs praderas llenas de lĂĄpidas y cruces. Como la portada de “Master of Puppets”. En lo alto de una colina estĂĄ la estatua de los soldados sujetando la bandera en recuerdo de los caĂ­dos, vista en tantas pelĂ­culas y documentales.

Es una visita bastante interesante, y ademĂĄs coincidĂ­ con un autobĂșs de veteranos de la Segunda Guerra Mundial que estaban de visita. SĂłlo imaginar lo que habrĂĄn vivido
 quĂ© pena. Por cierto, todos ellos llevaban chapas y banderitas con la frase “Thank a WWII veteran”


De camino al metro, en un paso de cebra, un coche me empezĂł a pitar. Le mirĂ©, bajĂł la ventanilla y me gritĂł: “¡AĂșpa Athletic!!”
 Si es que ÂĄsomos la ostia!!! LleguĂ© al PentĂĄgono en metro, pero nada de mi interĂ©s, salvo ver las paredes del icĂłnico edificio. De nuevo en el metro, conocĂ­ a Bud, que me contĂł su visita de joven a Barcelona, y que tenĂ­a muy buen recuerdo de España.

THE WHITE HOUSE

Y por fin lleguĂ© puntual a mi cita con Barack, aunque al final no me pudo recibir, que estaba liado con un pedido de drones o no sĂ© qué  La Casa Blanca se ve a travĂ©s de una valla custodiada por una pantalla policĂ­aca durante 24 horas. La verdad es que me recordaba bastante a la casa del TĂ­o Phil.

Cerca de mĂ­ habĂ­a una familia que se piraba y el padre le dijo a la muchacha: “Hija, ÂĄdile adiĂłs a Obama!” y la niña muy obediente: “Goodbye Obama”. QuizĂĄs se fueron a comprar algĂșn recuerdo, ya que vendĂ­an hasta chubasqueros con el YES WE CAN de Obama. Merchandising a tope. Justo enfrente estĂĄ el punto cero de Estados Unidos, osea como la Puerta del Sol de Madrid. Un mojĂłn del que parten todas las rutas al resto de Estados Unidos.

Visto el 1600 de la Avenida Pennsylvania continuĂ© caminando, muy cansado ya, hasta el Monumento Washington, el gran obelisco al que se puede acceder gratis mediante el registro previo en una web. Me gustĂł imaginar discursos legendarios como el de Martin Luther King o Forest Gump 😊 desde ahĂ­.

La Casa Blanca

VÁMONOS

La lluvia no llegĂł a parar del todo, y ya de regreso al Capitolio me pillo el mega diluvio. Gracias a una chica peruana que estaba haciendo fotos, me pude refugiar un poco bajo su paraguas. En un dĂ­a y caminando a todo trapo conseguĂ­ ver todo lo que pretendĂ­a antes de llegar, salvo Georgetown. Eso sĂ­ con un par de viajes en metro incluĂ­dos.

El metro, por cierto, es espectacular y muy cuidado. Muy moderno, pero con unas expendedoras de billetes un poco complejas. Empapado lleguĂ© a la estaciĂłn de bus con un par de horas de antelaciĂłn y sin necesidad de ningĂșn cambio, pillĂ© el bus que justo salĂ­a para NYC. Excelente. Ahora a esperar 4 horas y media chorreando en el bus hasta New York City.

DÍA 6: JOHN LENON, MISA GOSPEL EN HARLEM, BYE BYE NEW YORK

Me levanté pronto con intención de ir a una misa Gospel a las 9, pero cuando llegué a la iglesia en Harlem resulta que a esa hora no dejaban entrar a turistas, con lo cual me voy a dar una vuelta por Central Park hasta la misa de 11. Antes de llegar a Central Park aproveché para pasar por el edificio Dakota, donde asesinaron a John Lennon. Otro lugar icónico.

En esta zona hay una entrada a Central Park con un rosetĂłn en el suelo, que contiene la palabra “imagine” grabada. EstĂĄ bastante chulo, y la gente deja flores, libros y pinturas en memoria de John, aunque Ya sabemos que un hĂ©roe de la “working class” es Cañamero, no John Lennon!

Diario de Nueva York Central Park John Lennon

UN DOMINGO EN CENTRAL PARK

Me adentrĂ© en Central Park para ver el ambiente de domingo. Muchas familias de picnic, gente haciendo yoga, tomando el sol, jugando al frisbee o al fĂștbol americano. AtravesĂ© uno de los lagos por donde estaba el Castillo Belvedere. La verdad es que es gigante el parquecillo, aunque nada que envidiar al de Doña Casilda, que quede claro.

Ya era hora de la misa de 11 asĂ­ que nuevamente me plantĂ© en la misma iglesia, la mĂĄs famosa para este tema, pero ÂĄjoder! estaba petada. HabĂ­a una cola que la rodeaba por completo y escuche a algĂșn turista mencionar otra que estaba cerca… AsĂ­ que terminĂ© en una iglesia afroamericana evangelista y sionista.

MOTHER AME ZION CHURCH

De la misa se encargaban 5 curas. Uno de ellos mujer, que iban dando el sermĂłn poco a poco, y a ratos un coro en un altar cantaba con mucha pasiĂłn. TenĂ­an un Ăłrgano guapĂ­simo con sonido espectacular por toda la iglesia. Al principio de la misa, una de las mujeres del pĂșblico se levantĂł de su sitio y se puso en el pasillo central. Algunos la miraban pero nadie pareciĂł darle importancia.

Llevaba un pañuelo en la cabeza que se quitó råpidamente y empezó a danzar con el pañuelo en la mano. Lo agitaba por el aire con bailes espontåneos. La mujer no fue interrumpida por nadie, en un momento dado se puso de rodillas y empezó a dar gracias a Dios como si estuviese poseída. ¥Poseída por la fe! Después de un buen rato y cuando se la pasó el subidón de fe se fue sin mås.

Durante la misa habĂ­a gritos ocasionales de la gente del pĂșblico reafirmando lo que decĂ­an los curas, aunque no tanto como en las pelĂ­culas. Hacia el final entrĂł en acciĂłn un grupo completo de mĂșsica con todos los instrumentos, dando un concierto en toda regla: bajo, baterĂ­a, guitarra y voz.

A continuación, los curas invitaron a los niños presentes a subir al escenario para dar las gracias y decirles que no se dejan corromper por el mal, pues ellos son nuestro futuro. Junto con los bailes de Black Magic Woman fue lo que mås me gustó de la misa.

ESTÁ BIEN, PERO YA VALE DE MISA

Se acercaba el final, y tras pasar el cepillo llegĂł el momento, al parecer, mĂĄs esperado. El cura mĂĄs viejo, el anciano que habĂ­a estado sentado y medio dormido todo el rato, comenzĂł su sermĂłn. El hombre se parecĂ­a a James Earl Jones con una voz similar a Marvin Gaye, y pegaba unos gritos espectaculares. BasĂł su sermĂłn en el cuento del Mago de Oz. No paraba de hacer alegorĂ­as al camino de baldosas amarillas y decir: “We are not in Kansas anymore”. A lo que el pĂșblico respondĂ­a: “AaaaaaaaaaaaaaaaamĂ©n!”.

TambiĂ©n tuvo tiempo para referirse a Obama, y reflexionar cĂłmo era posible su elecciĂłn como presidente. No hace tanto los negros no podĂ­an ni montar en autobĂșs y estaban despreciados por una sociedad extremadamente racista. Pero falta mucho camino por recorrer…

El discurso o sermĂłn no terminaba y la gente, turistas, querĂ­an irse, pero habĂ­a una especie de vigilante que no les dejaba. Les decĂ­a que esperasen a que acabase de hablar el cura, y por respeto creo que asĂ­ debĂ­a de ser. Era curioso ver cĂłmo la gente querĂ­a escaquearse por diferentes salidas y el tipo se lo impedĂ­a. Al final todo terminĂł y pudimos salir tras casi 3 horas.

NACIONES UNIDAS Y NINTENDO STORE

Ahora hacia un telefĂ©rico muy espectacular para visitar la pequeña isla de Queensboro. AllĂ­ conocĂ­ a una canadiense y una mexicana majĂ­simas. A continuaciĂłn me fui a visitar las Naciones Unidas donde habĂ­a un papel gigante para dejar mensajes. AllĂ­ escribĂ­: “Feed that people of the world!!!”

Visto el edificio por dentro y por fuera, fui paseando hasta el centro. Unas vueltas por la 5ÂȘ Avenida, Rockefeller Center de nuevo y… la Tienda Nintendo, donde tenĂ­an un montĂłn de consolas para jugar y cientos de reliquias para frikazos como yo.

Llegue al hotel y ÂĄsorpresa! RecordĂ© que me habĂ­a dejado unos plĂĄtanos en el chequeo que te hacen para entrar en el edificio de las Naciones Unidas. Aunque no regresĂ© a por ellos. Al dĂ­a siguiente vi mi Ășltimo amanecer en la capital imperialista y directo al aeropuerto. Cansado pero contento.

Escultura de pistola con nudo frente al Edificio de las naciones unidas

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