DIARIO Tres semanas en VIETNAM por libre My Son

Diario de viaje a Vietnam: Ruta de 3 semanas 🌏

📅 Revisado y actualizado en 2026Una vez más hicimos el correspondiente diario de las tres semanas en Vietnam por libre. Las motos son lo primero que se nos viene a la cabeza al pensar en Vietnam. Lo segundo más motos y lo tercero bicicletas. Y lo cuarto, turistas. Muchos turistas. Los países que hemos visitado hasta ahora no suelen ser superturísticos. Creo que el más explotado había sido Tailandia… hasta que llegamos a Vietnam.

Ese es el punto negativo de este país. ¿Y positivo? ¡El resto! 😅 Lo que más destaca son los paisajes, la naturaleza increíble y tan diferente si estás visitando el norte o el sur. En internet hay muchísima información de este destino, tanta que nos volvimos un poco locos al hacer el planning y agobiaba solo de verlo… alguna noche en bus, tren, todo el día con cosas para ver… y es que sabiendo que existían tantas cosas y tan bonitas… ¿cómo íbamos a dejar algo sin ver?

Una vez allí descubrimos que el odiado planning no era tan intenso como preveíamos… bueno, intenso sí porque nos gusta movernos, pero factible y con algún día de descanso al final. En resumen, un país muy fácil de viajar, te lo ponen todo en bandeja. Si quieres organizar todo tu recorrido el primer día en cualquiera de sus agencias, puedes hacerlo… si quieres ir reservando poco a poco también.

Viajamos del 26 de noviembre al 16 de diciembre de 2017 con un poco de todo, desde el calor insoportable en Saigón al fresquito de Hanói. Y bastante lluvia. Por ejemplo, 3 días antes de salir de Bai Tu Long Bay, hubo inundaciones por todo el centro del país. Nos hemos movido en bus, avión, moto y el típico barco de crucero por la bahía.

En este viaje a Vietnam nos gastamos cada uno un total de 1.235 euros: 535 en vuelos y el resto en guías, comidas, alojamientos y visitas.

Katz y Saioa en el Arroyo de las Hadas (Fairy Stream), Mui Ne, Vietnam

🗺 Mapa de la ruta de 3 semanas en Vietnam por por libre

Este es el mapa de la ruta que seguimos en Vietnam de Hanoi a Ho Chi Minh (con Phu Quoc). Y así lo escribió Saioa en nuestro diario de tres semanas en Vietnam por libre:

Día 1: Bilbao – Ámsterdam, salimos de Bilbao a Vietnam

Salimos de Bilbao hacia Vietnam, con un par de paradas antes de llegar allí. Madrugamos ya que el vuelo sale pronto, muy pronto (ni las aceras están puestas). El vuelo corto, y… ¡ya estamos en Ámsterdam!

Yo había leído por internet que hay una zona de asientos en medio de árboles y jardines… al preguntar por ello en Ámsterdam nos indican dónde está, pero nos dicen que no merece la pena. Así que vamos a otra cosilla interesante para pasar algo de tiempo en el aeropuerto… en una de las terrazas exteriores hay un avión seccionado para ver el espacio para los pasajeros y la cabina.

Cuando lo encontramos le echamos un vistazo rápido pero hace un frío de la leche, así que rápido nos metemos al interior del aeropuerto. En este impás conocemos a Leticia, una chica de Barcelona que viaja a Indonesia, y que viajará en nuestro mismo avión a Xiamen.

También le toca hacer escala de varias horas allí. (Por si tú también paras por allí hemos escrito: qué ver o hacer en una escala en Xiamen). Embarcamos y nos despedimos de ella hasta dentro de unas horas. El vuelo se hace largo. Yo duermo algo, Katz nada.

Leti, Katz y Saioa con los billetes de bus en la estación de ferry al aeropuerto de Xiamen, China

Día 2: escala en Xiamen, China

Ya no sabemos ni en qué día vivimos… bueno, sí, sabemos que ahora son las 7 de la mañana del 26 de noviembre en Xiamen. Ya hemos aterrizado y esperamos la cola para poder salir estas horas del aeropuerto. Leticia está con nosotros. Casualidad (¿o no?) nos ponemos en la cola más lenta del control policial.

Buscamos un cajero para tener metálico y poder movernos hoy por aquí. Leticia tiene anotado que el bus nº 1 lleva hasta el ferry para pasar a la isla de Gulangyu. Fuera de la terminal está el mostrador donde compramos los tickets y no esperamos ni 5 min cuando el bus llega.

Nos deja junto a la terminal de ferries… aunque tenemos que rodear toda la manzana para poder entrar. Hay un montón de taquillas para comprar los billetes. No hay colas, parece que va rápido.

Katz y Saioa en la isla de Gulangyu, Xiamen, China

Excursión de día a la isla de Gulangyu

La entrada al barco es bastante graciosa, luchando con los chinos por un huequecillo. No hay occidentales; todo el turismo parece nacional. El viaje en ferry dura 30 min, en los cuales se tienen vistas de la zona financiera de Xiamen hasta que se llega a la isla.

Una vez salimos del ferry, empieza a llover. Visitamos la isla a pie. La entrada a los sitios turísticos es bastante cara, sobre todo teniendo en cuenta que está plagado de chinos que no creo que tengan tanto poder adquisitivo.

¿He dicho ya que todo está lleno de gente? Damos con tranquilidad la vuelta a la isla, bajando a sus playas. Y de vuelta, cerca de la terminal de ferries, paramos en un restaurante a comer.

Panorámica de la playa de Gulangyu, Xiamen, China

Regreso al aeropuerto de Xiamen

Y entonces Leti se da cuenta de que su avión sale 2 horas antes de lo que pensaba, así que al ferry y al bus para el aeropuerto. El autobús pasa por una zona más céntrica de Xiamen que nos resulta curiosa. Cuando llegamos al aeropuerto nosotros aún no podemos sacar las tarjetas de embarque, así que buscamos algún sitio para poder sentarnos.

En la zona de espera hay muy pocos asientos. Encontramos una zona con algunas sillas; pillamos una para mí y Katz se tumba en el suelo, está reventado. Se entera cuando a los 5 min viene Leti y se queda dormido. Nosotras estamos ahí una media hora hasta que ella se tiene que ir. Luego yo hago tiempo como puedo, ya que también se me cierran los ojos.

Al mismo tiempo que abren los mostradores para sacar la tarjeta de embarque, Katz se despierta, así que le dejo despejarse ahí tranquilo con las mochilas y yo me pongo a la cola. Tarjetas de embarque en mano, pasamos todos los controles, donde se quedan con el antimosquitos zimbabuense (sniff snifff… con lo que me gustaba este tipo de antimosquitos en crema…)

Katz y Saioa en el aeropuerto de Xiamen durante la escala, China

Parada en fonda en Ho Chi Minh

El vuelo dura unas 2 horas. Al aterrizar y bajar del avión vemos este recibimiento… aerolínea VASCO 😎. Cuando salimos del aeropuerto nos pega el calor… ¡no llueve y hace bueno! Ponemos en marcha el GPS en el móvil y nos dirigimos al hotel que tenemos reservado.

En cuanto llegamos al hotel y nos dan la llave subimos, nos pegamos una ducha reparadora y a la cama, que mañana madrugamos para coger el último vuelo en 3 días.

Xiamen vista desde el avión, en la ruta de Ho Chi Minh a Xiamen

Día 3: llegada a Phu Quoc, el Caribe de Vietnam

Toca madrugar. Estamos reventados. El hotel no está mal, la habitación es espaciosa y no es ruidosa. Podría estar algo más limpia, pero por el precio que nos ha salido y la cercanía al aeropuerto es perfecto para lo que queremos. El hotel se llama Hoang Dung Hotel.

Check out. La salida del hotel impresiona: cientos de motos adelantando, frenando, pitando… ¡No nos lo esperábamos tan exagerado!

Como el cambio es bueno cambiamos 400 €. Y finalmente al aeropuerto andando; en menos de 20 min estamos. Nuestra particular acera es la orilla de la carretera, ya que la acera está ocupada con motos aparcadas y puestos de comida.

Hay mucha cola para pasar el control policial pero va bastante rápida. El poli muy majo pronuncia mi nombre a la perfección. Nos toca sentarnos separados en el avión, en las 2 ventanas de la misma fila. Hay varios niños en el avión que lloran a coro. Sobre todo uno detrás de mí. Nos tienen en el avión 1 hora hasta que empieza a moverse.

Avión de Ho Chi Minh a Phu Quoc, Vietnam

Buscando el hotel Queen en Phu Quoc

El vuelo es muy rápido, unos 40 min. Veo la isla desde el aire. Compartimos taxi al centro con 2 ingleses: 100 VND por pareja.

Ellos se quedan en Long Beach, y cuando vemos la zona decidimos quedarnos nosotros también. Preguntamos en varios hoteles y nos quedamos en el primero que vemos. Aunque está más alejado, la habitación está bien y a buen precio, tiene lavadora y la chica es muy maja. Se llama Family Phu Quoc Bungalow, 350 VND por noche. De camino a la zona centro, paramos en un bar a comer algo, que tenemos bastante hambre. Nos pedimos algo parecido a 2 platos combinados con pan, tortilla y lechuga, y 2 cervezas Saigón.

Preguntamos en varias agencias por los buceos. Nos quedamos con la info sin contratar a la espera de que Queen nos diga el precio de los que ella conoce. Bajamos a ver la playa. No encontramos ninguna salida a ella, tenemos que bajar cruzando un hotel. Un mini paseo por la orilla, y decidimos darnos nuestro primer baño.

Duong Dong, centro de Phu Quoc, Vietnam

Que os pireis de mi playa

Nos estamos quitando la ropa y viene un chico a decirnos que estamos en parte de la playa que pertenece a un hotel; nos invita a movernos 20 metros más allá. El agua está caliente.

Después de pasar por el hotel, buscamos restaurante. Yo me pido noodles con gambas; Katz coge rollitos de cerdo y patatas con nuggets, luego cogemos un pan de ajo. Muy rico.

De vuelta en el hotel, Queen nos da los precios de la agencia de buceo que conoce, pero es más cara. Decidimos ir con una de las que hemos visto nosotros, Searama Dive Center. Queen nos hace el favor y llama y reserva. Mañana a las 8.10 pasarán a recogernos.

Luego le preguntamos por algún local donde den masajes buenos y baratos; llama por teléfono y nos consigue 2 masajes de una hora a 240 VND cada uno. El local de los masajes está muy cerca, nos dan un té y luego masaje. Está bien pero nada que ver con los tailandeses.

Katz y Saioa en Sao Beach, Phu Quoc, Vietnam

Día 4: buceo en Phu Quoc

¡Hoy toca buceo! ¡Qué nervios! A las 8.10 en punto llega la minivan a recogernos al hotel. Ya están todos nuestros compañeros de día dentro; son todos alemanes. Poco más de 10 min después estamos en el puerto, donde descargan las cosas y las llevan al barco mientras nosotros nos presentamos.

Para subir al barco hay primero que subir a un bote, cruzarlo y subir a un barco, y de este al nuestro. El barco está muy bien. Salimos y nos dicen que el trayecto a la zona de buceo es sobre 1h30, así que subimos a la cubierta de arriba y nos sentamos a vaguear. Las vistas a la salida del puerto son preciosas, con muchos barcos y botes coloridos.

Cuando estamos cerca de la zona de buceo, nos dan los trajes. Cuando el barco se para en el punto de buceo, nos ponemos aletas, gafas, nos ayudan a poner el chaleco… ¡y al agua!

Puerto de Duong Dong en la excursión al norte de Phu Quoc, Vietnam

El buceo en Phu Quoc

El sitio está bien, pero no es espectacular. Eso sí, consigo subir al barco sin marearme. Como hay algo de viento, el segundo buceo lo hacemos cerca. Lo dicho, bonito. La visibilidad no es muy buena. Esta vez me mareo un poco.

Buceo en Phu Quoc, Vietnam

Cuando acabamos y nos quitamos todo, nos preparan la comida: noodles con vegetales, arroz blanco, sopa de verduras, pescado, pollo y sandía. Ofrecen refrescos y cervezas. Luego siesta en la cubierta de arriba durante el trayecto de vuelta. Antes de salir del barco nos cobran las bebidas consumidas, que no estaban incluidas pero tampoco habían avisado.

De vuelta en el hotel, consultamos a Queen para coger mañana moto. Ducha y a cenar. Hoy probamos en otro sitio; pedimos costillas de cordero a la miel. Cuando las sacan no hay quien las coma de lo duras que están. Pagamos y nos vamos al de ayer.

Según estamos mirando la carta, Katz se nota algo en la pierna… ¡una mantis religiosa! Unas cuantas fotos después la cojo y la dejo en una planta. Ahora sí, pedimos noodles vegetales, patatas con pollo y rollitos vegetales. Es un restaurante totalmente recomendable. Buscando en Google Maps, hemos encontrado su ubicación.

Saioa con una mantis religiosa en el restaurante de Phu Quoc, Vietnam

Día 5: estilo Vietnam, en moto por Phu Quoc

Hemos dormido un montón. Vamos a por la moto. Nos saca 2 cascos con pegatinas de Apple y Gucci y nos enseña una moto. Katz no sabe conducirla porque es de marchas; le pide una automática.

Impacta la cantidad de motos, coches, taxis y camiones además de peatones con los que hay que lidiar, adelantar y esquivar. No ponemos el GPS y vamos un poco a nuestra bola, por donde creemos que es. Vemos el famoso Night Market de Duong Dong, obviamente cerrado ahora.

Cuando ponemos el GPS nos damos cuenta de que nos hemos desviado y estamos llegando al noreste (nuestra idea era ir al noroeste). Seguimos por aquí, indicando en el GPS una playa que se ve en el mapa y que parece estar cerca… ¡y nos marca hora y media! Al principio vamos bien porque están haciendo la carretera nueva.

Katz en las calles de Duong Dong, Phu Quoc, Vietnam

Cambio de rumbo en busca de playa

Luego hay que tomar un desvío… con carretera de tierra y unos hoyos con agua… los primeros los pasamos bien (echando antes un palo encima a ver si cubre). Hay uno que debe de tener todo piedras debajo del agua; pasamos botando. Al siguiente lo dejamos. Está toda la carretera igual.

Al final nos dirigimos a la playa más conocida de aquí. No hay arena y el mar está muy movido. Paramos en un mecánico para que nos apriete el tornillo del retrovisor, que está flojo. No nos cobra nada.

Así que decidimos bajar a Sao Beach, que he leído que está bien. De camino una parada a picar un bocadillo. El trayecto desde el norte a Sao Beach por la costa este está bastante mal: de tierra y con baches; tardamos bastante en hacerlo. Además nos pasamos la salida a Sao Beach, así que ya que estamos seguimos la carretera hasta el final.

Aprovechamos a comprar unos lichis. Cuando llegamos, Sao Beach está bien: la arena fina y casi blanca. Eso sí, no es una playa «deshabitada» como parece en las fotos… hay varios restaurantes para poder tomar algo. Y tiene bastante basura, probablemente que trae el agua.

Katz y Saioa en Phu Quoc, Vietnam

Plancton bioluminiscente en Phu Quoc

Como empieza a llover, volvemos a Long Beach haciendo pequeñas paradas. Estamos en la playa hasta que oscurece. Cuando oscurece conseguimos verlo, está muy chulo… ¡el plancton luminiscente!

Después de una buena ducha, vamos a cenar donde siempre. Hoy noodles con vegetales para mí y arroz frito con vegetales para Katz. Aparte patatas y patatas con pollo. Muy muy muy rico.

Así que… ¡directos al karaoke! Katz canta 4 canciones acompañadas de una cerveza. Masaje y hacia el hotel.

Playa de Ganh Dau en el noreste de Phu Quoc, Vietnam

Día 6: el norte de Phu Quoc y vuelo a Hanói

Despertamos antes de las 8; día de moto de nuevo. Hoy vamos al noroeste. Vuelvo a alucinar de la cantidad de motos y cómo se mueven (y eso que esto no es nada comparado con Hanói creo…). Katz parece haber conducido aquí siempre.

Conecto el móvil y seguimos la ruta que nos marca. Se ven muchas extensiones de terreno en construcción, con la imagen de la maqueta en la que se ven grandes edificios. Una lástima. No hay forma de acceder a la playa porque toda la primera línea está en obras.

Saioa en la pagoda Đình Nguyễn Trung Trực, noreste de Phu Quoc, Vietnam

Pagoda Đình Nguyễn Trung Trực y playa

Pasamos junto a una pagoda y paramos. Su nombre es Đình Nguyễn Trung Trực Pagoda. Y como siempre, nos entretenemos… esta vez con las flores de loto y las gotas de agua. Llegamos a la playa que queríamos, pero no hay playa.

Visto que no podemos hacer snorkel, moto de vuelta al hotel. Antes hacemos una parada en una playa pequeñaja que vemos, pero hay mucho mosquito y tampoco apetece bañarse.

Son muy curiosas las barcas típicas, de corcho y con silla de plástico para sentarse. De camino vemos un puesto que hace bocatas y tienen buena pinta; cogemos 2 de cerdo. Tomamos la entrada del parque de Vinpark Safari, a ver si por la entrada se ve algún animal, pero nada.

Saioa en un puesto de comida callejera en el noreste de Phu Quoc, Vietnam

Al aeropuerto, destino Hanói

En una de las sombras nos comemos el bocata, está muy rico. De vuelta en el hotel organizamos la maleta y pedimos a Queen el taxi al aeropuerto. Se tarda muy poco; en apenas 15 min estamos en el aeropuerto.

Aunque las mochilas pesan más de 10 kilos nos dejan llevarlas de equipaje de mano. Y volvemos a reencontrarnos con nuestros orígenes: el mostrador de Vasco Airlines.

A la llegada a Hanói hay unas pequeñas turbulencias. Salimos del aeropuerto, miramos nuestras notas y vamos hacia la parada del bus que tenemos apuntado… hasta que oímos a una señora decir que un bus lleva al centro por 30.000 dongs. Decidimos ir en ese.

Katz en el mostrador de Vasco Airlines en el aeropuerto de Phu Quoc, Vietnam

Buscando hotel por el barrio antiguo de Hanói

Aunque avisamos al conductor de nuestra parada, no nos hace caso y nos deja en la parada final, bastante más lejos de donde tenía que habernos dejado.

Paciencia. Mochilas al hombro y a andar. Se ve bastante vida en la ciudad. Unos 40 min después llegamos a la zona del Old Quarter, y entramos en todo hotel que vemos preguntando disponibilidad y precio. Al final nos quedamos en el Little Hanoi Diamond Hotel, que sale 450 dongs la noche, y nos dan una habitación superior…. ¡Eso sí, en la sexta planta sin ascensor!

Ahora directos a cenar. Katz es el más afortunado; le apetece bocadillo y al poco de empezar a andar vemos pintxos de cerdo. Se coge 2 entre pan y pan. Luego nos metemos de lleno en la zona de bares y restaurantes.

Katz millonario con dongs en Hanói, Vietnam

Cena en Hanói y planificación

De aperitivo una patata con picante. En un restaurante, yo pido noodles con vegetales y marisco (gambas y calamares); Katz con vegetales. Pero está muy soso, los vegetales hervidos, ni un refrito ni nada. Eso sí, platazo. Con eso y 2 cervezas cenamos.

Miramos varias agencias consultando por el crucero de Halong Bay para comparar. Y luego un zumo de pomelo, y al hotel a dormir…

Vida callejera en el barrio antiguo de Hanói, Vietnam

Día 7: Hanói en un día

Salimos de Bilbao, despierta en Hanói. Mientras me preparo, Katz va a la búsqueda de un hotel más económico y compra algo de desayuno.

Mochilas a los hombros de nuevo; las dejamos en el otro hotel que Katz ha encontrado cerca más barato, el Hanoi Buddy Inn & Travel. La agencia del hotel es la que nos ha dado más confianza.

Unos chicos muy majos nos han atendido muy bien. Nos deja un nuevo barco de lujo por 140 USD por persona; reservamos y vamos al banco a cambiar dinero.

Pagoda del Pilar Único, Hanói, Vietnam

La Pagoda del Pilar Único ⬆.

Mausoleo de Ho Chi Minh

Todo nos llama la atención. Las calles, la gente, todo tremendamente fotogénico. Pagamos el crucero y quedamos para mañana en su puerta para que nos recojan. Entro al baño un momento y… ¡veo el primer rollo de papel higiénico sin rollo de cartón!

Vemos el Mausoleo de Ho Chi Minh por fuera (el cuerpo está en Rusia de restauración). Luego la Pagoda del Pilar Único que está al lado, a 5 minutos andando. Tenemos suerte de que no pillamos mucha gente turisteando, porque algunas fotos que yo había visto era impracticable… Hay unas curiosas viñetas junto a la Pagoda.

Mausoleo de Ho Chi Minh en Hanói, Vietnam

Templo de la Literatura

Siguiente destino, el Templo de la Literatura. Dentro, un montón de chavales que parece que se han graduado y se están haciendo las fotos.

La Torre de la Tortuga, en el centro del lago, me decepciona de lo pequeña que es, además se ve muy lejos. Compra de calcetines de oferta en una tienda, 2 garrafas de agua para el barco (no queremos pagar barbaridades por el agua en el barco)… ¡y a cenar! Hay que elegir en la calle principal de restaurantes y bares.

Agobia un poco que en las puertas hay chicos y chicas jóvenes con las cartas ofreciéndolas, con lo que a cada paso te van parando. Nuestra cena consiste en patatas, nuggets y fingers de queso. Regado por supuesto por 4 cervezas.

Templo de la Literatura, Hanói, Vietnam

Noche de compras en el mercadillo de Hanói

De regreso al hotel, nos encontramos con un mercadillo. Nos entretenemos por allí y acabamos comprando dos cortavientos de North Face.

Me voy con la duda de si habremos hecho bien, ya que yo había leído que para las compras mejor Saigón, pero ya se verá una vez en Saigón si hemos acertado o no. Lo peor: tener que cargar con las chamarras todo el viaje.

Lago Hoan Kiem de Hanói, Vietnam

Lago Hoan Kiem de Hanói ⬆.

Día 8: crucero en Bai Tu Long Bay

La alarma suena a las 7. Dejamos las mochilas en la agencia donde hemos contratado el crucero Garden Bay Legend. Avisamos al chico que vamos a comprar algo de desayuno; tenemos que regresar para las 8 que pasarán a por nosotros.

Nos compramos un par de bocatas y los comemos en la entrada de la agencia. Cuando terminamos justo aparece una chica mostrándonos el nombre de Katz. Es de la agencia del barco; han pasado a las 7.40 y se han ido. Para un taxi y nos lleva a otro punto de Hanói donde nos espera el bus; ella nos sigue en la moto.

Una vez en el bus, nos explican que son 4 horas hasta el puerto de Halong Bay con una parada. Y que tenemos una botella de agua por persona y día incluida… ¡y nosotros con nuestras garrafas de agua! 🙃

Saioa en el barrio antiguo de Hanói, Vietnam

Garden Bay Legend, nuestro crucero por Bai Tu Long Bay

La llegada al puerto está muy organizada. Bajamos del bus, cogemos nuestras mochilas y las dejamos en una carretilla. Nos explican que ellos se encargan de llevarlas al barco y dejarlas a la puerta de nuestro camarote. Luego nuestro guía del bus nos presenta al mánager del barco. Primero cogemos el tender; nos tenemos que poner los chalecos salvavidas.

Llegamos al barco en 5 min, subimos y seguimos al mánager al salón comedor. Nos explica un poco la distribución del barco en las 3 diferentes cubiertas, el itinerario, las actividades que haremos… todo ello mientras tomamos una bebida de bienvenida.

Nos da las llaves de nuestros camarotes. Ya tenemos las mochilas esperando en la puerta. Está muy bien; no es nuevo sino renovado, pero genial. No tenemos mucho tiempo, es la hora de comer. Nos sentamos; por el momento somos 7 personas: un señor mayor que viene solo, una pareja de unos 50 de Alemania, 2 amigas de Suiza, y nosotros. Nos sacan un montón de platos; cuando pensamos que ya habremos acabado sacan uno más. Acabamos con panzada.

Vistas desde la cueva de Thien Canh Son, Bai Tu Long Bay, Vietnam

Bahía de Ha Long y Bai Tu Long

Subimos a cubierta superior a disfrutar de las vistas; hace fresco. Toca hacer kayak en un pueblo flotante. Montamos en el tender; nos llevan a una plataforma de salida, ¡y a remar! Durante el camino pasas junto a montañas, casitas de pescadores; tenemos la oportunidad de pasar bajo un arco. Y finalizamos en una fábrica de perlas.

Aquí vemos ostras de diferentes tamaños, y unos peces que se quieren comer la cámara. De vuelta en el tender ahora… ¡toca playa! ¡Con este tiempo! Nos dice el mánager que tengamos cuidado con las medusas. El entorno es espectacular; solo fallamos tantos turistas en la misma playa. ¿Pero cómo no íbamos a darnos baño aquí? Nos metemos al agua; no vemos ni una medusa.

Nos secamos con toallas que nos han prestado los del barco, y de nuevo al tender y al barco. Una buena ducha de agua caliente y un rato de bonitas vistas desde arriba y de hablar con los alemanes en el salón de sus granjas de caballos, y llega la hora de la clase de cocina. Rodeamos todos al cocinero; nos enseña lo que lleva dentro el rollito ya todo picado, lo junta todo… ¡y nos enseña a enrollarlo! ¡Es lo único que hacemos!

Vistas desde el barco Garden Bay Legend, Bai Tu Long Bay, Vietnam

Pescando calamares en Bai Tu Long Bay

Volvemos al momento charla mientras picamos cacahuetes y pan de gambas que ponen, y nos llaman a cenar. Es buffet y se supone que barbacoa, mucho más flojo que la comida. Hay gambas, cerdo, pollo, los rollitos que hemos hecho antes, pescado, unas sopas, ensalada, queso…

Hablamos con las suizas, Oceanne y Oranne, muy majas. Es el cumple de Oranne, y al final de la cena le sacan un plato especial de postre y un chupito mientras le cantamos. Después de un rato de cháchara, decidimos ir a probar la pesca de calamar… pero es únicamente bajar al tender (que está pegado al barco) y ahí coger unas cañas de bambú que tienen y echarlas al agua.

Vistas nocturnas desde el barco Garden Bay Legend, Bai Tu Long Bay, Vietnam

Día 9: de Ha Long Bay a Ninh Binh

Me despierto cuando noto que Katz se levanta y sale a disfrutar de las vistas de noche. Cuando vuelve me avisa que hace fresco así que me abrigo y subimos… toca clase de Tai Chi. Nos la da el mánager; nos ponemos en fila y empezamos a calentar y estirar. Mis rodillas suenan. Los movimientos son complicados, sobre todo mantener el equilibrio. Terminada la clase, a recuperar fuerzas con el desayuno.

Katz y Saioa en la cubierta del Garden Bay Legend, Bai Tu Long Bay, Vietnam

Visita de cuevas en Bai Tu Long Bay

Tender con chalecos de nuevo, y nos deja en una isla-montaña. Hay que subir unas escaleras y entramos en la cueva. Al principio es un poco estrecha; luego se abre. No está mal, pero tampoco es la leche. Lo mejor es que alguna de las estalactitas y estalagmitas brillan como si tuviesen purpurina, algo que no había visto nunca. Lo peor, que la gente, guías incluidos, las tocan una y mil veces.

Katz le explica a un guía que si la sigue tocando la va a destrozar; él sonríe y le dice que no pasa nada y sigue manoseando. Vuelta al barco; tenemos un rato libre hasta el brunch. Las mochilas hay que tenerlas fuera en menos de una hora y los camarotes desalojados.

Subimos a cubierta y disfrutamos de las vistas con sol. Increíble diferencia de verlas ayer con niebla y hoy con sol. A las 11.15 nos avisan de que el brunch está listo y nos sentamos… ¡pero esto es una comida en toda regla! Sopa, ensalada, gambas y calamares rebozados, carne de vaca y pollo con verduras…

Katz y Saioa en la playa de la cueva de Thien Canh Son, Bai Tu Long Bay, Vietnam

Fin del crucero, rumbo a Ninh Binh

Y llega la hora del desembarco. Nos devuelven al mismo sitio del otro día con la misma organización perfecta. Según llegan buses con turistas, se marchan llenos con los que ya han hecho la ruta. Nosotros comentamos al mánager que queremos ir a Ninh Binh sin pasar por Hanói; hace una llamada y nos dice que un bus de turistas nos hace la ruta por 250.000 VND por persona.

Le decimos que perfecto, y lo arregla todo. Vendrá aquí a recogernos un taxi que nos llevará al bus.

Panorámica desde la playa de la cueva de Thien Canh Son, Bai Tu Long Bay, Vietnam

Trayecto de Ha Long a Ninh Binh

El trayecto en bus son unas 4 horas, así que para las 5 deberíamos llegar. Cuando paramos a estirar las piernas a mitad de viaje, nos damos cuenta de que no vamos a tardar 4 horas sino algo más, aunque se va alargando por momentos. Los baños son agujeros en el suelo sin separaciones. Además nos encontramos con obras, lo que ralentiza el viaje.

Finalmente sobre las 7 y algo llegamos a destino, previa parada en Tam Coc. Vamos andando hasta la estación de buses; se nos une Laurence, una chica belga. Tardamos poco más de 15 minutos en llegar; Katz entra a preguntar y compramos los billetes para mañana a la noche.

Baños en la parada del bus entre el puerto de Hon Gai y Ninh Binh, Vietnam

Descubrimos el mejor postre del mundo mundial

Ahora a buscar hotel; el primero que vemos está muy bien: el Viet Huong Hotel. Nos quedamos. Alquilamos moto con ellos y nos dan los cascos para salir mañana a primera hora.

Ahora a cenar; muy cerca entramos en un restaurante y pedimos 2 raciones de patatas que están ricas ricas, y 2 bocadillos; para beber limonada.

Y de postre va Katz y pide… ¡helado frito! Está muy rico, ¡me pido yo otro! Es como una bola de helado de nata, rebozada con masa de churro… im-pre-sio-nan-te.

Helado frito en el restaurante de Ninh Binh, Vietnam

Día 10: en barca por Tam Coc, un remanso de paz en Vietnam

Hoy madrugamos bastante; dejamos las mochilas en recepción y nos vamos con la moto. Llegamos a Tam Coc y a las 7.20 estamos ya montados en la barca. De momento no vemos ninguna otra barca; estamos solos. El paisaje precioso y mucha tranquilidad. Me gusta mucho; así que en temporada del arroz tiene que ser increíble.

Ya a la vuelta nos cruzamos con un montón de barcas que han empezado a hacer el camino… ¡qué suerte que nos hemos librado de toda la gente! Consejo: merece la pena madrugar y hacer el paseo en barca lo antes posible; la mejor hora sobre las 7 de la mañana.

Pagamos el parking de la moto a una señora muy maja. Y vamos a un templo que nos recomienda. Nos equivocamos de camino y nos metemos en otro en obras… donde los obreros ofrecen la caña para fumar a Katz. Encontramos el templo; lo hace especial un monte que nos toca el monocordio, un instrumento musical de una sola cuerda. De aquí vamos a la Bich Dong Pagoda, está un poco más alejada.

Nos quieren hacer aparcar la moto en una zona donde te cobran; la dejamos un poco antes en la misma carretera de llegada. Unas cuantas escaleras después (como 250 aprox.) llegamos arriba. Muy bonitas vistas.

Katz y Saioa en el paseo en bote de remos por el río Ngo Dong, Tam Coc, Vietnam

A Mua Cave en moto: pagoda y escaleras

Siguiente visita Mua Cave; pagamos entrada y a andar. En el camino unos columpios con unas vistas preciosas. El camino se bifurca y cogemos el de la izquierda como a una isla… error, el otro era el que llevaba a las escaleras para subir a lo alto, aunque nos ganamos el ver una serpiente que se mete al agua de un lago.

Volvemos sobre nuestros pasos y cogemos el camino correcto. Son bastantes escaleras, pero las vistas desde arriba lo merecen. Se ve el río por el que hemos ido a primera hora con la barca. Luego vamos a la pagoda que se ve enfrente, y ya bajamos, dando por finalizada la visita a Tam Coc. Nos acercamos a Ninh Binh, con más fotos entre medias…

Saioa en Hang Mua (Mua Cave), Tam Coc, Vietnam

Hoa Lu: más escaleras y templos

Dejamos una batería de la cámara cargando en el hotel y vamos a comer. Total: 3 raciones de patatas, noodles de vegetales con huevo, bocadillo con tortilla francesa, 1 limonada, y por supuesto mi postre favorito… ¡helado frito! Decidimos ir a Hoa Lu.

Moto de nuevo y tardamos un ratillo en llegar; nos perdemos un poco entre calles, y por fin llegamos a lo que parece lo más representativo de la ciudad. Aparcamos la moto pagando por ello. Dos templos muy cerca uno de otro.

Damos una vuelta; nos paramos a ver a un señor pescar, pero no hay mucho más que hacer. Antes hemos visto unas escaleras y las subimos… hoy día de escaleras. Cuando llegamos arriba ya casi ha oscurecido; hay un templo y algo de vistas.

Panorámica desde Hang Mua, Tam Coc, Vietnam

Sleeping bus: viajar en bus cama por Vietnam

Ya por fin al hotel. Compramos un bocata y patatas en el restaurante para llevar; cogemos mochilas y a la estación. Llegamos media hora antes de la salida del bus, y nos extraña que no haya nadie. Preguntamos y nos dicen que pronto. Cenamos. Katz vuelve a preguntarles porque seguimos sin ver a nadie, y al final viene un coche para llevarnos a otra estación desde donde sale el bus.

No tenemos que esperar mucho; 15 minutos después llega el bus cama. Hay que quitarse el calzado para entrar; te dan bolsa para meterlos. Los asientos no están numerados; cogemos ventana.

Como me empiezo a marear, media vuelta y a dormir. Es bastante cómodo y no hace frío, aunque hay una manta en cada sitio por si acaso.

Katz en la entrada de Hang Mua, Tam Coc, Vietnam

Día 11: cuevas en Phong Nha, un tesoro en la montaña vietnamita

A las 03.40 llegamos a Phong Nha. He despertado alguna vez pero he dormido genial. El bus para en la puerta de un hotel, el Linh’s Homestay. Nos ofrece habitación para entrar ya, la vemos y aceptamos. No nos apetece buscar a estas horas y el precio y la habitación están bien.

Bajamos y contratamos la excursión en un día de Paradise Cave con Dark Cave. Y subimos a dormir otro poco. Nos levantamos con tiempo de salir a buscar desayuno, y a la excursión.

Nos llevan primero a la cueva de las 20 ladies. Paisajes de montañas con densa vegetación, niebla y lluvia. Nos explica bajo la lluvia que el nombre se debe a que la entrada se derrumbó y 20 jóvenes quedaron atrapados. Por más que intentaron sacarles y meterles comida fue imposible y murieron.

Paradise Cave, Phong Nha, Vietnam

Paradise Cave hace justicia a su nombre en Phong Nha

Luego Paradise Cave. Llueve bastante y toca andar un poco; como no queremos mojar la ropa yo voy en bikini y Katz se quita la camiseta también. Le damos pena al guía que nos da chubasqueros 😄.

El guía nos explica que la cueva es más profunda aunque solo veremos 1 km. El resumen: es la mejor cueva que he visto, las fotos no le hacen justicia alguna.

Nada más llegar a las cercanías de la Dark Cave comemos; está incluido en el precio. Un plato gigante a compartir para 5 personas de 3 clases de arroz, noodles, un cuenco con sopa, pollo, cerdo, costilla y ensalada. Flojo y escaso. Yo me estoy arrepintiendo un poco de haber contratado esta excursión con este tiempo; estoy pasando frío.

Interior de Paradise Cave, Phong Nha, Vietnam

Kayak y tirolinas en la Dark Cave

Momento de las actividades. Ya en bikini te pones a la fila donde te dan casco y arnés. Luego en otro sitio chaleco, y a la cola para la tirolina. Da impresión a la hora de tirarte porque lo haces alto desde una plataforma, pero la tirolina en sí es normal. Luego a meterse al agua un poco fresca y nadar a la entrada de una cueva.

Allí dejamos los chalecos y empezamos a andar sobre barro resbaladizo. Katz se da en la cabeza con la roca; menos mal que vamos con casco. Y al final nos espera una especie de piscina de barro; luego la vuelta es la misma hasta la entrada, donde cogemos una barca hinchable compartida con dos chicos, Leire y Javier, hasta el inicio del tour.

Ya vestidos, nos tomamos un ron para despedirnos. Uno (o varios) roncola después subimos al bus y nos llevan al hotel. Ducha y a dar una vuelta por el pueblo; se nos hace de noche.

Kayak en Phong Nha, Vietnam

Buena cena en Phong Nha

Cenamos en un restaurante, el D-Arts Zone, donde pedimos unos noodles con cerdo a la barbacoa y manzana, una ensalada, salchicha casera, un rollito grande y un plato de patatas fritas. Los noodles que pedimos con la sopa están buenísimos.

Otro paseíto por la calle principal y vamos con Javier y Leire a tomar una cerveza. Hotel y a dormir.

Panorámica del pueblo de Phong Nha, Vietnam

Día 12: Vinh Moc, DMZ y Hue, recuerdos de guerra en Vietnam

Katz me despierta a las 6.15. Contratamos un bus de aquí a Hue con parada en la DMZ; sale en una media hora. Salimos a buscar desayuno. Mientras nos los ponen, Katz va a nuestro hotel a avisar de dónde estamos.

5 min después viene la chica corriendo a decirnos que ya está el bus esperando. Tomamos el café de un trago y cogemos lo que nos queda por comer. Algo más de 2 horas después llegamos a los túneles de Vinh Moc.

Túneles de la DMZ de Vinh Moc, Vietnam

Los túneles de Vinh Moc y la Zona Desmilitarizada

Una guía nos va enseñando la zona y explicando cómo vivían. La piel se pone de gallina al ver las dimensiones de los túneles y las «habitaciones». Hace calor y hay muchísima humedad; las paredes y techos gotean. No se puede describir, hay que verlo. Excursión totalmente recomendada si te interesa un poco de la historia del país.

En el museo nos explican cómo Vietnam del norte y del sur estaban separados y que la gente cruzaba el puente para ver a su familia, hasta que lo cerraron para que la gente no se pasase información. Luego cruzamos el tan conocido puente y montamos al bus de nuevo; esta vez ya sin paradas, directos a Hue.

El minibús nos deja a nosotros primero en la estación de tren. Nada más bajarnos un señor nos ofrece alojamiento en la misma plaza. Antes vamos a sacar los billetes de tren a Danang. Compramos para mañana a las 5; así aprovechamos aquí el día.

Katz y Saioa en el puente Hien Luong, zona desmilitarizada (DMZ), Vinh Moc, Vietnam

Hue: Rage Against the Machine

Pasamos a ver el hotel; su nombre es Hoang Oanh Guesthouse. Nos enseña la habitación y no es genial pero para una noche pasa. Nos quedamos con ella. Cuando entramos a dejar las cosas nos damos cuenta de que está más sucia de lo que parecía, pero aquí alrededor no hemos visto otro hotel y nos viene muy bien para mañana.

Así que dejamos todo y preguntamos por una moto para alquilar. La señora primero nos pide 150.000 VND; le decimos que es muy caro, regateamos un poco, y al final la cogemos por 100.000 VND. Montamos en la moto, que está bastante trotada y se para sola, y vamos a ver primero la pagoda.

La pagoda Thien Mu es muy bonita; además, aquí está el coche del monje que se quemó a lo bonzo. Protagonista de una fotografía icónica de 1963, en una calle de Saigón el 11 de junio de 1963, la foto muestra el momento en que el monje budista Thích Quảng Đức, en protesta contra el maltrato del que era víctima su comunidad religiosa, se inmola.

💿 Curiosidad musical y artística

¿Sabías que Rage Against The Machine usó la impactante imagen del monje budista para la portada de su primer discazo?

Coche del monje Thich Quang Duc en la pagoda de Thien Mu, Hue, Vietnam

Tumbas imperiales de Hue

Luego decidimos ir a una de las tumbas imperiales, ya que Javier y Leire nos dijeron que la Ciudadela estaba inundada por dentro. Como de las dos que mejor ponen en la guía una está muy lejos, la decisión es fácil y nos vamos a la más cercana. Fotos de camino… no nos resistimos a las paradas fotográficas.

La Tumba Imperial Tu Duc es en realidad un recinto grande, con un lago y una isla en medio muy chula pero a la que no se puede acceder. Explicaciones 0. Así que no nos enteramos de mucho. Somos los últimos en salir.

Montamos en la moto y vamos a la Ciudadela a ver si nos da tiempo de verla por fuera con luz. De camino compramos fruta de ojos de dragón o longán. Nos da bastantes por 10.000 VND.

Tumba Imperial Tu Duc, Hue, Vietnam

Cena y recena en Hue

Hay trozos de camino con baches, tierra. Se nos hace de noche de camino. Vemos la muralla de la Ciudadela de noche. Y vamos a cenar; pedimos una tabla con carne, huevos y salsa y una pizza pequeña, además una limonada.

Pasamos por un supermercado y volvemos a la Ciudadela. En la explanada hay chavales sentados, otros patinando… Hora de volver al hotel.

Ciudadela de Hue de noche, Vietnam

Día 13: Marble Mountains, montañas de mármol en Vietnam

El tren llega puntual a las 5. Las butacas son cómodas y el viaje parece chulo, pero las ventanas están oscurecidas y me marea mirar por ellas; una pena porque no lo disfruto.

Llegamos a la estación de Danang y preguntamos en un hotel que hay junto a ella pero es carillo. Así que cogemos la primera calle que vemos y echamos a andar por ella. Hay mucho comercio, mucho puestecillo, pero ningún hotel. Vemos un hostel y entramos a preguntar; solo tienen dormitorios compartidos, pero está tan limpio que subimos a ver la habitación y al final nos quedamos aquí.

Se llama Hostel Pack’N Go, y es totalmente recomendable. Las «habitaciones» son tal cual en la foto: tu propio espacio cerrado con mini ventilador, mesa, lámpara y cama. Nos duchamos y vestimos, y preguntamos por las motos. Cogemos una y vamos hacia la estación.

Katz y Saioa en las Marble Mountains, Danang, Vietnam

Ya tenemos moto

Mientras yo entro a preguntar por el tren nocturno de mañana, Katz va a echar gasolina. Me atiende una chica un poco seria y sin ganas de molestarse en hacerse entender. Lo único que pillo es que no hay camas; el resto no la entiendo nada porque me lo dice en vietnamita y me lo repite igual. Cuando llega Katz volvemos a coger número y nos atiende otra chica.

A esta sí la entiendo: no hay cama en compartimento de 4, solo de 6. Así que compramos los billetes para mañana por la noche en compartimento de 6 y nos vamos. Ahora llueve; nos ponemos chubasqueros. Paramos en un Pizza Hut que hemos visto (y que después de ver la carta nos parece carísimo) y nos pedimos lo más barato que tienen: un menú que incluye 2 bebidas, ensalada y pizza a compartir.

Mientras esperamos, vemos pasar a gente por la calle vendiendo cosas parecidas a croquetas. Katz sale y compra a un señor como una croqueta redonda y 2 trozos de algo aplastado. La bola es de masa de churro rellena de castaña, muy rica. Lo otro también es masa churro pero ya está más pasado.

Katz y Saioa de camino de Danang a My Son, Vietnam

Las montañas de mármol: una maravilla

Y ahora rumbo a las Marble Mountains. Aparcamos junto a una tienda con la promesa de comprar algo luego (y así ahorrarnos el parking); compramos las entradas y a subir escaleras. Esta visita sí merece la pena.

Probablemente lo mejor sea empezar por la puerta 2, porque nosotros hemos empezado por la 1 y hemos visto lo más bonito e impactante lo primero, pero en cualquier caso es muy bonito. Compramos una botella de agua a la señora que nos ha dejado aparcar gratis junto a su tienda y vamos a ver si los otros templos son tan chulos. Porque se supone que hay más como esto que acabamos de ver… pero no.

Entramos en un templo budista que se llama Chùa Quán Thế Âm; tiene una cueva también. La entrada es gratis; pasamos y un señor nos señala dónde está la cueva. Nos ofrece alquiler de linternas por 50.000 VND, pero las rechazamos porque tenemos los móviles. Esta cueva impresiona porque está totalmente a oscuras.

El siguiente templo donde paramos, volviendo por la misma carretera pero en la acera de enfrente, sin más. Gratis también pero totalmente prescindible, aunque la gente que hay es muy maja. Nos dejan usar el baño gratis y sonríen continuamente.

Saioa en las Marble Mountains (Montañas de Mármol), Danang, Vietnam

Hoi An: pueblo de cuento en Vietnam

Y nos vamos a Hoi An; de camino oscurece. Yo me encuentro ahora ya mal; la garganta me molesta bastante. Llegamos a Hoi An y antes de aparcar Katz nota algo raro en la moto. La mira y es que la rueda de atrás está pinchada. Se va a intentar encontrar algún sitio donde lo arreglen. Al final le han cambiado la rueda; no se podía arreglar.

Aparca evitando pagar el parking de nuevo 😎. Vamos andando sin rumbo, siguiendo a los muchos turistas. El centro y la zona del río están muy chulos, con un montón de luces y velas. Pero hay muuuucha gente…

Nos cogemos una patata para cada uno, de las que cortan en espiral. Al final de la calle paramos en un bar que tiene cervezas a 5.000 VND, y Katz se pide un Cao Lau típico de aquí que yo ayudo a comer. No puedo más con mi garganta, así que nos vamos al hotel. A las 9 y poco de la noche estoy en mi cubículo ya lista para dormir con un ibuprofeno.

Panorámica del casco histórico de Hoi An de noche, Vietnam

Día 14: ruinas de My Son y ancas de rana

A las 8 me despierto; aviso a Katz y nos preparamos tranquilamente. Primero bajamos a cambiar dinero; compramos unas bolas en un puesto. La de azúcar por fuera es rellena de castaña; las 2 cubiertas de semillas están rellenas de judías.

Cogemos la moto y para las ruinas de My Son. Se hace largo el viaje; algún tramo de la carretera con tierra y baches. El polvo entra en los ojos; Katz para y compra unas gafas con cristales sin graduar, solo para proteger los ojos 😅. Lo mejor cuando a una chica se le cae de la moto el chubasquero y la perseguimos para devolvérselo… ¡no paraba la tía! Llegamos a las ruinas y empiezan a caer unas gotas, pero para enseguida.

Katz y Saioa en las ruinas del santuario de My Son, Vietnam

My Son: ruinas de los reyes Champa y ancas de rana

Hay un cochecito como de golf que te lleva gratis al comienzo del camino; son 2 km. Y hacemos el camino, sumergidos en ruinas, plantas, mariposas… ¡y mosquitos que me acribillan! Al final tardamos en verlas más de lo que pensábamos.

Hay bastantes templos en el Santuario de My Son; son de estilo hindú y están abandonados y medio en ruinas. Aun así el sitio está muy chulo; se construyó entre el siglo IV y el XIV por los reyes Champa para venerar al dios Shiva.

Cogemos la moto y hacia Hoi An. En el camino paramos en un restaurante porque aún nos queda casi 1 hora para llegar a Hoi An. Yo me pido una ensalada de gambas (gigante); Katz unos rollitos de pollo (¡un montón!), y para compartir y probar, rana. No sabe a mucho; algunas zonas como pollo, aunque con carne blanca como de pescado. Las raciones enormes.

Katz y Saioa entre los templos del santuario de My Son, Vietnam

Repetimos Hoi An y conducimos sobre un dragón en Danang

Ya ha oscurecido; al final llegamos a Hoi An de noche otra vez. Paseamos y llegamos al famoso puente cubierto, que cruzamos gratis gracias al consejo de Javier y Leire. Nos vamos a Danang, sin prisa, parando en el Puente del Dragón a echar unas fotos. En el hostel nos sacamos unas fotos con la chica de recepción, que nos regala un sombrero vietnamita.

Toca ir a la estación. Antes paradas para cenar y comprar avituallamiento, ya que no llegaremos a Mui Ne hasta mañana por la tarde. El tren llega puntual; buscamos nuestras literas y la verdad es que colocamos todo muy cómodo. Yo voy en la de media altura y Katz en la de arriba. Tapones puestos y a dormir.

Puente cubierto de Hoi An de noche, Vietnam

Día 15: media jornada de tren hasta Mui Ne

A las 6 y poco estamos despiertos; el paisaje está chulo. Pasamos el tiempo con el móvil y durmiendo a ratos con el traqueteo del tren. Los baños están muy guarros.

Unas galletas después llegamos a Muong Man, la parada más cercana a Mui Ne. Cuando salimos de la estación estamos en medio de la nada; no hay pueblo cerca a la vista, ni autobuses… solo taxis. Preguntamos y nos dicen que a Phan Thiet 300.000 VND, a Mui Ne 500.000 VND. Miramos un poco distancias y mapa, y decidimos coger taxi a la estación de bus de Mui Ne, pero con taxímetro.

Aquí alzado de bandera sale 5.000 VND, y luego cada km hasta 30 sale 16.500 VND. Total, que se pasa la estación, y cuando vemos bastantes hoteles y comercios y le decimos que pare, la carrera sale por 440.000 VND. Comenzamos a buscar hotel. Preguntamos en varios; nos quedamos en uno que casualmente es el más barato, pero la habitación está genial.

Puente del Dragón de Danang de noche, Vietnam

El Puente del Dragón en Danang ⬆.

Buscando hotel por Mui Ne

Después de la ducha nos damos cuenta de que la habitación está plagada de mosquitos. Katz pide un spray antimosquitos y casi lo gasta… ¡casi morimos nosotros antes que los mosquitos!

Un rato de internet; Katz ve un hotel al que ponen muy bien, así que decidimos ir andando a verlo. El paseo al final lo hacemos en 2 horas. Al comienzo del paseo hay muchos restaurantes de hoteles, con platos caros y pequeños; luego ya más comercio de aquí.

La dueña del Minh Anh Garden Hotel con Katz, Mui Ne, Vietnam

Spoiler: si lo que buscáis es un hotel básico y limpio, os recomendamos este. La dueña es un encanto, y si te quedas más de una noche te hace buen precio. ¡Y para desayunar te cocinas tú lo que quieras, pero ellos ponen los productos! Hay pan, aceite, huevos, cebolla, fruta, mantequilla y mermelada, café y té… Se llama Minh Anh Garden Hotel.

Por fin encontramos hotel (y moto) en Mui Ne

Llegamos al hotel Minh Anh Garden; le pedimos ver la habitación. Katz le pregunta si tiene desayuno incluido, y la entendemos que sí, que nosotros nos lo podemos cocinar. La habitación está increíble. Hay una pareja italiana alojada que nos explica que el desayuno nos lo hacemos nosotros pero que el hotel pone los ingredientes… ¡qué nivel!

Directamente le decimos que nos reserve 2 noches: de 250.000 que cuesta por noche nos lo deja en 450.000 VND por hacer 2. La moto por día sale 120.000 VND, pero al cogerla 2 días la deja por 100.000 VND el día. ¡Mañana nos vemos! Quedamos con la chica que como tarde a las 9 de la mañana estamos aquí.

Y ahora toca volver; primero para coger fuerzas nos cogemos una limonada cada uno. Y a mitad de camino, Katz se coge la mitad de un helado Thai que llaman ellos. Está rico, pero para mi gusto sabe demasiado a leche. Y a la habitación a descansar y dormir…

Katz y Saioa con la gente del pueblo cerca de las Dunas Blancas de Mui Ne, Vietnam

Gente maja en Mui Ne ✌ 👍.

Día 16: el desierto en Vietnam, ¡casi salgo volando!

Nos levantamos; yo con alguna picadura más, y nos ponemos a andar al nuevo hotel. A mitad de camino paramos y nos comemos dos bocadillos de tortilla con lechuga y tomate y dos limonadas.

Katz se va con la moto al otro hotel a coger las mochilas; yo me quedo haciendo la colada. Dejo la ropa tendida y bajamos a desayunar. Katz se curra una tortilla francesa con tomate y cebolla, y entre pan y pan nos sabe muy rica.

Katz y Saioa en las Dunas Blancas de Mui Ne, Vietnam

Las Dunas Blancas de Mui Ne

Recojo casi toda la ropa que ya está seca, y a la moto. Atentos a no entrar en el centro por la policía; damos un pequeño rodeo por una carretera que va paralela. Dirección: las dunas blancas.

Cuando el GPS ya marca poco para llegar, paramos y compramos un par de cervezas en un super de una pareja de señores muy majos. Y al llegar a las dunas un señor nos indica por donde entrar… poco después nos damos cuenta de que por aquí vas directo a pagar una entrada de 15.000 VND por persona. Hay otro camino antes, como unos 100 m, por el que escapas a la taquilla.

Pero nosotros anduvimos lentos. Toca pagar también 5.000 VND por aparcar la moto. Subimos a las dunas y andamos un rato por ellas. Se hace duro con el calor que hace, y aunque al principio la cerveza ayuda a empezar a andar, luego cuesta subir las dunas. Decidimos coger un quad.

Panorámica del desierto de las Dunas Blancas de Mui Ne, Vietnam

¡Y voló! Quad por las dunas de Mui Ne

Hay 2 opciones: una que sale 400.000 VND con un quad más lento que conduces tú por el camino que te marca otro que va delante. Y la segunda opción sale 600.000 VND con un quad más potente con conductor, para subir y bajar a toda leche. Esta segunda es la que nosotros cogemos, junto con un plástico a 40.000 VND para deslizarnos por alguna duna.

Montamos y lo primero nos lleva rápido pero bien a la duna con el plástico. Primero Katz; no baja nada, se queda parado… luego yo. Me pasa lo mismo; nos ponemos como dice el chico y no hay forma de resbalar… lo dejamos y nos montamos para el recorrido por las dunas.

Va a toda leche, subiendo y bajando incluso por lo más inclinado. Nos puedes ver tragando arena en quad por las dunas de Mui Ne ahí. Yo que voy sentada la última, por momentos creo que voy a salir volando, pero consigo mantenerme. Está divertido pero se hace corto. Vuelta al centro; compramos una botella de agua donde «los Señores», y a la playa. Katz se da un baño.

Salida de las Dunas Blancas de Mui Ne al atardecer, Vietnam

Las Dunas Rojas

Cuando sale vamos rápido a las dunas rojas. Pero entre que llegamos, aparcamos y empezamos a subir, el sol ya se esconde y no lo vemos. Aun así el color es increíble. Parece polvo naranja como el de los Cheetos. Pues nada, mañana habrá que volver…

Una buena ducha y a cenar. Pedimos ensalada con atún, pizza y hamburguesa. Todo rico; nos saca un par de trozos de sandía de postre.

Panorámica de las Dunas Rojas de Mui Ne al atardecer, Vietnam

Día 17: a la búsqueda de las hadas en Mui Ne

Nos levantamos y vamos al Fairy Stream. Son las 7.15 de la mañana; el sol ya le está dando. Bajamos por el lado contrario de la entrada de pago del puente; hay bastante agua así que hay que ir descalzo o con escarpines o chanclas.

No tardamos mucho en hacer la ruta; en una media hora a paso lento parando para sacar fotos hemos llegado al final. Consejo: merece la pena ir pronto, ya que a nuestra vuelta ya viene cantidad de gente. Creo que las 7 de la mañana, que es a la hora en que nosotros fuimos, es la mejor hora en esta época del año.

Nos paramos a ver unas avestruces (es un lugar donde puedes montar en ellas). En el hotel, desayuno y a refrescarnos un poco en la habitación. Decidimos ir al centro de Mui Ne, a ver la zona pesquera. Aparcamos la moto junto al mercado y empezamos a andar por callejuelas.

Katz y Saioa en el Arroyo de las Hadas (Fairy Stream), Mui Ne, Vietnam

El puerto y la policía de Mui Ne

Llegamos a un local donde hay mujeres limpiando pescado (menuda agilidad) y al lado la zona pesquera. El olor es penetrante. Es bonito ver tantos barcos de color, pero la zona está realmente sucia. Vuelta a la moto y para la playa, que hoy nos vamos a dar un chapuzón con este calor.

Saliendo del pueblo viene una moto con dos polis de frente y nos paran. ¡Mierda! Nos piden el carnet internacional, que no tenemos, y además no nos serviría de nada ya que aquí se necesita el A para conducir cualquier moto. Pero ya estábamos avisados, y Katz me había dicho lo que pensaba hacer si nos paraban, así que pongo cara de circunstancias y escucho atenta.

Katz le dice al poli que no es posible, que ya hemos parado abajo y hemos pagado la multa. El poli nos pregunta que dónde; Katz le indica más o menos la dirección donde nos han dicho en el hotel que se pone la poli a multar. El poli pregunta que cuánto hemos pagado; Katz le responde que 1 millón. Nos mira, sonríe, y nos dice que sigamos… ¡Jajajaaaa nos hemos librado de la multa!

Puerto pesquero de Mui Ne, Vietnam

Puesta de sol en las Dunas Rojas

Paramos cerca de una duna que vimos ayer; nos metemos al agua y descansamos un poco en los pareos. Hay algunos pescadores cerca. Cuando empieza a bajar el sol vamos hacia las dunas rojas. Pero hoy no hay puesta de sol chula; hay una nube que tapa…

Nos estamos comiendo un montón de arena con el viento que hace; ya no se nos ve ni la piel… ¡y el sol va y baja por detrás de la nube! Está bonito el sitio, pero los colores de ayer fueron alucinantes y no es lo mismo… igual mañana hay que probar de nuevo. Así que comenzamos de nuevo la ruta entre dunas (baja = diversión, sube = no puedo más) y llegamos donde unos franceses se están tirando en plan croqueta.

Lógicamente Katz no se va a quedar con las ganas así que… ¡para abajo! Cuando acaba de rodar veo que está descentrado, no sabe para dónde mirar, y cuando se levanta para venir donde yo estoy va dando tumbos del mareo. Conclusión según Katz: divertido pero no recomendable; se ha comido un montón de arena, y sus ojos también se han llevado una gran parte.

Panorámica de las Dunas Rojas de Mui Ne desde lo alto, Vietnam

Cena, accidente y masaje

Al hotel y ducha muy necesaria para quitarnos la arena de encima; luego al restaurante a cenar. Yo me pido noodles con cerdo y Katz ensalada con huevo y atún. Muy rico todo.

Al hotel; mi pelo aún con arena. Hemos decidido quedarnos a dormir mañana también aquí y coger pasado el bus a las 7 para Saigón. Estamos en recepción preguntando unas cosas cuando oigo un golpe en la calle y salimos corriendo… una moto ha caído y con ella la pareja que iba montada.

Pero se están levantando y están bien; son del hotel, y es que al girar han puesto el intermitente pero no han pitado… Vietnam y el claxon. Vamos al local de masajes de al lado del hotel y nos damos dos masajes thai. Las chicas se nos suben de pie a la espalda y todo; hacen daño. A dormir con la espalda dolorida…

Puesta de sol en las Dunas Rojas de Mui Ne, Vietnam

Día 18: Mui Ne, seguimos motorizados en Vietnam

Hoy no madrugamos; día tranquilo sin más plan que playa y atardecer en las dunas rojas. Vamos hasta las dunas rojas a ver qué color lucen, pero ha amanecido hace rato y no vemos el color anaranjado del primer día. Aunque hay unas vacas muy simpáticas por las dunas.

Así que volvemos al centro de Mui Ne a una tienda de teléfonos; Katz necesita uno. Miramos pero no nos convencen. En el hotel reservamos la noche de hoy y el bus de mañana, y avisamos que hoy cogemos la moto también.

Vacas pastando en las Dunas Rojas de Mui Ne, Vietnam

Móvil nuevo y ruinas de Po Sah Inu

Katz ha visto que en una tienda de Phan Thiet tienen un móvil que le gusta, así que salimos hacia allá en moto.

Teléfono en mano, vuelta a Mui Ne; pero como vemos que de camino hay una torre, pasamos por allí. Es la Torre Po Sah Inu. Entrada de los dos y moto: 32.000 VND.

Hace mucho calor; después de descansar bajo el ventilador de la habitación salimos a la playa.

Katz y Saioa en las ruinas de la Torre Po Sah Inu, Phan Thiet, Vietnam

Playa desierta con cangrejos y mosquitos

Llegamos a la playa; extendemos pareos y cerveza fresca con cacahuetes: esto es todo un lujo. Katz baja a la orilla a terminar su cerveza. Cuando miro mi pierna, veo la derecha plagada de puntos negros… doy un manotazo y me cargo a un mosquito, del que sale sangre… ¡mi pierna ha quedado con un montón de picaduras!

Le digo a Katz; estamos un rato en el agua pero nada más salir nos vestimos y para el hotel, aquí no puedo estar que me comen. Hay bastantes nubes; nos quedamos sin ver las dunas rojas con sol rojo.

Pescadores en la playa de Mui Ne, Vietnam

Buena despedida de Mui Ne

Katz me cuenta las picaduras y solo en la pierna derecha tengo más de 30. Hoy para cenar decidimos ir a un food court que hay en mitad del pueblo.

En uno de los puestos cogemos la hamburguesa de chorizo con queso, que contra todo pronóstico está muy rica. De otro cogemos una pizza pequeña margarita, rica también, y de otro diferente costillas de cerdo a la barbacoa. ¡Menudo festín y qué rico todo! ¡Hemos acertado! Volvemos al hotel, dejamos la moto y preparamos las mochilas para tenerlo todo listo mañana. Y a 😴💤

Playa del centro de Mui Ne al atardecer, Vietnam

Día 19: Ho Chi Minh, la antigua Saigón y capital de Vietnam

A las 6 suena la alarma. Desayunamos pan con mantequilla y mermelada, café y té, y a la puerta. Cinco minutos después llega el bus. Un poco estresante la entrada; se ve que ya van un poco tarde y meten prisa para todo, pero por fin nos instalamos en nuestros sitios en la parte alta de los asientos.

La llegada a Saigón un poco caótica; nos deja en una calle con bastante tráfico, tanto de coches y motos como de turistas y locales.

La estación de autobuses queda bastante cerca; vamos hacia allí preguntando en los hoteles que nos encontramos, todos a un precio bastante alto. Consultamos en la calle paralela y nos quedamos en el más barato que no está mal, el Minh Khang Hotel.

Tráfico de motos en Ho Chi Minh (Saigón), Vietnam

El Museo de la Guerra de Ho Chi Minh

Nos dirigimos lo primero a la estación de buses, donde nos informamos del bus que va al aeropuerto. Luego nuestro destino es el Museo de la Guerra, la única visita anotada que nos interesa de la ciudad. Junto al hotel compramos dos trozos de pizza y empezamos la ruta de hoy.

De camino el GPS nos hace meternos por alguna callejuela; en una de ellas venden unos fritos que no sabemos muy bien qué son, pero compramos. Creemos que es masa de plátano rebozada y frita… nada ligerito. Vemos la inauguración de una tienda con dragones y bailes y música, y llegamos al museo. Pero veo que cerca hay un Lotteria, y hace calor… ¡2 helados para el cuerpo!

Y al Museo de la Guerra, donde al entrar cogemos un folleto informativo para enterarnos un poco más. Empezamos por la tercera planta y vamos bajando. Increíble museo totalmente recomendable; fotografías y comentarios para estar un buen rato. A nosotros la visita nos lleva casi 3 horas.

Pegatina del Museo de la Guerra de Ho Chi Minh, Saigón, Vietnam

De paseo por Saigón

¿Y ahora? Pues miramos en el GPS para ir al centro comercial Saigon Square. Un par de jugos de caña antes de entrar para coger fuerzas. Nos pide 15.000 VND por cada uno y nos lo deja en 20.000 VND por los dos.

El Saigon Square es como el MBK de Bangkok, con muchísimas tiendas de todo tipo y pasillos muy estrechos. No hacemos compras; lo dejamos para mañana que veremos más centros comerciales. Así que volvemos al hotel andando de nuevo, ya todo oscuro. Vemos la catedral de Notre Dame.

Compramos cena para llevar a la habitación. Yo unos noodles de vegetales con gambas; Katz una lasaña y una hamburguesa. Y cenamos, ducha y a dormir.

Museo de la Guerra de Ho Chi Minh, Saigón, Vietnam

Día 20: de compras en Saigón

Nos levantamos y volvemos a recoger todo. Dejamos las mochilas en recepción; no las volveremos a ver hasta la noche… ¡el día se nos va a hacer eterno! Primero hay que coger fuerzas, así que desayunamos fuerte.

Y empezamos nuestra ruta yendo primero al centro comercial Russian Square. Muy parecido al Saigon; solo que en algunos puestos no se regatea.

Aprovechamos la fuente que tienen fuera y nos echamos agua en la cabeza; hace muuuucho calor. Siguiente Saigon Square 2… ¡está cerrado! Ahí no hay nada, solo una explanada. El próximo es el An Dong Market. Llegando paramos en un bar y tomamos una cerveza; estamos que no podemos más del calor y son las 12.

Moto aparcada en la calle de Ho Chi Minh (Saigón), Vietnam

De mercado en mercado

Pasamos poco tiempo en este mercado; no vemos nada interesante, parece más de venta al por mayor… están ordenando un montón de mercancía. Decidimos coger un bus para ir hacia la calle de las compras de los deportes. No tenemos que esperar ni 10 min al bus y llega.

Vamos mirando el GPS y nos bajamos lo más cerca posible. Justo enfrente vemos un mercado; entramos y Katz compra una mochila. En la calle de los deportes nos sacamos una equipación de la Roma para un sobrino.

Y a otro bus; ahora dirección Diamond Plaza. El Diamond es tipo El Corte Inglés. Justo empieza a caer una tormenta de la leche así que aprovechamos y pedimos aquí en la zona de comidas dos platos. Yo pido noodles fritos estilo thai; Katz vegetales fritos.

Katz y Saioa en el bus público de Ho Chi Minh (Saigón), Vietnam

Tarde de centro comercial en Saigón

Ha parado de llover; salimos rápido que hace muchísimo frío del aire acondicionado. Volvemos al Saigon Square y pasamos aquí el resto de la tarde. Volvemos andando hasta el hotel; recogemos mochilas y vamos hacia la estación de autobús.

Preguntamos y nos indican dónde está el bus. En menos de una hora estamos en el aeropuerto. Tenemos reservado el mismo hotel donde nos alojamos la primera noche, así que vamos a tiro hecho, recorriendo la misma calle que hace poco más de 15 días tanto nos llamó la atención.

Estamos reventados, ¡qué ganas de coger la cama! Entramos; el recepcionista no es el mismo que el del otro día. Nos dice que no tenemos reserva, que no la encuentra. Son más de las 12.30 de la noche y a las 5 tenemos que levantarnos. Al final, no muy convencido, nos da las llaves de una habitación después de discutir con él un buen rato. Ducha y a dormir… ¡estamos muertos!

Árbol de Navidad transportado en moto en Ho Chi Minh (Saigón), Vietnam

Día 21: otra escala en China, unas horas por Xiamen

Madrugón. En recepción está el chico que nos atendió la otra vez; nos pide disculpas. Tenían la reserva y él la había archivado. En el aeropuerto, pasamos los controles y al avión medio dormidos. Llegamos a Xiamen pasadas las 11 de la mañana; se ven muchas nubes.

Estamos muyyyy cansados, pero al menos hoy está todo abierto. Preguntamos en la oficina de turismo qué podemos ver y nos recomienda la zona de las Universidades. Pero… también nos dice que Xiamen Airlines tiene una sala VIP para sus pasajeros. Tomamos nota mental para después pasarnos por allí.

Dejamos las mochilas en consigna y cogemos el bus que nos indican. Bajamos del bus sin saber muy bien dónde estamos, pero vemos el mar y vamos hacia allí. Hay un largo paseo marítimo junto a la playa; una pena que no haga buen tiempo para pegarnos un baño.

Panorámica del paseo marítimo de Xiamen, China

Rodaje en Xiamen

Al final del paseo dos chicos nos interrumpen el paso, diciéndonos que esperemos 5 minutos por favor. Katz no les entiende y se piensa que nos quieren vender algo; intenta seguir adelante. Logro entender, o tengo la suerte de adivinar, que lo que nos quieren decir es que ¡están grabando una película!

Volvemos al bus tranquilamente; estamos reventados y hoy no damos más. En el aeropuerto vamos al mostrador de Xiamen, donde nos dan claves wifi para el aeropuerto y un papel para que nos dejen entrar en la Sala VIP de Xiamen, por tener una escala larga con ellos.

Si llegamos a saber esto el otro día… Hay refrescos, algo de picoteo y sillones mullidos y cómodos… ¡Además hay unas tumbonas! Así da gusto; pasamos allí el rato hasta la hora del embarque. El vuelo lo pasamos dormidos.

Katz y Saioa en la sala VIP del aeropuerto de Xiamen, China

Día 22: escala de unas horas en Ámsterdam y fin de viaje

Aterrizamos en Ámsterdam antes de las 9 de la mañana. Tenemos nuestro vuelo a Bilbao a las 20.30, así que nos espera una larga jornada en Ámsterdam. Mochilas a cuestas; compramos los billetes de tren y… ¡Ámsterdam allá vamos! Lo primero, a comer unas buenas patatas made in Ámsterdam en el sitio llamado Mannekenpis. ¡Están riquísimas!

Pero el tiempo no nos acompaña. Hace fresco y llueve. Y nosotros con los sombreros vietnamitas puestos 😎. Hemos decidido ir a ver el EYE Filmmuseum. Para ello hay que salir por la parte trasera de la Estación Central, desde donde salen unos ferries gratuitos al otro lado del río.

Nos entretenemos un ratillo por allí; si te gusta ver películas tipo documental en versión original es tu sitio, puesto que con la entrada puedes entrar a ver alguna de ellas.

Saioa en el EYE Filmmuseum de Ámsterdam, Holanda

El partido del Athletic en Ámsterdam

Después solo callejeamos sin rumbo; entramos en el supermercado a comprar chocolate y waffles típicos de aquí, y ya se nos ha pasado la mañana.

Buscamos algún sitio donde pongan en la tele el partido del Athletic y encontramos uno. Aquí echamos las 2 horas siguientes con un par de cervezas. Otra ración de patatas más para despedirnos y rumbo al aeropuerto, donde descansamos sentados hasta que sale el avión.

Otra aventura más acabada… ¡Queremos la siguiente ya!

Panorámica de la Estación Central de Ámsterdam, Holanda

📍 Conclusión de nuestro viaje a Vietnam: tres semanas por libre

Han sido tres semanas intensas recorriendo Vietnam de norte a sur por nuestra cuenta. El país nos ha regalado una variedad de paisajes, culturas y experiencias difícil de igualar: desde las playas paradisíacas de Phu Quoc y las aguas de la bahía de Bai Tu Long, hasta la magia nocturna de Hoi An, el misterio de las cuevas de Phong Nha y el desierto de dunas de Mui Ne. A pesar del turismo masivo —el punto negro del país— y de algún susto con la policía y las motos, nos llevamos en la mochila recuerdos para toda la vida y la hospitalidad genuina de su gente.

✅ Lo mejor del viaje

  • Ver el plancton bioluminiscente en las playas de Phu Quoc de noche.
  • Pasear en barca por Tam Coc y descubrir las cuevas de Phong Nha.
  • Conducir en moto por las Montañas de Mármol y el puente del Dragón de Danang.

❌ Lo peor del viaje

  • La masificación turística, especialmente notable viniendo de destinos menos explotados.
  • El susto con la policía de Mui Ne y el accidente con la moto.
  • Algunos trayectos largos en sleeping bus que se hicieron eternos.

💰 Presupuesto aproximado del viaje a Vietnam por libre

Viajar por libre por Vietnam en transporte público, moto y bus cama es una opción excelente para ajustar costes. En este recorrido de 22 días desde Phu Quoc hasta Ho Chi Min (Saigón), gastamos un total de 1.235 € cada uno, incluyendo vuelos y absolutamente todos los gastos del viaje.

Concepto Gasto por persona
Vuelos intercontinentales e internos 535 €
Alojamiento, comida, transportes y excursiones 700 €
Total del viaje (22 días) 1.235 €

📽 Vídeo de nuestra ruta: tres semanas por Vietnam por libre

¡Desde las playas de Phu Quoc hasta Saigón pasando por Ha Long, Hoi An y las dunas de Mui Ne! En esta lista de reproducción te mostramos nuestra aventura paso a paso en moto y transporte público por Vietnam.