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DIARIO: Once días en RUMANÍA por libre

Aquí dejamos el DIARIO de nuestro viaje por RUMANÍA durante once días por libre. Teníamos muchas ganas de visitar Rumanía y otros países carpáticos, pero no sé por qué los lugares fríos se nos resisten… Por fin encontramos vuelos económicos y pudimos acomodar unas vacaciones de algo más de una semana. Tras pensarlo mucho nos decidimos por alquilar coche, especialmente por ser invierno y la incertidumbre de poder llegar a algunos lugares en transporte público.

Creemos que acertamos, pues algunos sitios eran algo remotos y tener coche nos facilitó el viaje bastante. Tanto para llegar a estos lugares como para buscar alojamiento sobre la marcha, ya que no llevábamos nada reservado. Tomamos un vuelo de Santander a Bucarest y condujimos directos hasta Sebes para dormir. Luego visitamos Sarmizegetusa, un asentamiento de la antigua Dacia, y Gârda de Sus para ver al día siguiente montañas nevadas y glaciares.

Continuamos por los famosos monasterios pintados de la zona de Bucovina y llegamos hasta Sighișoara pasando por el místico Lago Rojo. De allí a Brașov y Bușteni para hacer algo de senderismo por los cárpatos. Por supuesto que estando en Transilvania no podías obviar la leyenda de Drácula y algún castillo. Terminamos donde empezamos, visitando Bucarest, la capital.  El viaje ha sido una experiencia excelente, comida super sabrosa, gente amable, paisajes increíbles y una histora reciente y ancestral interesantísima.

Viajamos del 20 al 31 de Enero de 2023, con frío y nieve. En este viaje por Rumanía nos gastamos cada uno un total de 545 euros de los cuales 52,5 fueron en vuelos, 69 en el coche y el resto en gasolina, entradas, tours, alojamientos y comida.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre

Ese es el recorrido de nuestro viaje por Rumanía, a continuación el DIARIO de once días en RUMANÍA por libre:

DÍA 1: SALIMOS DE BILBAO A RUMANÍA, TOCA CONDUCIR

Pasamos a buscar a nuestra sobrina Nahikari y una amiga. Casualmente viajan también a Rumanía, sólo que menos días, pero salimos en el mismo vuelo de Santander. Llegamos pronto al aeropuerto, control policial para revisar el DNI, y pasamos a un «pasillo de espera», porque no es ni una sala. El personal de Wizzair no pone ningún problema por las mochilas, vamos andando al avión como con Ryanair. Volamos separados como en Ryanair y después de despegar Nahikari y Katz se sientan juntos. Yo me echo una siesta.

Una vez en Bucarest, nos separamos. Ellas van a coger el bus al centro y nosotros coche de alquiler para todos los días. Hemos cambiado algo de dinero en el aeropuerto por si acaso, aunque el cambio es malo. Llamamos a la compañía y vienen a buscarnos. ¡Hace calor en la calle, hay 18⁰ y nosotros con todas las mochilas llenas de ropa térmica! Hemos alquilado con Surprise. Creo que con diferencia la compañía más quisquillosa con la que hemos alquilado nunca, y con la que más hemos tardado en todo el papeleo. Más firmas que para una hipoteca. En fin, salimos ya bastante más tarde de lo esperado de Bucarest.

Se ha nublado y empieza a refrescar. Durante el camino, cuando ya ha anochecido, vemos unas luces blancas en el cielo, son alargadas, como si fuesen dos fluorescentes… no sabemos qué puede ser. (Parece que pudo ser la constelación de satélites Starlink del tarado de Musk). Después de pillar atascos, e ir por carreteras en plan autovía, otras de un sólo carril y por algun camino de monte, llegamos a nuestro alojamiento con 0⁰. Estamos en Pensiunea Cerbului en Sebes. Para menos de 400 kilómetros hemos tardado unas 6 horas.

0003. Saioa, Pano, Pensiunea Casa Cerbului, Sebes

DÍA 2: CONDUCIENDO POR LA ANTIGUA DACIA

Cuando nos levantamos está amaneciendo. Al salir de la habitación vemos que hay café para servirnos, nos tomamos un poco pero está templado tirando a frío, así que montamos al coche y nos ponemos en marcha. Primero, al supermercado a comprar desayuno. Aquí en la entrada de los supermercados hay máquinas de café, que se agradecen porque hace frío. Estamos a 1⁰.

Después buscamos una casa de cambio en Sebes y cambiamos a Ron (lei). Ya con todo hecho, ponemos rumbo a nuestro destino: Sarmizegetusa. Toda esta zona era la antigua provincia Dacia de Roma. Y vamos conduciendo un Dacia Logan 🥁. La verdad es que según nos acercamos la carretera se va poniendo peor y con más nieve. Al principio hay rodadas, luego se van camuflando con la nieve. El paisaje alucinante, todo blanco. Estoy emocionada, y Katz preocupado por si no hay nadie y nos quedamos atascados. Dejamos el coche en lo que el GPS pone que es un parking, hay un kilómetro andando a la zona. Blanco y más blanco. Precioso.

0063. Pano, Sarmizegetusa

SARMIZEGETUSA, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

Cuesta un poco subir con la nieve, pero cuando llegamos vemos que hay guías y un chico en la taquilla. La entrada son 15 lei por persona, un chico nos acompaña para mostrarnos el camino. El sitio es curioso y el entorno es flipante. Sarmizegetusa era el centro militar, religioso y político más importante de los dacios. Quedan pocos restos, pero merece mucho la pena venir y ver esta maravilla. Encima la nieve y el invierno lo hacen más especial.

De vuelta al coche, retrocedemos y paramos en Orastie a comer. Muy rica la comida en el restaurante Noblesse junto a la catedral. Al acabar de comer, rodeamos la catedral y echamos un vistazo a su interior. Luego ya sólo quedan varias horas de coche hasta llegar a nuestro siguiente destino, Scarisoara. No tenemos alojamiento reservado. Lo que vemos en Booking sale bastante caro, así que nos toca mirar al llegar. De camino, subiendo un puerto con muchas curvas por el que no hay apenas tráfico, vemos un zorrillo en la carretera. Un zorrillo rojizo que se nos queda mirando un poco y escapa rápido.

Seguimos al GPS y cuando estamos en el pueblo de Garda de Sus bajo a preguntar en un hotel pero me dicen que está completo, todo por señas, no hablan inglés. Decidimos seguir hacia la cueva siguiendo al GPS, pero la carretera se pone fea. Tan fea que decidimos volver a Garda de Sus y buscar ahí. Preguntamos en alguno y al final nos quedamos en mamá Uta por 130 lei. Tiene un restaurante, así que bajamos a cenar y tomamos unas costillas y un par de salchichas. Excelente decisión, es que no hay nada malo en la cocina Rumana.

0055. Katz y Saioa, Sarmizegetusa

DÍA 3: CARRETERAS NEVADAS CUEVAS, GLACIARES Y CASCADAS

Nos levantamos y bajamos al desayuno. Nos traen el café y el cola cao llama la atención, con nata y bolitas, muy bonito. Luego nos traen mi crepe de Nutella, que está rico, y el Papanasi que se ha pedido Katz con queso y Nutella. El queso no me va mucho, pero el Papanasi con la Nutella está para morirse. Es parecido a un donuts recién hecho, con masa como de churros. Pedimos la rasqueta a uno de los currelas porque ha nevado un poco esta noche y tenemos el limpia con nieve y hielo. Montamos y a la cueva.

La subida es preciosa, una carretera llena de nieve sólo con el hueco que ha dejado la quitanieves. Luego ese hueco pasa a ser el de las rodadas de los coches de los valientes que han subido. Te aseguro han sido muy pocos. Llegando ya al parking hay una cuesta, Katz intenta subirla pero imposible, así que empieza a hacer camino subiendo un poco cada vez. Como vienen coches, les deja pasar y ellos nos abren camino. Hay que decir que pone que hay un parking justo antes de esa cuesta, cuesta 5 lei, pero en su lugar sólo hay una buena capa de nieve. Aparcamos junto a un muñeco de nieve que alguien se ha currado, y subimos el camino a la cueva.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre Restaurante Mama Utah, Garda de Sus y Scarisoara

LA CUEVA DE SCĂRIŞOARA CON UN GLACIAR DENTRO

La entrada a Scărișoara son 10 lei, y hay que bajar un montón de escaleras que pese a ser metálicas no resbalan. Las vistas desde las escaleras son increíbles, se ve la abertura de la cueva y el bosque alrededor. Antes de entrar se ve parte de la antigua escalera que daba acceso a la cueva… totalmente destrozada. Esta cueva es la única en Europa con un glaciar dentro, está chulo. Eso sí, la pasarela por donde se visita está poco cuidada. Es de madera con un montón de zonas heladas que resbalan. Con cuidado no tiene peligro y merece la pena.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre 0157. Katz y Saioa, Cueva de Scarisoara

CUEVA DE LA PUERTA DE IONELE

Al volver al coche los árboles están empezando a descongelarse, y nos cae nieve en la cabeza. Ahora conducimos de bajada casi hasta el pueblo, a la cueva de la Poarta lui Ionele. En su interior hay una cascada que sólo se forma cuando llueve o hay deshielo. Es algo diferente, aunque el recorrido es cortísimo. La cueva recibe el nombre  de Ionele por un antiguo Robin Hood que habitaba en la zona… o eso dicen.

Al coche de nuevo, y carretera hacia Salina Turda, aunque con parada en un supermercado donde compramos algo de comer. Llegamos a las 16:30 a las salinas y ya no dejan entrar, cierran a las 17:00. Nos da un poco pena pero también pereza quedarnos a dormir por aquí para verlo mañana, así que nos vamos. Esta noche la pasamos en Bistrita, en la Pensiunea Old sheriff que está en las afueras pero muy muy bien.

Salimos a cenar por Bistrita, aunque lo que vemos es de take away. Después de un buen rato de traducción y ayuda por parte de los empleados, salimos con nuestra cena para el hotel. Verduras a la brasa, sopa, ensalada, patatas, pan y focaccia. Muy rico todo. Vemos al Athletic perder contra el equipo de Florentino, así que yo paso y me duermo en el descanso.

0202. Saioa, Poarta lui Ionele

DÍA 4: BISTRITA Y MONASTERIOS PINTADOS DE BUCOVINA

Salimos a primera hora del hotel para hacer una visita rápida al centro de la ciudad de Bistrita. Dejamos el coche aparcado en zona céntrica y gratuita, y andando no hay más de 10 minutos a la Plaza Central. Pasamos junto a un parking con unos grafitis muy chulos que nos adelantan lo que veremos en la plaza, las casas y la torre de la iglesia. Las casitas de colores y soportales, de mercaderes de los siglos XV y XVI, son bonitas. Tan sólo es únicamente una calle de esas casas y el resto es normal.

La iglesia está de obras, con lo que apenas se ve la torre y nada más, ni siquiera se puede entrar. Buscamos por la peatonal que hay al lado alguna cafetería para tomar un café. Katz se coge un hojaldre relleno de queso típico que no le hace mucha gracia, y pillamos dos cafés para llevar. Así desayunamos en el coche con bollería que tenemos, aunque para cuando llegamos al coche el café está templado tirando a frío, ¡y eso que han sido unos minutos!

Carretera y manta como se suele decir, aunque la manta la cambiamos por la calefacción del coche, que se necesita. El paisaje ya no está nevado, de hecho vemos montañas nevadas a lo lejos durante la ruta y paramos a hacerles foto, son espectaculares. La ruta de hoy nos lleva a ver varios de los monasterios pintados que hay al norte de Rumanía, católicos ortodoxos, y que son Patrimonio de la Humanidad.

0252. Saioa, Pano, Grafiti, Bistrita

EL MONASTERIO PINTADO DE MOLDOVITA, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

De camino al primero paramos a una anciana autoestopista y la acercamos unos kilómetros hasta casa. Este monasterio se llama Moldovita. Tiene parking gratis junto a él, y la entrada son 10 lei que cobra una monja. Su atuendo es aún más impactante que el de las monjas de la iglesia católica, o quizás es porque estamos menos acostumbrados.

El monasterio es precioso, las pinturas se conservan muy bien, no en vano está rodeado de muros del monasterio. Eso sí, se ve bien claro dónde pega el frío, ya que una de las paredes está blanca en contraste con las pinturas de las demás. Lo rodeamos, entramos dentro donde está prohibido hacer fotos. Muy diferentes a las iglesias católicas, éstas tienen todo su interior pintado, no hay un espacio sin pintura. Cuando vamos a salir preguntamos a la monja que vende las entradas si podemos coger agua de un pozo que hay junto al monasterio, y nos dice que sí.

Así que vamos al coche y cogemos la garrafa, volviendo a entrar a rellenarla para placer de Katz. También nos quedamos mirando a un pájaro carpintero que le ha dado por subir a la cúpula del monasterio y a ratos intenta picarlo. Junto a este monasterio hay baños, son de pago pero únicamente cuestan 1 leu, y siempre viene bien un baño con papel.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre 0269. Saioa y señora autostop, Carretera de Bistrita a Monasterio de Moldovita

EL MONASTERIO PINTADO DE SUCEVITA, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

El siguiente monasterio que vemos es el de Sucevita. La temperatura al llegar aquí ha caído en unos cuantos grados, ahora estamos a -3, con la niebla echada y un frío de narices. Entramos, otros 10 lei, y está bonito. Rodeado también por murallas, se conserva bastante bien, y el interior es como el resto, plagado de pinturas. En este recinto está incluido con el precio de la entrada un museo, donde se pueden ver varios libros antiguos. No está mal, sobre todo para escapar del frío durante unos minutos. Al salir rodeamos un poco la muralla por el exterior hasta un cementerio que hemos visto. El cementerio de Sucevita es antiguo pero está bien cuidado, es bonito.

0290. Pano, Iglesia junto a Monasterio de Sucevita

EL MONASTERIO PINTADO DE ARBORE, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

De nuevo en el coche, ahora nos dirigimos a una población, Arbore, donde está el monasterio menos turístico de todos. Cuando llegamos, esto se nota. La puerta del monasterio de Arbore está cerrada y tenemos que entrar cruzando el cementerio. No hay nadie para cobrar entrada. Este es más pequeño, y no se puede entrar a su interior, pero a cambio subimos a la torre del campanario que está abierta. Es la fachada peor conservada, al no tener murallas rodeándolo está totalmente blanca. Pasamos por un par de supermercados a ver si hay comida hecha para poder comprar algo, que ya vemos que se nos está haciendo tarde, pero son pequeños y no tienen.

0312. Katz y Saioa, Monasterio de Arbore

EL MONASTERIO PINTADO DE VORONET, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

Así que seguimos la ruta planificada para ver el siguiente monasterio, el de Voronet. Junto a él hay algún puesto de comida rápida como langos. El langos es una especie de masa de pizza frita con queso (o lo que tú elijas) por encima, típico de Hungría. En este monasterio hay un cartel a la entrada recordando que no se puede entrar con tirantes ni manga corta, ni con pantalones cortos. Ni chicos ni chicas. Otros 10 lei para las arcas de los monasterios, y pasamos a verlo.

La verdad es que son todos muy parecidos entre sí. Las pinturas son escenas bíblicas, y lo que les diferencia es el color predominante en ellas, pero para nuestros ojos son prácticamente iguales. Al volver al coche revisamos itinerario, queremos dormir de camino al Lago Rojo y nos queda un monasterio por ver. Nos pensamos si ir, pero ya que estamos a sólo 15 minutos, decidimos pasar a verlo.

0324. Monasterio de Voronet

EL MONASTERIO PINTADO DE NEAMT, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

Es el Monasterio Neamt. Cuando llegamos ya se ha hecho de noche, sólo hay otra pareja visitándolo. Nadie cobra entrada, aunque entendemos que por el día sí se cobrará. A pesar de estar oscuro, tienen luces iluminándolo y se puede apreciar bastante bien sus pinturas. Este es el que mejor aspecto tiene a pesar de que dicen es el más antiguo, aunque también se nota que está bastante restaurado. Por este parking hay muchísimos gatos que vienen a que les des comida y acaricies.

Cogemos el coche decididos a cenar en Piatra Neamt y continuar una hora de coche para dormir más cerca del lago, pero el tiempo empieza a empeorar. Nieva un poco, pero sobre todo hay muchísima niebla y no se ve a un metro. Los kilómetros se nos hacen eternos. Vemos un par de zorrillos blancos que nos salen a las luces y conseguimos no atropellar. Una vez en la ciudad, buscamos por internet un restaurante con buena pinta y que esté abierto, y vamos a cenar.

El elegido es Cocosul de Aur, un restaurante de esos a los que no solemos ir. Elegimos tochitura y costillas de cerdo. Brutales los platos, la carne para flipar. Echamos un ojo al alojamiento más económico que vemos por internet en la ciudad, ya que con el tiempo que hace mejor dormir hoy aquí, y vamos hasta él en coche. Aunque vamos sin reserva, tienen habitaciones libres y bien de precio. Éxito.

0345. Katz, Monasterio Neamt

DÍA 5: LACUL ROȘU Y OTROS COLORES EN SIGHIȘOARA

Cuando recogemos todo y salimos al coche, flipamos. Está todo nevado. Menos mal que dejamos el coche debajo de una tejavana y no tiene mucha nieve encima… Después de comprar un rico desayuno en el supermercado, nos toca un ratito de coche hasta llegar al Lago Rojo. Hay parking gratuito junto a él con varios restaurantes y bares. Hace un frío que te cagas en la zona. Se ven partes de lago congeladas, bajamos con ganas a la orilla a pesar del frío helador. Este lago es famoso por los árboles petrificados que hay en él, aunque ahora como tiene bastante agua no se aprecian tanto. De cualquier forma el entorno es muy bonito y merece la pena una visita si te pilla de camino.

Vemos que hay un mirador a mano derecha, así que para allí vamos. Pasamos junto a una burbuja tipo iglú-biblioteca, una idea que me parece de 10, muy chula. Aunque ahora mismo igual se te quedan los dedos congelados leyendo o te quedas atascado en el barro que tiene alrededor. Para llegar al mirador hay que un cruzar río, y ¡oh sorpresa! el puente ha desaparecido. Hay un par de troncos atravesados en el cauce, pero yo ni me acerco. Katz lo intenta dubitativo, hasta que ve cruzar a una cuadrilla de chavales. Ya le parece más seguro, acaba cruzándolo y subiendo al mirador. Al bajar me dice que no se veía mucho mejor de lo que ya hemos visto, así que me quedo más tranquila. Otro vistazo al Lago Rojo, y al coche que se está más calentito.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre Katz y Saio, Lago Rojo

SIGHIȘOARA, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

Llegamos a Sighișoara sobre las 13:30 y dejamos el coche en una zona gratuita, cerca de la zona alta de la ciudad. Subimos a lo alto, para llegar a la Iglesia de San Nicolás y demás edificios en la colina, subimos por las escaleras cubiertas. La llamada Scara Şcolarilor del siglo XVII es muy curiosa con esa galería formando un pasillo. Pateamos la colina, recorremos el cementerio, y bajamos al coche. Picamos lo poco que tenemos comprado, y ponemos rumbo a un mirador que ha encontrado Katz. Bueno, no es un mirador en sí, sino una colina enfrente de la ciudad desde donde se ve una buena panorámica de la misma. El coche hay que dejarlo a un lado de la carretera, y el sitio se llama observatorul «Lunca Poștei».

0378. Sighisoara desde Mirador Mic punct de belvedere

Hay que subir una colina a través del monte, y desde aquí se ven las casitas de colores de la ciudad, la colina con la iglesia y el cementerio… muy bonito. Al volver al centro aparcamos el coche junto a un puesto de flores que atiende un señor que nos oye y se pone a hablar con nosotros. Ha vivido en España, en Alicante, pero se volvió porque la hija abrió este puesto. Me hace gracia que cambiaba la palabra «bonito» por «guapo» para todo 😍. Subimos a la zona del centro de las casitas de colores por la parte de atrás de unas casas, un semi callejón estrecho con escaleras. A medio camino, nos para una señora que baja por ellas y se pone a hablar con nosotros.

0366. Saioa, Escalera Cubierta, Sighisoara

LOS COLORES DE MIMI Y EL EMPALADOR

Se llama Mimi, tiene 70 años y habla inglés muy bien, se nota que tiene amigos ingleses. Estamos unos minutos de charla con ella, arreglando el mundo, y nos despedimos deseándonos lo mejor con dos besos. Tiene una vitalidad alucinante y el pelo de colores, aunque dice que 3 son pocos, que normalmente lleva 5 colores en el pelo. Paseamos entre las casas de colores, me tiene flipada, me encanta este sitio. Todas las casitas de diferentes colores, una decorada con osos de peluches, unos rincones preciosos. Y en la plaza del casco antiguo está la casa Vlad, donde nació Vlad Tepes, el empalador que dio origen a la leyenda de Drácula.

Antes de que empiece a anochecer vamos a nuestro alojamiento y dejamos el coche aparcado al lado. El alojamiento está bien, sólo que la habitación es la más grande en la que hemos estado hasta ahora y se nota. Hace más fresco, y eso que la calefacción está a tope. Salimos a hacer merienda cena en un restaurante que vemos cerca, se llama Paul Food. Katz se pide un plato de pasta a los 4 quesos y una hamburguesa. Para mi una hamburguesa. Está muy rica, pero el precio de la comida es más elevado que lo que hemos pagado hasta ahora. Se nota que es una ciudad más turística que otras.

0370. Saioa, Pano, Cementerio de la colina, Sighisoara

DÍA 6: CIUDADELA RUPEA Y CASTILLO DE BRAN

Al salir del alojamiento vemos que ha nevado. En 15 minutos llegamos a un supermercado para desayunar y luego vamos a pasear por el centro de nuevo. No podíamos irnos de Sighișoara sin dar otra vuelta por esta ciudad tan bonita. Nuestra siguiente parada del día es Cetatea Rupea, un pueblo o más bien una ciudadela que ha encontrado Katz por internet y nos pilla de paso. La verdad es que la visita a su interior es muy sin más. Lo bonito es la ciudadela y sus muros vistos desde abajo, pero bueno, la entrada no es cara.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre 0493. Katz y Saioa,Cetatea Rupea y Castillo de Bran

Vamos a visitar el Castillo de Bran. Esta zona es la más turística de Rumanía por encontrarse más cerca de la capital. No tenemos intención de entrar, ya que hemos leído en diferentes blogs que el interior del castillo no merece la pena. Pero finalmente acabamos apoquinando los 55 lei, unos 12 euros, que cuesta la entrada por persona y haciendo el obligado turisteo. Encima empieza a nevar, así que yo encantada. Sorpresivamente nos gusta bastante. El patio interior del castillo de Bran es precioso, y aunque las salas no tiene una decoración que sobresalga, ya sólo el patio y las vistas del castillo desde sus jardines merecen la pena.

Eso sí, hay que tener en cuenta que este no es el verdadero castillo de Drácula, el “pobre” Vlad Tepes más conocido como el empalador sólo pasó aquí un par de días. El castillo original de Drácula es el de Poenari. Pero como está medio derruido desde hace años y su acceso a través de 1500 escaleras es dificultoso para el turismo, se decidió dar a conocer el de Bran para popularizar su visita. Y lo han conseguido, estábamos muchos más guiris de los que hemos visto en el resto de Rumanía.

0508. Katz y Saioa, Castillo de Bran

RASNOV Y BRASOV, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

De camino a Brasov paramos en Rasnov, ya que desde el coche hemos visto su ciudadela y queremos hacer una visita que parece chula. Aparcamos y subimos andando una cuesta por el lado contrario al funicular, donde a media cuesta por cierto hay un parque temático de dinosaurios llamado Dino Parc. Cruzamos la puerta de la ciudadela y no encontramos a nadie, ni turista ni cobrador de entrada, nada. La rodeamos y vamos a dar al funicular, donde vemos que está cerrado desde febrero de 2020 por obras de restauración… por eso no había nadie.

En fin, bajamos al coche y vamos hacia Brasov. Llegamos ya cuando ha anochecido y vamos directos a Zorba the Greek, un garito griego que hemos visto que pone gyros. Compramos un par y los comemos en el coche. El mío de verduras está exquisito. Les preguntamos a los del restaurante y nos dicen que podemos dejar el coche allí aparcado y que es gratis, no hace falta pagar por el parking. Así que mochilas a la espalda, y con un paseo de 15 minutillos llegamos a nuestro alojamiento de hoy. Las instrucciones las tengo en el móvil, y sin ver a nadie estamos ya en nuestra habitación. 😴

0539. Katz y Saioa, Rasnov

DÍA 7: CÁRPATOS DE BRASOV Y BUSTENI

Salimos ya con las mochilas y vamos al coche, que dejamos aparcado un poco más céntrico en el parking de un supermercado. Desayunamos ahí de nuevo y vamos a ver un poco Brasov antes de salir para Busteni. Comenzamos por su muralla y las torres que están bastante bien conservadas. Hay un parque con juegos infantiles que nos llama la atención, ya que tiene diferentes “instrumentos” para hacer música. Pasamos por su Sinagoga, a la que no podemos entrar. Vemos la que anuncian como una de las calles más estrechas de Europa, y que en su día se utilizaba de paso para los bomberos. Hoy en día está cubierta de grafitis, y es bonito verla.

En la zona del centro vemos la Iglesia Negra, llamada así porque sus muros se quedaron negros después de un incendio que sufrió en 1689. Junto a ella está la plaza central, con el viejo Ayuntamiento reconvertido en museo, y desde la cual sale una calle peatonal con conocidos comercios. A pesar de estas tiendas, la calle es muy bonita, los edificios son bajos y de colores. Además aún están puestas las luces de navidad (aunque a estas horas no están encendidas), lo que hace que tengan un puntito chulo. Antes de continuar el viaje, vamos a intentar subir a un mirador que hay en un monte en las afueras de la ciudad. Katz lo ha visto por internet y oye, vamos a mover un poco el culo.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre Brasov

CÁRPATOS DEL SUR, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

Empezamos un poco mal ya que nos equivocamos de camino, pero nos damos cuenta rápido y volvemos sobre nuestros pasos para coger el camino correcto. Las cuestas son enormes, bastante inclinadas. El suelo está nevado y helado a partes iguales. Cuando llegamos a una zona despejada con un telesilla, decidimos seguir la ruta del telesilla monte a través para hacerlo más rápido. La verdad es que ver los telesillas sin funcionar, ahí parados, da un poco de yuyu. Parece una peli apocalíptica. Después de un buen ratito de subida, llegamos a la estación del telesilla. Hay un chico y dos perros custodiandola.

La verdad es que las vistas eran mejores a mitad de camino, ya que se ha echado la niebla y se ve poco. Por ello, decidimos no seguir más allá con otra ruta que habíamos visto, y bajamos por el camino señalizado por el que comenzamos a subir. Nos ponemos hasta arriba de barro al bajar, ya que el hielo se ha derretido y ahora es barro. Casualmente ya cerca del coche vemos una arroyo en el que podemos pegar un lavado rápido al calzado.

0595. Telesilla, Bunloc

CARTOFI PRAJITI Y GIGI, DIARIO DE Once días en RUMANÍA por libre

La caminata nos ha abierto el apetito, y tenemos antojo de patatas. Vamos directos a un centro comercial donde nos atiborramos a patatas fritas. Por cierto, hay una máquina que hace algodón de azúcar de diferentes colores y formas… ¡Me encanta! Sólo nos queda una hora escasa para llegar al siguiente punto de nuestra ruta: Busteni.

No llevamos alojamiento reservado, y vamos a buscar un alojamiento particular que vemos en google maps. Lo encontramos y tienen sitio, ¡genial!. Hace frío y ha empezado a nevar, así que decidimos cenar aquí. Gigi, la propietaria, nos hace una cena de pasta con bacon riquísima, un platazo con el que quedamos satisfechos.
Luego vemos el partido del Athletic junto con un chico que está ayudando a hacer obras en la casa y que es un poco nazi por así decirlo. Es un ultra del Steaua pero entre el pedo que lleva y la difucltad de entendernos por el idioma no nos queda claro si del CSA Steaua București Fútbol o Fotbal Club FCSB.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre 0604. Saioa, Máquina algodón azúcar en Brasov y Gigi

DÍA 8: COCHE SEPULTADO EN BUSTENI Y CASTILLOS RUMANOS

Alucinamos cuando despertamos y miramos por la ventana de la habitación. Está todo blanco, muy nevado. Se ve que no ha parado en toda la noche, veremos qué podemos hacer hoy. Lo primero es lo primero, y bajamos andando al centro a desayunar. Comprobamos que hay una buena capa de nieve en las calles y el coche. Al volver pedimos pala y cepillo al vecino de al lado para intentar limpiar un poco el coche y la carretera, a ver si conseguimos moverlo. Con mucho cuidado y mucho miedo, salimos a la carretera con la vista puesta en el GPS en dirección al Castillo de Peles.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre 0672. Katz, Busteni

CASTILLOS DE PELISOR, DE PELES Y MIÉRCOLES

Hay que pagar parking en toda la zona de alrededor, 10 lei 2 horas. Al ir andando hasta el castillo vemos otro que hay cerca, el Castillo de Pelisor. No para de nevar, además de forma copiosa. Es una maravilla. El entorno, con todos los árboles blancos, la nieve… Pagamos la entrada de 60 lei y entramos a ver el Castillo de Peles por dentro, es la entrada básica que sólo incluye la planta baja, pero con eso es suficiente. El interior del castillo no difiere mucho a los castillos que se pueden visitar en otras zonas de Europa como Francia, que de eso tiene mucho. Lo llamativo de este castillo es que es el primero que tuvo electricidad y la muy necesaria calefacción.

Volvemos al centro de Busteni, donde aparcamos apoquinando de nuevo, y comemos un langos de aperitivo para llenar el buche temporalmente. Se quedan fríos demasiado rápido por lo que no los disfrutamos demasiado. Como vemos que hay un castillo cerca y aún son las 14:30, decidimos ir andando hasta él. Se llama Castillo Cantacuzino. Nuestra sorpresa es que al entrar vemos que es la Academia Nevermore de la serie de «Miércoles» de la famila Addams.

Por cierto no la hemos visto y habrá que ver, ya que he hecho una encuesta en instagram y han salido varias personas que la han visto y les ha gustado, mi hermana incluida. Como cobran entrada y no nos interesa demasiado entrar a otro castillo, damos media vuelta al centro y subimos con el coche al alojamiento. Pasamos la tarde de relax, al calor del hogar y volvemos a pedir a Gigi la cena. Hoy nos hace filetes de pollo rebozados con queso, una ensalada de col, y patatas. Muchísima cantidad, y todo riquísimo.

0646. Katz y Saioa, Castillo de Peles, Busteni

DÍA 9: MONTAÑA RUSA EN LA NIEVE Y BUCAREST

Alucinamos al levantarnos. El coche tiene aún más nieve que ayer, y hoy no ha pasado la quitanieves. Así que después de desayunar toca volver a coger la pala y quitar la nieve de alrededor del coche. Pero antes de irnos, Gigi nos ha hablado de un «roller coaster» aquí en Busteni. ¿Una montaña rusa en la nieve? Lo buscamos y está a 15 minutos andando, así que vamos hacia allí. Hay bastante gente que va a esquiar, pues es una zona con muchas pistas de esquí. Nosotros vamos a echar un ojo y cuando vemos la atracción no dudamos… ¡compramos entrada!

Está rodeando la pista verde, no nos dejan montar a los dos en el mismo asiento y nos recomiendan montar cada uno en uno. Está genial, mola mucho mucho… aunque un poco acojonados al principio frenamos un poco. Como nos ha gustado mucho, compramos otra entrada para cada uno y volvemos a montar disfrutando a tope. Es una experiencia genial, nos ha gustado mucho. Y la entrada son 10 lei, 2 eur, menos mal que Gigi nos ha dicho que existía esto, hubiese sido una pena no venir estando tan cerca.

Sobre las 11 de la mañana nos vamos ya de Busteni rumbo a Bucarest. Aunque nuestra idea era quedarnos por Sinaia, subir algún funicular y hacer alguna ruta de senderismo, no estamos preparados para este tiempo. Y tampoco creemos que vaya a haber muchas vistas, con la niebla que hay echada… hoy al menos se ven un poco las montañas, pero es que ayer sólo se veía blanco alrededor. Así que decidimos irnos a Bucarest. De camino paramos en un cementerio muy pintoresco.

0699. Pano, Iglesia, Rumanía

PASEO DE 10 KM POR BUCAREST NEVANDO

Hay bastante tráfico pero menos que el día de salida y no tanto como habíamos leído. El coche se ha limpiado un poco por la nieve de estos días, así que nos ahorramos el lavarlo de momento. Vamos hacia la zona de nuestro alojamiento, cerca de Gare de Nord, y justo al lado de la estación vemos una zona de parking con algún hueco donde dejamos el coche. Es gratis, así que aquí se quedará este par de días. Avisamos a Alex, el chico del alojamiento que hemos cogido para esta noche, y subimos a su casa. La habitación muy bien, además tiene unas sábanas calentosas a tope.

Hoy queremos tomárnoslo con tranquilidad y no hacer nada esta tarde, así que buscamos un restaurante cercano para ir a comer. Cuando llegamos al restaurante está cerrado, y seguimos andando hasta un parque. Una cosa lleva a la otra, y como estamos “cerca” del Arcul de Triumf ya vamos y lo vemos. El arco original se hizo para conmemorar la independecia de Rumanía, pero tras sucesivas reconstrucciones el actual conmemora la victoria de Rumanía en la Primera Guerra Mundial y la coronación de Fernando y María.

«Cerca» del Arco del Triunfo comienza otro parque con un lago y nos acercamos a ver si está helado. No lo está, solo un lateral. No ha parado de nevar en todo el rato, pero nevar a saco, con unos copos gigantes. Vamos hacia el alojamiento buscando algún sitio que nos apetezca para cenar. Cuando encontramos uno que nos apetece es solo para llevar y no nos dejan comer en un rincón, así que pasamos. Al final entramos al supermercado, y como Alex nos deja usar la cocina, nos hacemos una super cena en casa.

DIARIO Once días en RUMANÍA por libre Katz y Saioa, Bucarest

DÍA 10: BUCAREST FREE TOUR Y PARLAMENTO

Desayunamos sin mucha prisa, hemos contratado un free tour en el centro pero empieza a las 10:30, así que no hace falta madrugar. Tenemos 1 hora andando al centro, durante la cual vemos algún edificio casi derruido y el tranvía que mola mucho por el carácter viejuno que tiene. Llegamos con media hora de antelación al punto de encuentro y nuestro guía Jesús ya está ahí. Mientras llega la gente vamos a tomar un café y usar el baño en un bar cercano, nos meten una clavada de la leche.

El tour está muy bien, vemos parte del casco antiguo, nos cuenta un poco la historia de Rumanía y de la ciudad, y llegamos hasta el Parlamento. Además, nos da un par de consejillos que llevaremos a cabo si podemos. Hemos usado freetourinbucharest.com. Tenemos una hora para entrar a la visita guiada del Parlamento, no se puede visitar por tu cuenta. Pasamos por un restaurante de comida rápida cercano donde pedimos un kebab que creo que es el mejor kebab de mi vida. Y el más grande también, medio kilo de kebab brutalísimo.

PALACIO DEL PARLAMENTO RUMANO EN BUCAREST

La visita al Parlamento no es muy larga, apenas una hora incluyendo la entrada pasando por el arco de seguridad. Más o menos nos dicen que vemos un 4% del edificio, es que es gigante, muy espacioso y luminoso. Es el segundo edificio más grande del mundo, el más pesado y más costoso. Les sale tan caro mantenerlo, que alquilan salas y salones para lo que sea, y aún así no se usa todo el edificio, una pena. De hecho vemos que en un salón están haciendo la fiesta de lo que parece una boda. La visita es muy interesante. A tomar nota que en la entrada hay baños gratuitos. Cuando salimos del Parlamento hemos entrado un poco en calor, pero aún tenemos los pies un poco helados de andar por la nieve todo el día. Para calentarlos volvemos andando a casa.

Hoy tenemos planazo, nos vamos a ver el partido del Athletic contra el Celta en un pub irlandés a 15 minutos del alojamiento. Así que sobre las 7 salimos con nuestras camisetas, que por cierto hemos llevado puestas todo el día y por el frío ni una foto hemos hecho, y cenamos viendo el partido. 4 jarras de cerveza, verduras salteadas, fish and chips con un pescado rico rico y un plato de patatas, todo unos 20 eur… lo malo es que perdemos. Al final del partido se nos acerca un inglés a hablar con nosotros, está alucinado porque estamos nosotros en ese bar, y otro chico del Celta. Nos pregunta que porqué estamos en Rumanía, si nos está gustando y charlamos un rato. Gente maja.

0746. Katz y Saioa, Parlamento, Bucarest

DÍA 11: ÚLTIMO DÍA EN BUCAREST

Hoy el día amanece más despejado, la nieve se derrite en las calles. Seguiremos el primer mandamiento o consejo de Jesús, nuestro guía de ayer. Vamos al mercado de Obor a probar los mici, una especie de salchichas aplastadas con la mezcla de diferentes carnes y especias. Cogemos sólo uno para probarlo, es pronto y queremos seguir su segundo mejor consejo más tarde, comer un menú en el centro. El mici está muy rico, lo ponen con una salsa de mostaza suavecita, y hubiésemos podido comer varios. De camino al centro tenemos otra horita, compramos un par de libros curiosos de segunda mano para regalar y paseamos sin prisa. Vamos hasta la Plaza del Patriarcado, donde visitamos la Iglesia y el Palacio por fuera. Están bastante bonitos.

De ahí a comer al Restaurante Hanul lui Manuc, por mandamiento de Jesús. Este restaurante, desde donde empiezan los free tours, ofrece menús diarios de lunes a viernes por 31,50 lei. La verdad es que la cantidad está bien, no es excesiva pero es barato, así que nos parece que está muy bien y muy rico todo. Y para despedirnos de Rumanía como se merece, vamos a la búsqueda de un papanasi de postre. Pero no del típico, sino del papanasi anti tradicional de nutella. Lo encontramos y es un placer, aunque estaba mejor el que Katz se pidió en Mama Uta. Volvemos andando al alojamiento para bajar esta comida, el postre más bien. Recogemos las mochilas y ponemos en el GPS rumbo al aeropuerto para entregar el coche.

0756. Terrasa Obor, Bucarest

DEVOLUCIÓN DEL COCHE EN SURPRICE

Al principio nos ponen problemas porque según ellos, el coche está muy sucio por dentro. Eh ¿pero qué me estás container? Está limpio y nos parece una injusticia. Al final, después de un poco de discusión de Katz con los dueños, que se quejan que lo que ellos reciben por el alquiler del coche es muy poco, nos dicen que no nos cobrarán la limpieza. Pero no nos dan ningún recibo de nada, habrá que confiar. Han pasado semanas y todo correcto, son fiables.

Nos viene a buscar al aeropuerto una minivan para llevarnos al hotel, eso sí, tarda un ratazo, yo tengo que entrar dentro del aeropuerto porque hace un frío que pela. Mira que ningún día he pasado tanto frío como en estos momentos. Una buena ducha caliente para entrar en calor, y dejamos las mochilas listas para mañana, que hay que madrugar para coger el avión de vuelta.

0721. Grupo free tour, Bucarest

DÍA 12: SALIMOS DE RUMANÍA A BILBAO

Nos despertamos a las 4:45 am porque oímos salir a los de la habitación contigua. Aunque habíamos quedado en coger el transfer de las 5:20, aprovechamos y salimos para coger el de las 5 e ir con más tiempo por si acaso. ¡Sorpresa! Ha estado nevando por la noche y sigue nevando, ¡está todo blanco! La verdad es que en el aeropuerto pasamos rápido el control de seguridad. Entramos al avión de WizzAir sin problema por las mochilas. Katz se pilla asiento de emergencia y yo me quedo en su asiento de ventanilla. A Katz el vuelo se le hace muy largo, a mi no porque duermo al menos un par de horas 😂.

Lo que sí se me hace eterno es el control policial en Santander, sólo hay dos ventanillas y toca estar un rato. Ahí me doy cuenta de que he olvidado mi gorro en el avión. Avisamos y sorprendentemente lo encuentran rápido y me lo traen sin apenas esperar. Ya sólo queda volver a Bilbao, porque aunque nos llamamos Salimos de Bilbao, a veces «salimos de las afueras de Bilbao«, en este caso de Santander.

0256. Katz y Saioa, Grafiti, Bistrita

No olvides consultar las recomendaciones oficiales para viajar a Rumanía. Esperamos que te haya servido el DIARIO de once días en RUMANÍA por libre. Y ya sabes, si quieres hacernos un comentario puedes encontrarnos en TwitterInstagram y Facebook, en todos nos llamamos @SalimosDeBilbao. Si te ha gustado este post puedes compartirlo en cualquiera de las redes sociales con los botones de aquí abajo 👇🏽

 

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