📅 Revisado y actualizado en 2026El diario de dos semanas en Malasia y Borneo por libre incluye la visita a Kuala Lumpur. Tras un montón de escalas y trasbordos llegamos directamente a Mabul, una isla ideal para bucear.
Después continuamos recorriendo la provincia de Sabah, en la parte malaya de Borneo en busca de flora y fauna. Pasamos por Sukau, el río Kinabatangan, Sepilok, Kota Kinabalu y Kuala Lumpur. Tuvimos la suerte de ver por el camino orangutanes, monos narigudos, varanos, luciérnagas o la rafflesia, la flor más grande del mundo.
Viajamos del 18 de octubre al 2 de noviembre de 2024, con mucho calor, muchísimo calor. Utilizamos varios vuelos internos y diversos medios de transporte público. En este viaje por Malasia, y principalmente por su parte de Borneo, nos gastamos cada uno un total de 1.555 euros. 601 € en vuelos y el resto en transportes, excursiones, comidas y alojamientos.
🗺 Mapa con la ruta por Borneo de dos semanas
Aquí te dejamos el mapa con nuestra ruta por Malasia de dos semanas, en el que visitamos el Borneo malayo y Kuala Lumpur.
Día 1, 2 y 3: Salimos de Bilbao a Borneo
Salimos de Bilbao destino Borneo y el primer vuelo de Bilbao a Barcelona tiene 4 horas de retraso, por lo que pedimos cambiarlo al de mañana a primera hora. Llamamos a Iberia y nos lo cambian sin problema. Toca madrugar mañana.
Cuatro aviones para llegar de Bilbao a Semporna
Vamos temprano al aeropuerto y en el mostrador nos dicen que el cambio del billete está mal hecho, pero lo corrigen en el momento. Una vez en Barcelona aprovechamos a dormir 4 horitas en el hotel que ya teníamos pagado. Vamos en bus de línea hasta El Prat de Llobregat pero la vuelta al aeropuerto la hacemos andando. Teníamos ganas de probar cómo llegar andando al aeropuerto de Barcelona desde El Prat de Llobregat. Se tarda poco más de 30 minutos, aunque antes paramos en un super a comer y comprar avituallamiento.
Antes del primer vuelo escuchamos los 4 bacalaos del Athletic contra el Espanyol y nos montamos en el avión dando saltos de alegría. Volamos con Saudia Airlines hasta Kuala Lumpur con escala en Yeda. El primer trayecto es de 5 horas y nos dan comida a elegir entre arroz con pollo o pasta, que por cierto está bastante buena. Después nos dan un picoteo variado.

Experiencia volando con Saudia Airlines
Ya en Yidda o Jeddah, hay multitud de tiendas y restaurantes para las escalas aunque hay poco que hacer. El aeropuerto se ve muy moderno, pero todas las sillas tienen reposabrazos, mal si hay que dormir por aquí. El wifi funciona a ratos en la zona de puertas, no en la zona central. Son menos de 3 horas pero se hacen largas.
El segundo tramo hasta Kuala Lumpur es con la Saudia también y aprovechamos a dormir bastante. De cena un trozo de pizza y luego un desayuno bien completo. Elegir entre pollo con verduras, arroz con pollo o huevos revueltos con salchichas y patata. Además en la bandeja, hay un poco de fruta y un yogurt de mango.
Por cierto, para entrar en Malasia hay unos tornos con lectores electrónicos y nos quedamos sin sello en el pasaporte. El siguiente vuelo se retrasa de las 18.05 a las 19.30, pero gracias a eso nos da margen a cambiar dinero y comprar una SIM de 60 GB por 39 Ringgit malayos, 9 € al cambio. Volamos con Air Asia que tiene menos espacio aún que Ryanair y no ofrecen nada de comida ni bebida. Llegamos a Tawau a las 22:22, no encontramos mucha cola en el control de pasaportes y salimos rápido del aeropuerto. Nos sellan los pasaportes, pero no sé si porque Katz se lo pide o porque tenían que hacerlo.
Al salir miramos para pillar taxi o similar. Aquí funcionan las apps Grab y Maxim que cuestan 89 y 80 Ringgit (MYR) respectivamente. Un chico nos ofrece el traslado en van compartida por 30 MYR y en 15 minutos ya estamos en marcha. Salimos a las 23:23 y en menos de una hora ya estamos en el alojamiento de Semporna.

Día 4: De Semporna a Mabul
Madrugamos pero me pasa una cosa curiosa, el baño compartido está en la planta de abajo. Al regresar tras la ducha de rigor me quedo atrapada entre ambos pisos, la puerta se ha cerrado y no puedo abrir. Menos mal que Katz me oye y viene a abrir poco después 😀. Vamos dando un paseo hasta la oficina del centro de buceo.
Antes de salir de Bilbao apalabramos el buceo en Mabul con SipadanBorneo, más conocidos como Mabul Backpackers. Se han portado muy bien y nos han guardado la reserva sin hacerles adelanto de dinero. Debemos 2.640 MYR, por 3 noches de alojamiento y comidas, traslados en barca hasta Mabul, y 8 buceos incluyendo el de refresh.
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Esperamos un poco y llega el bote a recogernos. Nos calamos un poco con los botes de la lancha. Mientras esperamos a que esté lista la habitación nos dan de comer. Hay buffet de arroz, pescado frito, ensalada de col y pollo con patatas al curry. Nos apuntamos al buceo de refresh de las 14:30.

Primer buceo en Mabul
El primer buceo muy bien. Vemos nudibranquios, 2 tortugas enormes, un pez piedra grande y otro pequeño, peces ángel y mariposas gigantes, pez globo, pez pipa gigante negro, caballito de mar que parece una rama, peces payaso, 1 barracuda… una gozada.
Volvemos al alojamiento y ya tenemos la habitación disponible para pegarnos una buena siesta. Pasamos el resto de la tarde en el muelle desde el que vemos a simple vista estrellas de mar, erizos, una raya pequeña de las azules, y una eagle ray.
La cena es básicamente lo mismo que para comer. Arroz blanco, carne con patatas, ensalada de col y pescado con salsa. Vamos pronto a dormir que estamos reventados, aunque están de fiesta en el comedor y nos despiertan cantando karaoke hasta las 23:30 💤.

Día 5: Día de buceo en Mabul
Nos levantamos a las 6:45 para desayunar, que hay hambre. Hay pan de molde de maíz, mermelada muy dulce, noodles y huevos fritos. Nos quedaba pan de Barcelona y nos hacemos un bocata de huevos para llenarnos más. La comida no está mal, pero es repetitiva y si algo no te gusta no hay mucha alternativa. Anoche Katz tuvo que comerse una galleta, y eso que era el primer día.
El primer buceo es a las 8:30 y nos toca Bohan como dive master. El grupo lo completa Alena, una chica suiza que es dive master, y una pareja de Bélgica. El segundo buceo es prácticamente seguido, en Seaventures. Es una antigua plataforma de extracción petrolífera reconvertida a un hotel. Es horrible pero hay vida alrededor. Hemos visto pez piedra, pez escorpión, peces globo, el pez cocodrilo y varios peces león, una pasada.
No quedaba comida al llegar pero las chicas de la cocina nos han guardado pollo con patatas y zanahoria al curry, arroz y ensalada de vainas. Suficiente para pasar el resto de la tarde en el muelle y echando la siesta. Disfrutamos de nuevo de un precioso atardecer, aunque nos quedamos con el de Ometepe como el atardecer más bonito del mundo.

Un pez en el oído durante el buceo nocturno
A las 18:00 nos llaman para el buceo nocturno. Este ha sido uno de los mejores: vemos 2 tortugas gigantes, 2 calamares, uno de ellos cazando un pez, 1 sepia, 1 pulpo montando piedras a su alrededor, un gran pez globo, un cangrejo coco, una planta eléctrica, una pequeña estrella de mar flotante como de plumas, caracoles, gambas, un nudibranquio, un pez payaso grande azul con puntos blancos, un pez trompeta…
La anécdota del buceo vino cuando se me mete en el oído un pez chiquitito y no lo puedo sacar. Tuve que avisar a Bohan, el divemaster, para sacarlo. Una vez en el bote echo hasta el desayuno del mareo, pero ha merecido la pena. Para cenar lo mismo pero diferente: arroz blanco con pescado que dicen es atún, ensalada de vainas y patatas del guiso de pollo. Nos relajamos en el muelle y a dormir.

Día 6: Otro día completo buceando en Mabul
Salimos con el primer buceo, a las 8:30, con gente que viene para hacer snorkel. Entre ellos, dos chinas muy graciosas y muy torpes. Era la primera vez que hacían snorkel. Cuando saltamos al agua se ponen a quitar las etiquetas y plásticos de sus máscaras nuevas. Las pobres no sabían usarla y se intentan poner las gafas con la nariz por fuera y la goma del tubo por fuera de los labios. Un poco show pero al menos saltaron al agua e hicieron un poco de snorkel.
Nuestro buceo no está mal pero es un buceo de corriente. La corriente es fuerte y nos lleva a bastante velocidad siguiendo una pared de coral. No podemos parar a ver nada ya que la corriente nos lleva rápido pero es una buena experiencia. Lo paso bastante mal para subir al bote debido al oleaje. Es por eso que nos recomiendan esperar al buceo de las 14:30 en lugar de ir en el de las 11:30, a ver si el agua se calma algo. Comemos y otra vez al agua.
Nos hemos quedado con ganas de más tras este segundo buceo y aprovechamos para hacer snorkel por el muelle del hotel. La playa de al lado es privada y cuesta 50 MYR la entrada, así que nos tiramos por la plataforma de nuestro palafito. Vemos muchísimos erizos y estrellas de mar, 2 morenas, una de ellas blanca, 3 rayas pequeñas azules de puntos, 2 peces cubo, peces ángel… está genial. La única novedad para la cena es berenjena en vez de ensalada. Pena que hoy vuelve a haber karaoke party y nos fastidian el sueño desafinando.

Día 7: Último buceo y para Sukau
El último día nos toca un nuevo dive master, no recuerdo el nombre, pero era británico. El peor con diferencia, desubicado y despreocupado. Yo lo paso fatal, primero no bajaba, luego me entra agua en la máscara y se me hace difícil compensar. La visibilidad no acompaña en esta zona pero al final vemos una tortuga gigante bastante cerca y varios nudibranquios. Decidimos hacer el buceo que nos queda seguido para hacer mochila, ducharnos y despreocuparnos antes de dejar la habitación. Hoy no hay suerte, este buceo también es malo, con poca visibilidad y mucho rato sobre arena sin ver nada.
Nos duchamos con agua de lluvia para quitar la sal de estos días, que el agua de la ducha es de mar, y a esperar a que salga el bote para Semporna. Nos enteramos de que el buceo nocturno no estaba incluido en nuestro planning, por lo que tenemos que pagar la diferencia. Los buceos extra cuestan 100 MYR y 175 el nocturno. El bote para Semporna sale a las 15:50, 10 minutillos antes de lo previsto. Ahora, con el calor que hace, se agradece mojarnos con los saltos de la lancha.

Dando una vuelta por Semporna
Nos despedimos de todos con algo de pena, había buen ambiente en el sitio. Nada más llegar a tierra firme necesitamos dinero porque no nos queda nada cambiado. Tenemos un banco localizado en Semporna pero está cerrado. Por suerte un empleado muy majo nos indica una casa de cambio cercana, cerca del mercado. Caminamos por las calles bajo un tremendo calor y cruzamos el mercado. Los olores se entremezclan, entre horribles y muy buenos. Encontramos a bastantes niños pidiendo por la calle.
Esta oficina de cambio está mucho mejor que el aeropuerto, 0,30 MYR más por cada euro. Una vez cambiado el dinero tenemos que volver sobre nuestros pasos hasta la estación de autobuses para comprar el billete a Sukau. No hay transporte directo hasta el pueblo, pero el bus te deja en Sukau junction y hemos hablado con el hotel para que alguien nos venga a buscar ahí.
Vuelta a la zona del mercado para cenar. Por el camino necesitamos aire fresco y aprovechamos un super para comprar un refresco y un helado de triple chocolate 😋. Le recuerdan a los de Mozambique. Atravesamos unas lonjas de pescado, muchos más niños pidiendo, gente discutiendo, olor a pescado… un contraste brutal con el palafito en el que nos hemos alojado los últimos días no muy lejos de allí.

De Semporna a Sukau en bus
Nos sentamos a cenar unas patatas y comida rápida del lugar, aprovechando para estar sentados un buen rato. Nos llevamos las sobras y antes de subir al bus Katz se lo da a unos niños que casi se lo arrancan de las manos. El bus es flipante, asientos super anchos y cómodos aunque hace bastante frío. Acabo con la sudadera puesta, el pareo, el pañuelo y calcetines con sandalias. Llegamos a Sukau junction y está nuestro conductor esperando. Hemos tardado menos de lo que pensábamos así que vamos a llegar antes de lo esperado. La habitación está super nueva y limpia, un lujazo. El hotel se llama Sukau Tomanggong. Acordamos un tour por el río Kinabatangan para mañana y a dormir directos..
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Día 8: Explorando el río Kinabatangan desde Sukau
A las 5:30 suena la alarma, que el tour empieza a las 6. El embarcadero está junto al hotel así que estupendo. Jaidi, nuestro capitán y guía, llega casi a la par que nosotros y prepara el bote en nada de tiempo. El paseo empieza con el río en calma y todo en silencio, pero enseguida se despierta la selva. Tenemos muchísima suerte: lo primero que vemos son dos orangutanes despertándose, madre e hijo. Luego vemos monos narigudos, llamados proboscis, monos de cola larga, pájaros…

A la vuelta ya ha abierto recepción, así que pagamos nuestras deudas y vamos a desayunar. Hay noodles, huevos fritos, pan de molde… y pancakes. También hay unas empanadillas caseras rellenas con dulce 😋. Descanso y paseo antes de comer, pero pronto se nos quitan las ganas. El pueblo está a casi una hora, por los alrededores no hay muchos senderos y hace más calor que en el infierno. A la hora de comer flipamos con la cantidad de comida que nos traen. Dos platos de arroz, un plato de verduras cocinadas, un plato de carne con cebolla, gambas rebozadas y unos trozos grandes de tortilla con verduras, además de una naranja.

Más tours por el río Kinabatangan: elefantes, cocodrilos y cálaos
Ahora a las 16:00 nos toca otro tour, el del atardecer. Esta vez con una pareja angloitaliana. No vemos orangutanes, pero sí un elefante macho pigmeo y varios monos de cola larga, proboscis, cocodrilos y aves. Varios de los tucanes que encontramos son únicos y difíciles de ver en otros lugares, especialmente los buceros rhinoceros o cálaos rinocerontes.
El tour termina sobre las 18:00, justo a la hora de la cena. Es buffet, pero muy parecido a lo que hemos tenido en Mabul que nos dejó un poco saturados. Tras la cena, aún nos queda un último tour de noche. Durante el tour nocturno por el río Kinabatangan vemos muchos martín pescadores de cerca, una tarántula, un búho y una serpiente. Aunque lo mejor es un ratito que paramos en medio del río sin luces, con los sonidos de la naturaleza y viendo las estrellas. Este tour nocturno dura una hora, y vamos pronto a dormir.

Día 9: De Sukau a Sepilok
Hoy repetimos el tour de las 6:00 antes de salir hacia Sepilok. Vamos a la búsqueda de orangutanes, pero hoy no hay tanta suerte. Y es que cada día hacen un nido nuevo. Aun así vemos algún orangután y proboscis narigudos de lejos. El chasco llega en el desayuno porque no hay pancakes. Al terminar ya está la furgoneta esperando para llevarnos hasta Sepilok. Hacemos el viaje con otras dos personas y nos deja en el Tanini Lodge que habíamos reservado en menos de 2 horas.
Aquí nos toca compartir habitación. Dejamos las mochilas y vamos al Rainforest Discovery Centre (RDC), a preguntar por las caminatas nocturnas. Katz se lleva uno de los paraguas que hay en el hotel para darse sombra. Al llegar nos dicen que hay un evento anual de avistamiento de pájaros y no hacen caminatas ni hoy ni mañana. No nos despierta mucho interés el certamen de ornitología así que nos vamos al Bornean Sun Bear Conservation Centre (BSBCC), que está a media hora andando.
En el centro de conservación del oso malayo del Sol de Sepilok, se dedican a cuidar y proteger a esta especie vulnerable. Hace tanto calor que hasta los osos tienen mangueras para refrescarse. Hay dos plataformas de avistamiento, y un chico muy majo nos dice dónde están y nos cuenta cosas sobre ellos. En los últimos 6 años han rescatado unos 70 osos y han devuelto a la selva unos 12. Nos avisa que sobre las 13:30 les toca comer, así que bajamos a ver un vídeo informativo que tienen en la entrada. Más que por el vídeo vamos por el aire acondicionado 😁. A la hora de la comida podemos observar a los osos con calma, una gozada.

Comida, ornitología y pasarelas sobre la selva tropical
Mañana regresaremos a la zona, pero al centro de orangutanes que está enfrente. Recomendamos el restaurante del Sepilok Orang Utan Sanctuary. Yo me pido unos noodles con verduras y Katz un plato de desayuno con salchicha, huevo y dos tostadas untadas de mantequilla. No ponen pegas aunque sean las 3 de la tarde. Lo más curioso es la bebida que se pide, un floating. Alucinamos cuando lo traen. El floating consiste en la bebida carbonatada que elijas con bolas de helado.
Vuelta para el Rainforest, donde nos apuntamos a un tour de avistamiento de pájaros, aunque con la esperanza de ver algo más que aves. Como parte del festival de observación, la entrada cuesta 30 MYR por persona y el tour 10. Damos una vuelta por el recinto y cruzamos un puente muy chulo suspendido sobre un lago. Al poco de comenzar vemos una víbora, ya ha merecido la pena. Pero casi de inmediato empieza a diluviar y hay cambio de planes. Nos vamos hacia unas pasarelas a más de 20 metros sobre el suelo que recorren parte de la selva tropical.
Mola mucho el lugar pero la lluvia da muy poca tregua. Regresamos a la entrada con lluvia torrencial, y llamamos al hotel para pedir un taxi. Con este tiempo no podemos hacer mucho más. La cena del hotel no nos motiva ya que es casi lo mismo que los días anteriores. Decidimos acabar con nuestras provisiones, un paquete de panes con sabor a aceite y orégano que nos dieron en el avión y las galletas de choco. Al abrirlas vemos que están llenas de hormigas minúsculas pero como no hay más, las soplamos y para adentro. Pronto a dormir con hormigueo en el cuerpo…

Día 10: Cambio de hotel y orangutanes en Sepilok
Me despierto a las 3 de la mañana, aunque no sé si he dormido en realidad, porque hay un osobuco en la habitación roncando como un demonio con catarro. Además el aire acondicionado enfría hasta el borde de la hipotermia así que me voy a la cama de Katz. A las 5 se va el osobuco y Katz aprovecha para apagar el ventilador. Menos mal, porque pensé que terminaríamos como en la «sociedad de la nieve».
El desayuno no está mal, aunque suena mejor de lo que era: pan de molde, noodles, huevos fritos, alubias, patatas y salchichas. Lo mejor es que hacen tortilla francesa al momento, lujazo. Caminamos cargados con las mochilas hasta el nuevo hotel que está al lado del Santuario de Orangutanes. Se llama Sepilok Jungle Resort, está bastante bien, y aunque hemos cogido las habitaciones más básicas podemos disfrutar de todo el complejo.

Santuario de Orangutanes de Sepilok
Nos vamos al Santuario de Orangutanes de Sepilok. No se puede entrar con mochilas, bolsas o riñoneras, sólo móviles o cámaras. Cuesta 30 MYR por persona y 10 extra por usar cámara profesional. Abren a las 9 de la mañana y todos entramos en plan avalancha. Al principio te mandan directamente a la guardería, donde a las 9:30 ponen de comer a los más pequeños. Katz se queda solo esperando a que abran la zona de la plataforma de los adultos y yo voy a ver qué se cuece por la guardería. Hay dos zonas de observación desde el interior, una con ventilador y otra con aire acondicionado.

Al poco viene Katz y me dice que vaya con él, que le ha caído en gracia al guarda y abren la plataforma de adultos un poco antes. Estamos un rato solos con una mamá orangután y su cría. A la hora que van a traer la comida empiezan a acercarse ardillas y macacos a apañar lo que puedan. Da gusto ver llegar a los animales e incluso a otra orangután con su bebé. La gente ya empieza a irse y nosotros vamos a la guardería. En ese momento dos orangutanes se meten a las pasarelas por las que vamos los humanos y podemos verles mucho más cerca. Eso sí, hay mucho control para que no te acerques demasiado ni interactúes, muy bien.

Orangutanes con aire acondicionado
Cuando los orangutanes se vuelven a la selva vamos a la guardería. Aprovechamos a verles hasta que cierran, en parte por el aire acondicionado de la sala que refresca que da gusto. A la salida repetimos en el restaurante: espaguetis carbonara con pollo, zumo de lima y helado de yogurt que me sabe a poco. Mencionar que la carbonara parecía más salsa de guiso que carbonara, pero estaba buena.
Con la entrada de la mañana se puede entrar de nuevo por la tarde, pero antes vamos al hotel a refrescarnos en la piscina. Regresamos al Santuario Orang Utan de Sepilok y ahora hay dos amigas oran y varios jovenzuelos. Llega más gente mientras un macho joven espanta a los macacos que intentan arrebatarles la comida. No paran de hacer el mono… Nos quedamos los últimos, hasta que el último orangután se va y no nos queda otra que marcharnos nosotros también. El acceso a la guardería ya está cerrado y tenemos que volver al hotel.
En la habitación hace un calor de locos, y nos vamos otra vez andando hacia el RDC llevando lo imprescindible. Vimos un restaurante con buena pinta allí cerca y aprovechamos que en el hotel de ayer daban una cerveza a cambio de una reseña para agenciarnos un par. Me pido unos noodles con verduras y Katz una pizza. Aunque en realidad no se parece en nada a ninguna pizza conocida, está rica. Aprovechamos que es temprano para planear los próximos días antes de dormir en este incómodo colchón.

Día 11: Basque cheesecake en Borneo
El hotel tiene un buen desayuno buffet pero lo mejor es el emplazamiento. El resort tiene senderos por la naturaleza en los que se puede ver algún animal. Vamos a dar un paseo a ver si hay suerte, pero hay tantos mosquitos que tenemos que darnos la vuelta. Recogemos, y ya con mochilas nos vamos al centro de orangutanes a comprar un muñeco para mi sobrina Leize. Utilizamos la app GRAB para ir al aeropuerto por 17 MYR.
Ayer compramos vuelos de Sandakan, que está a 30 minutos, hasta Kota Kinabalu por 15 EUR por persona. La compañía es Firefly Airlines y nos sorprenden con una botella de agua, cacahuetes y galletitas durante el vuelo de apenas media hora. Vemos que alquilar coche sale bien de precio y salimos del aeropuerto montados en uno. Es automático y se conduce por la izquierda, no sé cómo lo hace, pero Katz va más tranquilo que yo.
Compramos los cupones de aparcamiento y lo dejamos junto al hotel. Una chica que conocimos en Sepilok nos recomendó un restaurante italiano de Kota Kinabalu y ahí vamos. Agradecemos cambiar un poco de sabores y todo nos sabe muy rico. Luego toca tour de tiendas y centros comerciales en busca de algún sitio donde reparen móviles. Katz lleva desde el segundo día de viaje sin él. No tardamos en dar con una tienda que lo repara en 45 minutos y por 70 MYR. La sorpresa del día llega en una pastelería que hay junto al hotel. Resulta que venden tarta de queso vasca. Eso termina siendo la cena de Katz, que le da un aprobado.

Día 12: Rafflesia, la flor más grande del mundo
Bajamos temprano a desayunar a un restaurante-panadería que hay junto al hotel. Pensábamos que tenían bollos dulces, de mantequilla, etc… pero casi todo es salado. Pedimos un par de cafés y unos huevos. Cuando terminamos, empiezan a sacar los bollos. Son Baozi, o panecillos chinos al vapor rellenos. Pedimos 2 de mantequilla con leche y Katz se pilla un Big bun, relleno de pollo y cerdo. Una bomba.
Con la panza llena salimos en busca de rafflesias, las flores más grandes del mundo. A una hora y media de Kota Kinabalu hay un centro de conservación de la rafflesia. La entrada cuesta 15 MYR por persona. Es obligatorio contratar un guía que cuesta 100 MYR. Caminamos por el bosque y vamos encontrando rafflesias en diferentes estados, desde bulbos a muertas. Son preciosas, duras y carnosas, con unos colores muy vivos. Aunque son la misma especie hay otro tipo que son aún más grandes y están en Indonesia.

Nuevo tour en busca de monos proboscis en Kota Belud
Tomamos rumbo a Kota Belud con intención de ver monos narigudos por un río cercano. Las distancias no son muy grandes pero los viajes se eternizan. Es debido a que hay un solo carril en cada sentido, muchos camiones y curvas. Sobre todo cuando te acercas a las grandes poblaciones. Hemos contactado con DRB Nanamun Jetty para hacer el crucero por el río, pero nos queda buscar hotel.
Pero nada más aparcar vamos a comer. Entramos en un restaurante cualquiera en el que pedimos dos platos de noodles con vegetables, gambas y un ice tea, todo por 19 MYR, menos de 5 euros. Seguido vamos a un hotel con buena pinta, cuesta 87 MYR. Una siesta rápida y hacia el río, que el tour empieza a las 15:30. Llegamos en menos de 20 minutos. Estamos casi solos en el sitio de tours DRB Nanamun Jetty. Es uno de esos lugares que trabajan con agencias desde Kota Kinabalu, pero nosotros hemos llegado directos y ellos encantados.
El paseo en bote es muy chulo y tranquilo, vemos varios varanos, aves zancudas y otros pájaros, y monos de cola larga. Cuesta un poco encontrar a los proboscis, pero tras un par de vueltas conseguimos ver de nuevo a los monos narigudos. Al terminar nos ofrecen la cena, que está incluida, y aprovechamos a picotear un poco aunque son las 17:15. Hay arroz, guiso de patatas con pollo, alitas, col y sardinas. También patatas de bolsa y postres caseros, uno de ellos muy rico, pero no sabemos de qué es.

Fireflies: rodeados por miles de luciérnagas en Borneo
No hemos terminado porque queda otro tour, el de las luciérnagas. Tenemos que ir en nuestro propio coche a otro embarcadero. La carretera está en obras y Google Maps nos mete por caminos sin asfaltar, pero conseguimos llegar. Tras esperar un poco montamos en la barca para el Firefly tour. Compartimos bote con un grupo de surcoreanos que están tan emocionados como nosotros.
No esperábamos ver tantas luciérnagas. Es muy difícil describirlo. Al principio parecen árboles de navidad con las luces blancas destelleando. Después empiezan a volar por miles y las luciérnagas se acercan e invaden el bote. Se posan en las manos, vuelan alrededor… es mágico. Los coreanos, alentados por el guía, no paran de gritar «many, many, many» y al final nosotros también. Ha sido una pasada. Nos vamos al hotel a descansar muy emocionados. Vaya regalo de la naturaleza.

Día 13: Rafting en Kiulu y Kundasang
Madrugamos para salir temprano pero la panadería no abre hasta las 7:30, y no vamos a irnos sin desayunar. Cuanto más esperamos más cosas pensamos comprar y al final nos ponemos morados. Dos bollos de mantequilla con virutas de chocolate por encima, un trozo de brazo gitano de chocolate con nata, un donut que sabe a churro, y un panecillo de queso y azúcar. Desayuno ligero.
El coche casi no puede con nosotros, pero apenas dos horas después llegamos a Kiulu. El objetivo de hoy es hacer rafting. Seguimos el GPS pero la carretera está cortada. Cortada literalmente, se ha caído por desprendimientos. Unos lugareños nos dan indicaciones y por señas entendemos que debemos rodear la montaña para llegar a Kiulu.
Antes de dar el rodeo vemos en Google Maps que hay un centro de actividades de aventura aquí al lado y vamos a preguntar. Tienen tirolinas, puentes tibetanos y fotos de rafting pero hoy tienen visita de un colegio y sin reserva no atienden. Contactamos antes con la otra empresa de rafting para asegurarnos que pueden ofrecer el servicio y vamos para Kiulu a pesar de la hora de trayecto que indica el GPS. Esta carretera tiene también varios desprendimientos con solo un carril. Es un puerto de alucinar con unas cuestas que parecen demasiado para el pequeño coche que llevamos. Aun así llegamos sin problema, con cuidado y paciencia.

Rafting por el río Kiulu con Rafi
Llegamos al Kiulu River Park y Mr. Rafi nos está esperando. Nos ponemos los bañadores, recogen la barca hinchable y el resto del material y nos llevan en furgo al punto de salida. Son 8 km de río que se hacen en unas dos horas de rafting. Es nuestra primera vez y lo pasamos genial con Rafi. Aunque en general es bastante tranquilo Katz tiene una caída y se hace un poco de daño en la espinilla. Menos mal que llevaba el casco porque también se pega un coscorrón. El río discurre con vegetación a ambos lados y de vez en cuando se ve alguna casa u hotel. También se pasa bajo puentes colgantes de estilo tibetano que molan un montón.

El camino a Sosodikon y el monte Kinabalu
Decidimos ir sin reserva a un hotel en las colinas del monte Kinabalu. El sitio se llama Sosodikon y no está muy lejos de Kundasang, la población principal de la zona. Antes paramos a comer en un restaurante de carretera que pone unos noodles tan ricos que repetimos. 2 de noodles, 1 arroz con vegetales y un té helado por 26 MYR. El camino hasta el alojamiento en Sosodikon es super escarpado pero llegamos y las vistas son alucinantes. Tenemos al lado el monte Kinabalu, ¡qué bonito!
Según llegamos al alojamiento, vemos que no hay nadie y tampoco contestan a los teléfonos de contacto. Se echa la tarde encima y aunque no sabemos si aparecerá alguien, decidimos esperar porque tampoco estamos seguros de poder regresar con el coche por el mismo camino y la gente que hay por aquí no habla mucho inglés. De hecho un coche se queda atascado y Katz se junta con otros turistas malayos para sacarlo.
Finalmente aparecen los que llevan la casa y nos quedamos por 100 MYR sin desayuno. La habitación es sencilla y se escucha todo, los niños de al lado no paran de jugar y gritar. Parece que van a echar las paredes abajo. Igual mañana cuando nos levantemos a las 5 tengo que soltar algún grito… 😡 Nos dormimos esperando que mañana esté despejado, no llueva y se vea la cima del monte Kinabalu desde la colina de Sosodikon.

Día 14: De Sosodikon a Kuala Lumpur
Nos levantamos a las 5:30 para ver amanecer. Hay un pequeño mirador en la colina Sosodikon desde el que se ve muy bien el monte Kinabalu y todo el páramo de Kundasang. No podían faltar unas fotos con nuestras camisetas del Athletic Club 🦁. Menos mal que para salir de ahí podemos tomar otro camino diferente al de llegada. Básicamente pasamos la mañana conduciendo, y pasamos por la Mezquita Bandaraya de camino al aeropuerto de Kota Kinabalu donde devolvemos el coche sin contratiempos.
Como apenas hemos comido aprovechamos a comprar una caja de donuts en el aeropuerto que saben a gloria. Salen bastante económicos, 6 donuts especiales por menos de 4 euros. El vuelo a Kuala Lumpur se retrasa de nuevo con AirAsia, además dura más de dos horas y para cuando llegamos al hotel no tenemos tiempo de hacer mucho más que cenar. Cogemos la cama con ganas que mañana nos toca patear por la capital de Malasia.

Día 15: Colegas, Kuala Lumpur y rally al aeropuerto
Hoy es nuestro último día en Malasia. El vuelo sale en la madrugada así que tenemos todo el día para visitar Kuala Lumpur. Hemos trazado un plan para visitar lo que consideramos imprescindible, mitad a pie mitad en transporte público. Finalmente, por el calor y la vagancia agarramos un par de taxis también.
A primera hora visitamos las famosas Batu Caves, fáciles de visitar desde Kuala Lumpur, contienen templos hindúes dentro. Además coincide que es la noche en la que la luna está completamente ausente. Un día muy especial en el calendario hindú llamado Darsha Amavasya. Es un día importante para realizar rituales en honor a los antepasados, Pitru Tarpan. Hay muchos devotos del hinduismo que ofrecen oraciones y alimentos para buscar sus bendiciones y paz para las almas difuntas. El complejo de las cuevas Batu es muy interesante, con varios templos y cuevas. Lo más llamativo es la Estatua de Murugan de más de 42 metros en la entrada.

De paseo por Kuala Lumpur
De regreso pasamos por el hotel a desayunar y visitamos algunas calles del centro. El templo Sri Maha Mariamman y la bonita calle Kwai Chai Hong llena de grafitis y pinturas. Continuamos paseando bajo un sol abrasador hasta la Torre Merdeka 118. Justo están a punto de terminarla y vemos cómo suben el último panel de cristal del que va a ser el edificio más alto del sudeste asiático y el segundo edificio más alto del mundo.
Compramos unas bebidas en un super y nos acercamos a la librería REXKL, uno de los lugares que tenía apuntados para no perderme en Kuala Lumpur. La verdad que tiene una distribución chulísima y secciones de libros para aburrir. Por casualidad nos enteramos de que unos amigos de Bilbao están por aquí. Quedamos con ellos y nos encontramos con María y Joni en las fuentes de las Torres Petronas.

Los colegas de Bilbao en Kuala Lumpur
Les sugerimos ir a comer al Din Tai Fung, en el Pavilion KL. Es uno de los restaurantes con estrella Michelin más baratos del mundo. Salimos encantados y encima no nos dejan pagar así que doblemente encantados. Estos bilbaínos son la leche. No contentos con eso nos vamos a la piscina de su hotel y pasamos la tarde en «su» infinity pool. Creo que en nuestro hotel también había una pero ni hemos ido a verla 😅.
Ya se hace de noche y nos dicen para ir a cenar a un night market del que había oído hablar María, el Bukit Bintang. Al final entre el tráfico y buscar algo para cenar se nos echa el tiempo encima y tenemos que despedirnos a la carrera. Nos vamos de prisa al tren, recogemos las mochilas a todo correr y vamos a la parada de bus del aeropuerto. Al llegar nos indican que a esas horas ya no hay, así que toca pedir un taxi y esperar que no haya mucho tráfico.
Por suerte la carretera hacia el aeropuerto está desierta y llegamos bien de tiempo. Justos pero bien. Un día aprovechado a tope. El vuelo de regreso se hace pesado, con escala en Yedá y después conducción desde Barcelona a Bilbao. Cansados pero contentos ya empezamos a preparar el siguiente viaje… ✊🏾

Conclusión de nuestro viaje a Borneo y Malasia
Han sido dos semanas brutales descubriendo la parte malaya de Borneo por primera vez. Sabah nos ha regalado experiencias que difícilmente olvidaremos: el silencio del río Kinabatangan al amanecer con los orangutanes entre los árboles, la magia imposible de describir del tour de luciérnagas en Kota Belud, los buceos nocturnos de Mabul o la rafflesia emergiendo en medio del bosque. Kuala Lumpur, con sus Torres Petronas y la sorpresa de encontrarnos con amigos de Bilbao, fue el cierre perfecto. La logística con transporte público y vuelos internos exige paciencia, pero el resultado merece cada trasbordos y cada gota de sudor.
✅ Lo mejor del viaje
- El tour de luciérnagas en Kota Belud: miles de fireflies invadiendo el bote, absolutamente mágico.
- Los orangutanes en el río Kinabatangan al amanecer, madre e hijo despertándose en la selva.
- El buceo nocturno en Mabul: tortugas gigantes, calamares, pulpos y el pez en el oído 😅.
- La rafflesia, la flor más grande del mundo, en todo su esplendor.
❌ Lo peor del viaje
- El calor extremo y constante que limita el tiempo de actividad en exteriores.
- Los trayectos eternos en carretera con un solo carril y camiones lentos.
- El último dive master en Mabul: desubicado, y con mala visibilidad para rematar.
- Las noches de karaoke en Mabul Backpackers hasta las 23:30 💤.
💰 Presupuesto aproximado del viaje a Borneo y Malasia
Viajar por libre por Malasia y Borneo en transporte público y vuelos internos de bajo coste es perfectamente viable para ajustar el presupuesto. En este recorrido de 16 días desde Semporna hasta Kuala Lumpur, gastamos un total de 1.555 € cada uno, incluyendo vuelos intercontinentales y absolutamente todos los gastos del viaje.
| Concepto | Gasto por persona |
|---|---|
| Vuelos intercontinentales e internos (Saudia, AirAsia, Firefly) | 601 € |
| Alojamiento, comida, transportes y excursiones | 954 € |
| Total del viaje (16 días) | 1.555 € |
📽 Vídeo de nuestra ruta: dos semanas por Borneo y Malasia
¡Desde los buceos en Mabul hasta los orangutanes de Sepilok y las Torres Petronas! En esta lista de reproducción te mostramos nuestra aventura paso a paso en transporte público por el Borneo malayo y Kuala Lumpur.
